Lavado: la Justicia amplía la pesquisa sobre Schoklender

El fiscal Di Lello requirió a la UIF que analice operaciones vinculadas a un polémico financista
Hugo Alconada Mon
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20 de octubre de 2011  

Como una mancha de aceite, las sospechas alrededor de Sergio Schoklender siguen en expansión. Ayer, el fiscal federal Jorge Di Lello requirió a la Unidad de Información Financiera (UIF) que ahonde sus investigaciones sobre un puñado de personas, cooperativas y empresas vinculadas al ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo por operaciones que superaron los $ 284 millones y US$ 47,5 millones durante la última década.

El requerimiento se concentró en tres reportes de operaciones sospechosas (ROS), recibidos en 2005, 2006 y 2010, y que la propia unidad antilavado remitió a la Justicia tras el estallido del escándalo y a medida que quedaron al descubierto ciertos vínculos y operaciones de Schoklender.

Di Lello pretende ahora, indicaron fuentes tribunalicias a LA NACION, que la UIF profundice su análisis preliminar sobre esas operaciones sospechosas y que, de detectar nuevos indicios de lavado , los reporte a la Justicia. Sea al juez federal Norberto Oyarbide –si se refieren a Sueños Compartidos– o a la oficina de sorteos para que otro juez tome la pesquisa.

El primer ROS, el 1473, con el que se abrió el expediente 777/2005 de la UIF, lo emitió el Banco Central (BCRA) en diciembre de 2005, tras detectar compras y ventas de billetes por casi US$ 5,4 millones que el dueño original de Meldorek SA, el financista José Fernando Caparrós Gómez, completó en el Banco Finansur entre 2002 y 2004.

El patrimonio del financista refleja su elevado perfil. Incluyó una Ferrari, una camioneta Porsche, un barco valuado en US$ 1 millón, departamentos y dos aviones. Y fue un piloto, Gustavo Serventich, quien tendió el puente entre Schoklender, que quería comprar un avión, y Caparrós Gómez, que pretendía venderlo. Esa operación se concretó con el traspaso de Meldorek.

El segundo ROS, el 1970, llegó a la UIF meses después. El organismo abrió el expediente 607/2006, con el BCRA otra vez como reportante, por las transferencias desde y hacia el exterior que gestionó la firma Cambios Trade & Travel SA durante 2001, por casi US$ 29,5 millones.

Esa agencia quedó bajo la lupa cuando los investigadores detectaron que Schoklender y algunos allegados cambiaron allí y en la financiera Monetización SA –también de Caparrós Gómez– cheques de Meldorek por cerca de $ 50 millones, que retiraron de las oficinas en billetes de baja denominación.

De Schoklender a Forza

El tercer reporte sospechado de encubrir actividades de lavado, el ROS 8167, también merodea los negocios de Caparrós Gómez, por operaciones registradas entre enero de 2007 y septiembre de 2010.

Enviado por el HSBC y registrado por la UIF con su expediente 2463/2010, el reporte se concentró en Latin Sur Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo Limitada y en cuatro sujetos –Juan Manuel Manzorro, Patricia Peña, Héctor Aníbal Pérez y Jorge Fidalgo–, por mover fondos sin aparente sustento económico o jurídico por $ 284,1 millones y US$ 12,8 millones.

Fidalgo figura, a su vez, en los registros comerciales como socio de Caparrós Gómez en la firma Valores Negociables. También aparece como titular de la firma Créditos Sur Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo, donde cambiaron cheques Sebastián Forza –uno de los asesinados en el triple crimen de General Rodríguez–, y Néstor Lorenzo, quien concentra las sospechas en la "mafia de los medicamentos".

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