Lejos de la AMIA, la Presidenta apoyó el diálogo de paz en Colombia

Al relanzar las relaciones bilaterales, felicitó al presidente Santos por su "valentía" al impulsar el diálogo con las FARC
Hernán Cappiello
(0)
19 de julio de 2013  

BOGOTÁ.- Colombia se fue de la reunión bilateral con la Argentina con sus objetivos cumplidos, y nuestro país, con un compromiso de buenos negocios . En el relanzamiento de la relación bilateral, Cristina Kirchner brindó ayer en esta ciudad un cerrado apoyo al proceso de paz con la guerrilla de las FARC que lleva adelante su par colombiano, Juan Manuel Santos , corolario de la reunión que ambos mandatarios mantuvieron en el marco de una visita oficial relámpago, de menos de seis horas.

Tras el encuentro, Santos le agradeció a la Presidenta su intervención para que sea posible una reunión que tendrá el próximo lunes con su par venezolano, Nicolás Maduro , con quien aún no se ha encontrado. Los vínculos entre ambos países, retomados con Hugo Chávez en vida, se cortaron cuando Santos recibió en mayo pasado, en Bogotá, al ex candidato de la oposición venezolana Henrique Capriles.

"Le digo a Cristina que voy a llevar de la mano a Néstor Kirchner , su espíritu, y lo vamos a sentar con Nicolás Maduro porque fue Néstor Kirchner testigo de nuestros diálogos con Chávez para restablecer las relaciones", dijo Santos.

Rápida, Cristina Kirchner replicó: "Le recomiendo que además lleve en una mano a Néstor y en la otra mano a Hugo Chávez, porque va a ser más fácil si están los dos juntos. Hugo quería mucho a Colombia".

La visita a Colombia alejó a la Presidenta de Buenos Aires en el aniversario del atentado a la AMIA, donde recibió fuertes críticas. Aquí, Cristina y su comitiva, incluido el canciller Héctor Timerman , blanco ayer de los reproches de los familiares de la AMIA, estuvieron siempre a varios metros de la prensa, sin tener contacto.

Video

Santos consiguió el apoyo a su proceso de paz, eje de su gestión de gobierno, y la Presidenta rescató la firma de un acuerdo bilateral a favor de la industria de autopartes, relacionada con el software, con alto valor agregado. Mencionó a los GPS.

Cristina Kirchner llegó a la Casa de Nariño, el palacio presidencial, a las 11, en un BMW negro. La esperaban Santos y su esposa, María Clemencia Rodríguez. Un cielo de paraguas negros los protegió de la lluvia mientras caminaron por la Plaza de Armas, donde los esperaba el batallón 37 de la guardia presidencial. Caminaron por la alfombra púrpura, pasando revista de las tropas, bajo la persistente garúa y en un paisaje de cerros verdes que se adivinaban entre las nubes bajas.

A solas, los jefes de Estado repasaron la agenda bilateral que sirvió para relanzar una relación salpicada de interferencias desde hace un año, cuando en la Cumbre de las Américas Cristina Kirchner esperaba de Santos una reivindicación del reclamo de soberanía argentina por Malvinas. Ayer, el asunto no se trató, al menos públicamente.

En privado, dijeron, conversaron sobre el proceso de paz colombiano. En la posterior conferencia de prensa conjunta, la Presidenta hizo una cerrada defensa de la iniciativa: "Quiero felicitar al presidente Santos por la valentía que ha tenido en impulsar el proceso de paz que todavía sufre un grave conflicto. Sólo los necios, los que no quieren a su país, pueden poner trabas u oponerse a que Colombia vuelva a ser una para todos los colombianos".

"Siempre es más fácil tirar tiros y es más difícil hablar con quien se estaba enfrentado", apuntó, y dijo que el proceso de paz es "imprescindible para Colombia y para la región". Destacó que se hace sin "interferencia internacional", ni siquiera de Estados Unidos, porque "los colombianos pueden resolver solos sus problemas". Por eso le dijo: "Para lo que guste mandar, aquí estaremos".

En lo formal, la canciller colombiana, María Ángela Holguín Cuellar, firmó junto con Timerman un acuerdo para promover el deporte, otro sobre políticas de género, otro para la prevención e investigación de la trata de personas y un acuerdo de extradición. "Venimos a darles impulso a nuestras relaciones", dijo Santos.

Entre quienes acompañaron a la Presidenta en el diálogo ampliado con los colombianos estaban la ministra de Industria, Débora Giorgi; la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri; el secretario de Medios, Alfredo Scoccimarro, y el embajador argentino en Colombia, Celso Jaque, entre otros.

El encuentro sirvió además para equilibrar las cargas en la región: la política exterior argentina, inclinada sobre el eje bolivariano, buscó restablecer sus lazos con Colombia, aliada preferencial de Estados Unidos. Y el presidente Santos encontró en Cristina Kirchner el apoyo para el proceso de paz, ahora que la Argentina ocupará un sillón en el Consejo de Seguridad de la ONU, y el lazo que le facilitará restablecer el diálogo con Venezuela, su vecino incómodo.

Debido a la sensibilidad del tema, la nota está cerrada a comentarios.

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.