Llevarán a Castro el caso de Hilda Molina

Pedido argentino por la médica cubana El canciller expresó el reclamo a su par Pérez Roque Este dijo que trasladará el tema al presidente cubano La neurocirujana quiere ver a su familia en Buenos Aires
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26 de febrero de 2004  

El canciller cubano, Felipe Pérez Roque, se comprometió ayer ante su par argentino, Rafael Bielsa, a transmitirle a su presidente, Fidel Castro, el pedido del gobierno nacional para que autorice a la prestigiosa neurocirujana Hilda Molina y a su madre, Hilda Morejón, a viajar a la Argentina para visitar a su familia.

"Le transmitimos la posición del gobierno argentino. La recogió y la va a conversar con las autoridades cubanas, es decir, con el comandante Fidel Castro", dijo Bielsa a LA NACION al término del encuentro en el Palacio San Martín.

-¿Y usted cree que hay una posibilidad de llegar a una solución en ese sentido?

-Nosotros queremos que haya una solución.

Desde hace casi 10 años, Molina y su hijo, Roberto Quiñones, nacionalizado argentino, vienen realizando gestiones ante distintos gobiernos y organismos nacionales e internacionales para que le soliciten a Cuba la autorización para que la médica cubana pueda abandonar la isla. Esta es la primera vez que el tema se trata en el máximo nivel oficial entre la Argentina y Cuba.

En la reunión que Bielsa mantuvo anteayer con Quiñones se ratificó la decisión del Gobierno de presentar el reclamo como "humanitario" y no político. El canciller señaló además que el tema será tratado también en la reunión de Pérez Roque con el presidente Néstor Kirchner que se realizará hoy al mediodía.

Fuentes diplomáticas vinculadas con el caso señalaron ayer que se le entregará a Pérez Roque un documento con la petición formal del gobierno nacional en nombre de cuatro ciudadanos argentinos: Quiñones, su esposa, Verónica Scarpatti, y sus hijos Roberto y Juan Pablo, de ocho y dos años respectivamente, que aún no conocen a su abuela.

Por primera vez desde que LA NACION publicó el tema hace dos meses, Pérez Roque habló ayer del caso en una entrevista que mantuvo con la agencia oficial Télam.

"¿Es cierto que van a buscar una solución al tema de Hilda Molina?", le preguntó Télam. A ello, el canciller cubano respondió: "El tema no forma parte de la agenda de la reunión, pero eventualmente, si el asunto fuera planteado, nosotros daremos nuestro punto de vista".

Inmediatamente, Pérez Roque agregó que "en el momento apropiado lo voy a adelantar, pero preferiría no hacerlo públicamente antes de abordar las reuniones con el Gobierno".

En esa misma entrevista, Pérez Roque negó la existencia de disidentes políticos en la isla al afirmar: "Los disidentes somos nosotros (por la oposición al ALCA y a los Estados Unidos); los otros son mercenarios que trabajan para el gobierno de Estados Unidos".

El tema de los disidentes generó el único altercado que vivió ayer Pérez Roque en Buenos Aires, cuando dos diputados porteños, Martín Borrelli, del Partido Federal, y Fernanda Ferrero, de Unión por Recrear, intentaron entregarle en las puertas del Palacio Municipal una carta firmada por 20 legisladores exigiendo la liberación de los presos políticos en la isla.

"No me importa la opinión de estos legisladores", dijo Pérez Roque al rechazar la nota, y agregó: "No existe tal condición de disidente en Cuba". El canciller ingresaba en ese momento a una reunión con el jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, en la que se declaró al funcionario cubano "Huésped de Honor".

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