Lavagna reclamó más apoyo del Congreso

El ministro cuestionó la nueva prórroga de las ejecuciones hipotecarias y pidió una "coalición" para las reformas pendientes Afirmó que la postergación de los remates impide ejercer derechos Admitió que la campaña generó más pedidos de subsidios Elogió la ley para rescatar bonos provinciales
Luis Cortina
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11 de mayo de 2003  

Segundo viaje del ministro Roberto Lavagna al exterior, segunda prórroga legislativa para las ejecuciones hipotecarias. El titular del Palacio de Hacienda dijo que la reiterada actitud del Congreso es negativa, ya que "impide ejercer derechos. Y no es bueno para el sistema financiero en particular ni para la sociedad en general que haya este tipo de mecanismos", disparó.

De cara a su posible continuidad como ministro si Néstor Kirchner gana las elecciones del próximo domingo, Lavagna afirmó, en una entrevista con LA NACION, que "es clave" que el Poder Legislativo apoye las reformas estructurales pendientes. "Hay que lograr coaliciones como en Brasil", afirmó ayer el funcionario, en tono relajado en el living de su casa, en el barrio porteño de Saavedra.

El ministro admitió que la serie de elecciones pendientes este año influye a través de dos vías. Por un lado, por el gasto que demanda cada una, y por el otro, por el aumento de las presiones sectoriales para obtener subsidios.

-¿Cómo enfrenta el Gobierno esta última etapa preelectoral?

-El tema central es la reunificación monetaria. Estábamos dispuestos a ir adelante aun sin la aprobación legislativa, pero ahora que tenemos la ley el proceso se hace más fácil y ordenado. Ya está en marcha el proceso de las Lecop,que se rescatarán a medida que se reciban como pago de impuestos; Córdoba, Formosa y Entre Ríos también están en proceso de reabsorción. Este es un proceso central para recuperar el manejo pleno de la política monetaria y la capacidad de compra de los salarios en muchas provincias.

Remedio desesperado

-¿Qué le garantiza que ahora las provincias controlarán el gasto?

-En realidad, esto no fue generado por el gasto de las provincias sino por el colapso de la convertibilidad en 2001. Si no hubieran existido las cuasi monedas la crisis económica habría sido mucho mayor. Fue un remedio desesperado, pero no se puede hacer responsables sólo a las provincias. Además, el año pasado firmamos acuerdos para que no hubiera nuevas emisiones de bonos y se hiciera una baja del déficit en las provincias; lo primero fue respetado, mientras que la baja del déficit fue sobrecumplida, a punto tal que el FMI preveía cierto déficit, pero hubo equilibrio fiscal. Todo esto fue ratificado con acuerdos este año.

-¿Cree que la serie de elecciones de este año afectará la economía?

-Sin duda esto genera dos clases de tensiones; la primera por el gasto normal que implica el proceso electoral, y la segunda, mucho más grave, se refiere a las presiones sectoriales y regionales que, en vista de las elecciones, nos transmitían pedidos de subsidios para quedar bien políticamente. La resistencia fue muy fuerte y en los últimos 60 días se presentaron 28 casos muy claros a los que nos negamos.

-¿Cuánto dinero implicaban?

-La cifra puede ser enorme; desde algún sector que planteaba no pagar impuestos hasta juicios contra el Estado en los que se proponían acuerdos extrajudiciales, con indemnizaciones laborales de 1993 por 600 millones de pesos, pero que estaban siendo reclamadas por 1800 millones.

-¿Y qué ocurrió con la postergada compensación a los bancos?

-En algún momento se va a abordar. Desde el punto de vista coyuntural, el impacto es muy bajo, porque el proyecto incluye la compensación por amparos y por la diferencia entre la indexación de los préstamos por salarios o por precios. Esta última es la que podía tener efecto inmediato, ya que en el primer caso sólo podía tenerlo en caso de una decisión judicial definitiva.

-¿Habrá una solución más tajante para el tema de los amparos?

-No, seguimos con mecanismos voluntarios que logran comprensión social, y esto se traduce en un aumento importante de los depósitos.

- ¿Le preocupa que cada vez que viaja el Congreso prorrogue las ejecuciones hipotecarias?

-Sí, siempre se hace cada vez que viajo, es cierto. Me preocupa como principio; no es bueno para el funcionamiento del sistema financiero en particular y de la sociedad en general que haya mecanismos que impidan ejercer derechos. La repetición no es buena porque quiebra ciertos principios.

-¿Va a proponer el veto?

-Tengo que ver el texto definitivo de la ley. Vamos a ver.

-¿Teme que esto se repita con otros proyectos, sobre todo si el nuevo presidente tiene poco apoyo en el Congreso?

-Hay una clara situación de fragmentación política y un proceso de elecciones que se repetirá durante este año que generan una dificultad adicional para cualquiera. Hacia adelante hará falta el compromiso del Congreso para las tareas que vienen; es clave armar coaliciones que apoyen ciertos consensos básicos, como se logró en Brasil.

Reformas pendientes

-¿En qué temas?

-La reforma tributaria, la coparticipación de impuestos y la reestructuración de los contratos de las empresas privatizadas, entre otros; en todos el Congreso debe participar.

- Algunos le cuestionan que durante su gestión no pudo obtener demasiadas leyes del Congreso.

-Deben vivir en otro país. Obtuvimos gran apoyo de legisladores y gobernadores; el tema de las cuasi monedas es espectacular y se aprobó en tres semanas, o los acuerdos de equilibrio fiscal. ¿Que quieren? ¿Un Congreso dócil, como ocurría en los 90, cuando levantaban la mano en forma automática? Esa actitud no parece habernos conducido a buenos resultados, como cuando aprobaron la reforma previsional o el déficit cero.

-A Kirchner el menemismo lo acusa de ser un títere de Duhalde.

-¿Para qué gastar ni un minuto en slogans desesperados?

-¿Pero si gana no tendrá menor poder?

-Eso lo decidirá la ciudadanía la semana próxima; no es un problema de qué provincia viene o de aparatos. La sociedad votó con gran madurez y la prueba está en que nos votaron.

Roberto Lavagna dixit

"Las elecciones generan dos clases de tensiones: por el gasto que implica el proceso y por las presiones sectoriales que piden subsidios. Se presentaron 28 casos muy claros a los que nos negamos"

"Me preocupa como principio (la suspensión de las ejecuciones hipotecarias); no es bueno para el sistema financiero y para la sociedad en general que haya mecanismos que impidan ejercer derechos"

"Obtuvimos gran apoyo de legisladores y gobernadores. ¿Qué quieren? ¿Un Congreso dócil, como en los 90, cuando levantaban la mano automáticamente? Eso no nos condujo a buenos resultados"

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