Llamativo ascenso de Menem en una encuesta nacional

Encabeza ahora la puja interna del PJ
Encabeza ahora la puja interna del PJ
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25 de junio de 2002  

Por encima de las versiones judiciales de que podría ser detenido de nuevo por la cuestión de las armas y al margen de la hostilidad pública de que ha sido objeto aquí y en el exterior, el ex presidente Carlos Menem emerge llamativamente airoso de la primera gran encuesta nacional sobre intención de voto para las próximas elecciones presidenciales.

Un relevamiento hecho en todo el país por Ipsos-Mora y Araujo, terminado de procesar anteayer y a cuyos resultados tuvo acceso este diario, revela que la candidatura de Menem para un tercer período presidencial cuenta, hoy por hoy, con fuertes posibilidades en las elecciones internas por realizarse en el Partido Justicialista.

Menem vencería, con el 21 por ciento de los votos, al ex gobernador y ex presidente Adolfo Rodríguez Saá y al gobernador Carlos Reutemann, que obtendrían el 19 y el 17 por ciento, respectivamente.

Más relegado queda el gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, que lograría el 9 por ciento de las intenciones de voto en el PJ.

La encuesta de Ipsos-Mora y Araujo se hizo de forma domiciliaria, entre el 8 y el 19 del actual, sobre 1200 casos en la Capital Federal, Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Salto, Rosario, Córdoba, Mendoza, San Miguel de Tucumán, San Luis y zonas rurales bonaerenses.

Esta significativa medición de tendencias electorales en el país confirmó resultados anteriores de muestras de dimensión más modestas.

Primero, que la diputada Elisa Carrió, de Alternativa para una República de Iguales (ARI), encabeza las preferencias generales del electorado con el 19 por ciento de los votos en su favor. Segundo, que a pesar de haber declarado el default, el doctor Rodríguez Saá ocupa la siguiente posición, con el 11 por ciento. Vienen después Luis Zamora, inspirador del Partido Autodeterminación y Libertad, con el 9 por ciento; Menem, con el 7 por ciento, y Carlos Reutemann, con el 6 por ciento.

El fenómeno Menem se complementa con este otro dato: un 15 por ciento de los encuestados dijo creer que él será el nuevo presidente, contra apenas el 10 por ciento que apostó por la diputada Carrió. En otras palabras, más gente de la que votaría por Menem piensa que él ganará, en tanto menos gente de la que votaría a Carrió confía en la victoria de la legisladora chaqueña.

En relación estricta con los candidatos justicialistas, la muestra no es tanto un llamado de atención para Rodríguez Saá como lo es para el gobernador de Santa Fe, Reutemann, que figuraba hasta aquí a la cabeza de los cálculos generales sobre lo que se decidirá en su partido.

Un 27 por ciento de los consultados se pronunció por otras candidaturas, pero sin darles relevancia estadística.

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Ha sido este sondeo uno de los primeros en que aparece el nombre del ex ministro de Economía Ricardo López Murphy, que aún cuando no lo ha dicho en público ha resuelto presentarse como candidato presidencial.

López Murphy se encuentra en estos momentos en Madrid, donde se entrevistará con personalidades de la política española.

Su figura ha comenzado a atraer la atención de los observadores internacionales desde que informes diplomáticos coincidentes lo han calificado como el político de “mayor coraje que se pueda encontrar hoy en la Argentina”. Esto es, el político con más clara determinación para introducir cambios de fondo en la política económica y en las cuestiones de seguridad, por un lado, y por el otro, en cuanto a la renovación de los criterios éticos con los cuales se administren los negocios públicos del país.

Con porcentajes residuales la muestra registra también los nombres de Patricia Bullrich y Mauricio Macri. Por escaso margen sobre ellos aparece el nombre de Rodolfo Terragno, el único radical tenido en cuenta con alguna seriedad por los encuestados. Esto último debe interpretarse como una clara objetivación de la crisis en que está sumida la UCR.

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A los ojos de los responsables del trabajo, el crecimiento de Menem tiene lugar en una franja del electorado en la que compiten, en partes diferenciadas, Rodríguez Saá y Reutemann.

Rodríguez Saá creció de un tiempo a esta parte en los territorios electorales del justicialismo, impulsado por sus fuertes críticas a la política económica en vigor.

Menem apunta a la misma base electoral, haciendo eje en la preocupación de la gente por el proceso inflacionario y las consecuencias de la devaluación.

Al mismo tiempo, Menem apela al electorado moderado e independiente, en el que Reutemann ha mantenido una posición sólida, pero que puede resquebrajarse si sigue vacilando frente al lanzamiento decidido que Menem ha otorgado a estas alturas a su candidatura.

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Otro dato llamativo de la encuesta es que la intención de votar en blanco o de no votar es del 14 por ciento, lo que marca un descenso pronunciado respecto de lo que sucedió en los últimos comicios nacionales. El 7 por ciento de los consultados dice que no sabe lo que hará en definitiva.

En el fondo, tales guarismos confirman que las elecciones presidenciales siempre convocan a un sufragio más reflexivo que en otro tipo de competencia cívica.

Mientras no se disponga lo contrario, las elecciones presidenciales se harán en septiembre de 2003. Cuando voten, los ciudadanos estarán decidiendo sobre la suerte de la conducción del país para los próximos cuatro años. Por lo tanto, es probable que haya menos fetas de salamines en los sobres y más interés individual por involucrarse con resultados computables para el futuro del país y no sólo para la noche y los días siguientes a los comicios.

Además, la encuesta de Ipsos-Mora y Araujo parece ser un mentís a la supuesta solidez del reclamo de “que se vayan todos”.

Nada indica el trabajo, sin embargo, sobre cuál es el grado de preferencias por respetar los tiempos de los mandatos establecidos por la Constitución nacional para los cargos inferiores a los de presidente y vicepresidente de la Nación.

O bien, sobre cuál es el grado de apoyo para dar rienda suelta a las emociones desatadas por la gravísima crisis abierta desde fines del año último e interrumpir, con un gran golpe cívico, los mandatos que en el pasado dejaban en el aire los golpes militares.

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