Llaman a hacer un "cacerolazo nacional"

Daniel Gallo
Daniel Gallo LA NACION
En Plaza de Mayo, mañana a la noche
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24 de enero de 2002  

Las incipientes organizaciones barriales buscarán mañana medir fuerzas por primera vez. A través de asambleas de vecinos y por medios de difusión no tradicionales, como cadenas de mails o páginas web, intentan coordinar un cacerolazo nocturno masivo para mañana. La Plaza de Mayo será nuevamente el escenario de la protesta.

En la Secretaría de Seguridad Interior afirman que la estrategia oficial no es confrontar manifestaciones con represión. "El secretario Alvarez (Juan José) prioriza la vida sobre todo", dicen sus allegados. Pero no escapa en los despachos de la calle Gelly y Obes "la peligrosidad de la situación".

Las fuerzas de seguridad esperan demostraciones de protesta en prácticamente todas las provincias. En sus informes se señala que el conflicto tiende a agravarse más que a disminuir.

Izquierda Unida se sumó al cacerolazo y movilización previstos para mañana, tal como mencionan sus informes de prensa.

La convocatoria al "gran cacerolazo nacional" se decidió en las asambleas que proliferan en estos días en los barrios porteños.

También se llama en esos encuentros a coordinar los jueves los reclamos frente a Tribunales para exigir la remoción de la Corte Suprema de Justicia. También se pretende organizar un cacerolazo en el Congreso para el martes próximo y se especula con otro frente al edificio de la CGT. El cronograma de reclamos con ruido de ollas llena cada día hasta fin de mes.

Petitorios ya conocidos

Es interesante repasar algunos de los puntos que las denominadas asambleas barriales ponen como eje de los reclamos. El primero: que se vayan todos.

Ese "todos" abarca a la clase política, obviamente el Gobierno, los legisladores y la Corte Suprema. En ninguno de sus medios de difusión se agrega "para que venga..."

El segundo: no pagar la deuda externa, nacionalizar la banca, las AFJP, las empresas privatizadas de servicios, la devolución de los depósitos, la suspensión de juicios a deudores y la entrega de alimentos. La desobediencia civil y fiscal forma parte del paquete de propuestas.

Similares petitorios se escucharon en las dos más importantes asambleas piqueteras que se realizaron el año último. También en esa oportunidad se convocó a unir los cortes de rutas -que aumentaban por entonces- bajo una conducción unificada. Tras su presentación con un plan de lucha en el nivel nacional en el que participaron unas 15.000 personas, el incipiente movimiento piquetero comenzó a diluirse en luchas internas.

Frente al cacerolazo sin espontaneidad posible los "vecinos autoconvocados" se llaman nuevamente a la Plaza de Mayo, mañana por la noche y con el antecedente de los últimos incidentes en cada una de esas convocatorias. En la Secretaría de Seguridad Interior estimaban como muy probable la acción de "marginales" mimetizados en los grupos de protesta. Hoy también sonarán las cacerolas.

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