Lavagna regresó de los Estados Unidos y mañana se reunirá con Duhalde

El ministro de Economía no hizo declaraciones a la prensa en el aeropuerto internacional de Ezeiza; esta semana está previsto que arribe una nueva misión del FMI
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30 de junio de 2002  • 14:27

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, arribó hoy a la Argentina después de su gira por Washington, donde logró el compromiso del Fondo Monetario Internacional (FMI) de postergar los vencimientos de deuda que se producirán el 15 y el 17 de julio.

Acompañado por varios de sus colaboradores, Lavagna arribó al aeropuerto de Ezeiza, y partió sin formular declaraciones.

Lavagna, informará detalladamente mañana al presidente Eduardo Duhalde los alcances de su reciente viaje por Estados Unidos.

Según dijo ayer desde la capital de Estados Unidos, esta semana está previsto que arribe una nueva misión del FMI a Buenos Aires, al tiempo que mañana se presentará el pedido formal de refinanciación de vencimientos.

Los técnicos del organismo tendrán por objetivo volver a recabar la información de las cuentas de la Argentina para diseñar un programa monetario, pero esta vez, ambas partes tendrán el asesoramiento de un comité de notables.

Por su parte, el jefe de Economistas del Banco Interamericano de Desarrollo, Guillermo Calvo, consideró que el viaje de Lavagna logró reencarrilar las negociaciones, debido a que, según el profesional, el ministro pudo convencer al FMI de que la posición Argentina es "sólida" desde el punto de vista técnico.

"Hoy veo una luz que antes del viaje del ministro a Washington no existía y que nos indica que podemos estar más cerca de un acuerdo", dijo Calvo.

El economista del BID afirmó que el punto de mayor éxito del ministro de Economía fue "mostrar categóricamente que la posición argentina es sólida técnicamente".

Un viaje que finalizó con un respiro

Por Jorge Rosales, corresponsal de LA NACION en Washington

Cuando el jueves pasado el ministro de Economía, Roberto Lavagna, llegó a Washington, el panorama que se presentaba no era el mejor para la Argentina. El titular del Fondo, Horst Köler, había planteado ese mismo día que estaba muy decepcionado con el país por las demoras en el tratamiento de la reforma bancaria.

Sin embargo, después de una intervención del presidente Duhalde y de una reunión entre el titular de Hacienda y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Paul O’ Neill, la postura del FMI empezó a ablandarse y el ministro logró que el organismo postergue por un año un vencimiento de la Argentina por 1000 millones de dólares, que debía pagar el 17 de julio próximo.

Además de este logro, el principal en la gira del funcionario de la administración justicialista, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias, se comprometió en estudiar una alternativa para que la Argentina no abone un vencimiento de 500 millones de dólares, dentro de 15 días, y tampoco que caiga en default.

Para el Gobierno estos adelantos son una especia de respiro, ya que le otorga más tiempo y le quita presión para seguir avanzando en el diseño de la política económica. Pero los funcionarios tienen que entender también que esta es una nueva oportunidad que le están dando los organismo internacionales para que en el plazo más corto posible puedan realizar las reformas y solucionar los problemas que hoy tiene la economía.

En el medio han quedado los compromisos que el Gobierno deberá cumplir. Köhler lo dejó claramente establecido en un comunicado que difundió el viernes último, donde se refirió a la necesidad de garantizar la independencia del Banco Central y a la creación de una comisión de expertos para asesorara a la Argentina y al FMI en el diseño de la política monetaria.

Para continuar con las negociaciones, la semana próxima arribará a Buenos Aires una misión técnica del organismo que centrará su análisis en la política fiscal, reforma del sistema bancario y en el ancla monetaria que está reclamando.

Es muy probable que el FMI no vaya a desembolsar más dineroo para la Argentina, pero el acuerdo con la institución permitirá que se disparen otros créditos, como los que el Banco Mundial y el BID tienen listos para el país, pero están pendientes del arreglo. De esta manera llegarían los fondos frescos que la economía nacional necesita.

Fuente: LA NACION LINE y DyN

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