Los aportes jubilatorios irían a un régimen mixto

Quitaría la posibilidad de optar entre capitalización y reparto
Silvia Stang
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18 de mayo de 2003  

CANCUN, México.- Los directivos de la Unión de AFJP se mostraron ayer cautelosos ante la noticia de la presentación del proyecto de reforma previsional del Ministerio de Trabajo, que llegó sobre el cierre de la convención de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP).

La iniciativa tiene una base coincidente con la propuesta que la Unión había presentado como propia -por caso, en la eliminación de la opción entre capitalización y reparto, ya que todos aportarían a un único régimen mixto-, pero también incluye aspectos que preocupan a las administradoras.

En principio, los directivos esperarán a la reunión que mantendrán pasado mañana, como todos los martes, para evaluar los términos de la iniciativa.

La ministra de Trabajo, Graciela Camaño, y el secretario de Seguridad Social, Alfredo Conte Grand, están dejando de legado a la gestión entrante un "libro blanco de la previsión social", que acaba de ser presentado y desde ayer se puede consultar en Internet. En ese escrito, tras hacerse una extensa referencia a la historia del régimen previsional y luego de recopilar las posiciones de diferentes entidades ante una eventual reforma, se detalla, a modo de "sugerencia" de la actual gestión, cuál podría ser la reforma ideal.

Algunos de los aspectos de esa iniciativa no sorprendieron a los directivos de las AFJP porque, de hecho, se habían discutido ya en la comisión de expertos que funcionó el año pasado y que ellos integraron.

Sí fueron novedad algunos puntos de la propuesta, como el que indica que el Estado se haría cargo de las pensiones por invalidez y fallecimiento, que se financiarían con parte de los 3 puntos porcentuales del aporte del trabajador (del 11% sobre el salario bruto) que dejarían de derivarse a la cuenta individual de capitalización.

Hoy en el sistema de capitalización esas pensiones se financian con menos del 1% del salario. Tal como había anticipado LA NACION el domingo 4 del actual, la iniciativa se basa en el establecimiento de cuatro pilares: uno asistencial, dos contributivos y uno voluntario, que funcionarían de la siguiente manera.

  • Pilar no contributivo: les garantizaría a los mayores de 70 años sin aportes previsionales, o con menos de 5 años contribuidos, una prestación mensual que sería del 70% del haber mínimo, que hoy es de $ 150.
  • Régimen de contribuciones definidas: es el que se alimentaría con el 16% de contribución de los empleadores (esos ingresos se usarían en partes iguales para financiar prestaciones del viejo sistema jubilatorio y del actual de capitalización), más el 3% del aporte personal.
  • La prestación otorgada sería sobre la base de un "haber teórico", calculado en forma actuarial (tiene en cuenta los aportes, la esperanza de vida y el salario, entre otras variables), con lo que se eliminaría la actual prestación básica universal (PBU), hoy de $ 200 por mes y definida por el presupuesto.

    Los pagos tendrán relación con la cantidad de años aportados. Así, quien tenga entre 6 y 20 años de aportes recibirá la prestación asistencial incrementada en una suma del 2% del haber mínimo (fijado por el Gobierno) por cada año aportado. Los que tengan entre 21 y 30 años aportados y a los 65 años la prestación teórica les resulte inferior a la jubilación mínima cobrarán esta última. Si en cambio una persona con esos años de aportes logra a partir de los 60 años un haber teórico superior al mínimo, podrá cobrar una suma que no supere el 70% del salario promedio de toda su historia laboral.

    En tanto, quienes computen 30 o más años de aportes tendrán garantizado, a partir de los 65 años, un ingreso del 50% de su salario promedio histórico. Pero si el haber teórico supera ese beneficio garantizado, la persona podrá cobrar una suma de hasta el 70% del salario promedio de toda su carrera. A su vez, la pensión por muerte sería de un 70% del haber que le habría correspondido al beneficiario.

  • El componente complementario de contribuciones: sería obligatorio, financiado con el aporte del trabajador, aunque sólo capitalizaría 8 puntos de la tasa del 11%. Esto molestaba a las AFJP porque disminuye el valor de los beneficios futuros.
  • Inversiones y comisiones

    La iniciativa menciona, además, como actores de este subsistema, a "entidades con o sin fines de lucro" y, si bien se aclara que todas tendrían las mismas regulaciones, según las AFJP la competencia con una entidad por naturaleza exenta de impuestos no sería válida.

    Por otra parte, las comisiones serían cobradas sobre el fondo administrado y, eventualmente, sobre la rentabilidad, pero no sobre los aportes, algo que en el sector está bien visto. De esta manera, también pagarían la comisión los afiliados que no aporten regularmente, ya que el monto se descontaría de sus cuentas.

    El documento de Trabajo destaca la necesidad de que las inversiones se destinen a fines productivos y no a atender necesidades fiscales.

    Al margen del esquema de los cuatro pilares, el informe señala que también los planes sociales deberían tener descuentos jubilatorios y desalienta la instrumentación de pagos salariales no contributivos, como el de $ 200 que el Gobierno dispuso para los trabajadores del sector privado.

    Uno de los objetivos planteados en el documento implica la ampliación de la cobertura previsional, ya que se estima que hoy sólo aporta el 30% de la población activa. Ese fin es el que justifica la introducción de la prestación asistencial y los pagos proporcionales.

    Con respecto al financiamiento estatal necesario, en el "libro blanco" se estipula que las prestaciones para quienes cumplan los 30 años de aportes serían similares a las actuales. Sin embargo, sí habría mayor erogación por los pagos asistenciales y proporcionales.

    El libro previsional

    Graciela Camaño

  • El Estado se haría cargo de las pensiones por invalidez o por fallecimiento, con parte de los 3 puntos del aporte del trabajador.
  • Se eliminaría la prestación básica universal de $ 200 y se crearía una nueva prestación sobre la base de un "haber teórico".
  • Uno de los objetivos del documento es ampliar la cobertura actual. En la actualidad, sólo aporta el 30% de la población activa.
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