Levantan un muro contra las papeleras

Daniel Gallo
Daniel Gallo LA NACION
Amenazan con incrementar las acciones de protesta; duras críticas contra los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez
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4 de noviembre de 2006  

GUALEGUAYCHU.- Un simbólico muro se levantó aquí. Una pared de cemento que, nuevamente, bloquea el paso hacia Uruguay. Pero también empezó a edificarse una barrera que separa cada día más a los vecinos y a la Casa Rosada.

En medio del corte de ruta, el ánimo es muy malo contra el Gobierno. Se habló de eso en los corrillos y se exhibió el malhumor colectivo parodiando durante horas al presidente Néstor Kirchner. No le fue mejor, por cierto, al mandatario vecino Tabaré Vázquez.

Algunos cientos de personas salieron otra vez a la ruta para reclamar que la papelera Botnia abandone su proyectada fábrica en Fray Bentos.

A las 14, la cita era con un ladrillo en la mano. Muchos aportaron lo suyo y hasta un camión mezclador de cemento llevó el material para la construcción de la barricada. Y aparecieron Kirchner y Vázquez. Al menos en las caretas de vecinos que hicieron un show de protesta ante las risas generales. Por la continuidad de la broma y las filosas frases dirigidas a los "presidentes", el hecho deja de ser una anécdota y pasa al eje central del corte.

Aquellos que trabajaron en la pared de 1,5 metros de altura, bien afirmado con cemento y reglas básicas de albañilería, hicieron saber el objetivo: hacer visible el muro con el cual, para ellos, los gobiernos de la Argentina y Uruguay separaron a sus pueblos.

Enojo

La falta de diálogo presidencial en la cumbre de Montevideo terminó con la paciencia del grupo local. Pero cuentan aquí que el enojo con el Gobierno llegó después de la visita del canciller Jorge Taiana a esta ciudad, donde explicó que la mayor respuesta oficial al caso será dar una batalla legal en el tribunal internacional de La Haya. A quienes se reúnen en una asamblea les pareció poco.

Varios dardos venenosos también se dirigieron a la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, surgida desde la aclamación de la asamblea de vecinos. Hoy la ubican en el mismo lugar que al Gobierno y su mensaje ya no parece llegar a quienes ayer construyeron la barricada.

Hechos concretos reclaman a viva voz en la ruta, en ese paraje conocido como Arroyo Verde, a 20 kilómetros del casco urbano y a otros tantos de la frontera uruguaya. Y los vecinos establecen lo que será para ellos una real prueba pedida al Gobierno: el apoyo directo a lo que llaman "ley de la madera".

Hace una semana, la gente de Gualeguaychú consiguió reunir 12.000 firmas y presentó como iniciativa popular un proyecto de ley en el Congreso, cuyo punto más importante es la prohibición de la exportación de madera con destino a la fabricación de papel. Esperan los vecinos desalentar de esa manera la inversión de las pasteras en Uruguay. Quieren que la Casa Rosada impulse ese tema. Cuentan que tampoco la oposición política hizo propio algún proyecto para consolidar la postura de Gualeguaychú.

Ayer estuvo en el muro Vilma Ripoll; antes había pasado Luis Zamora por los sucesivos cortes de ruta; nadie más. Reseñan los integrantes de la asamblea que tienen más contactos con el Frente Amplio, el partido de Tabaré Vázquez, que con los políticos argentinos. Mientras ponen un ladrillo y otro más en la pared, los vecinos -en su gran mayoría, de clase media- piensan en estrategias de acercamiento con los habitantes de Fray Bentos. Ya invitaron a la gente de la otra orilla para que pasado mañana derribe simbólicamente este muro.

También lanzan aquí proyectos alternativos para superar el problema de trabajo que generaría en Fray Bentos la desactivación de la papelera que queda en pie. Piensan en un polo productivo común basado en la industria del aceite, o bien el uso del puerto en Fray Bentos como vía de salida de la producción local. "Eso es lo que deberían estar pensando los presidentes", cuentan a coro frente a la pared.

También hay amenazas de escalar en las acciones de protesta. Así se lo hicieron saber al propio gobierno uruguayo con una carta directamente destinada a Vázquez, rechazada de inmediato en Montevideo. Una gigantografía del presidente uruguayo da marco al nuevo bloqueo de ruta, con un eslogan bajo el rostro del líder uruguayo: "Seré traidor, pero pagan bien ".

Por más que pasado mañana se vote a favor o en contra de la interrupción del tránsito, la sensación general es que esta protesta terminará ese día, a las 17. Un poco de flexibilidad mostraron en la tarde de ayer los vecinos, cuando dejaron pasar por la banquina a un par de vehículos y a un camión con materiales que se toparon con el muro, al dirigirse desde el lado uruguayo hasta esta ciudad.

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