Los arbolitos vuelven a crecer en Ezeiza

Los viajeros, obligados a comprar dólares hasta por $ 1,90
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28 de diciembre de 2001  

Movimientos extraños. Idas y venidas. Hombres atentos siguen los pasos de cada cliente, como aves de rapiña que aguardan el momento indicado para atrapar a su presa. Una mujer que no supera los 40 años intenta cambiar unos cuantos pesos en la casa de cambio que está en el hall central del aeropuerto internacional de Ezeiza.

Pero su intento se ve frustrado, ya que las casas de cambio permanecerán cerradas hasta el 2 de enero, según lo contado por los empleados de las entidades. De inmediato y muy sigilosamente, otra mujer, algunos años menor, morocha y de pelo largo enrulado, se acerca al posible cliente. Indaga cuidadosamente qué necesita la mujer. Su pregunta queda contestada en algunos segundos: está desesperada buscando alguien que le venda algunos dólares para movilizarse en España.

Luego de un corto diálogo, se alejan de la puerta de la casa de cambio y detrás de una columna la canjeadora de dinero o "arbolito" le canjea a su cliente un par de billetes.

Claro que la paridad cambiaria no existe. Para estos señores, un dólar equivale a $ 1,80, en algunos casos, o hasta diez centavos más, en otros.

Están dispuestos a negociar el precio si el comprador insiste un poco. Con el regateo, puede llegar a conseguir que le rebajen unos veinte centavos del precio original. La justificación es, simplemente, que el negocio se debe realizar. "No puedo bajar más porque éste es mi laburo y, si no, no tengo ninguna comisión", asegura un vendedor.

Un pedido de estricto silencio es el cierre del pacto. Las dos señoras se despiden, sonrientes por el negocio realizado.

La historia se repite en el hall central del aeropuerto de Ezeiza. La desesperación de algunos por no saber si podrán comprar con sus tarjetas de crédito o extraer dinero en efectivo de algún cajero en el exterior, lleva a los "arbolitos" a acechar continuamente a los pasajeros.

Una pregunta en el lugar indicado basta para saber adonde dirigirse: ¿adónde consigo dólares? La respuesta será dada por un quiosquero o por algún otro pasajero que ya haya realizado la operación.

Más de 15 vendedores aguardan ansiosamente que algún pasajero apurado se aproxime. En su mayoría están vestidos con saco y corbata y deambulan por el hall principal hasta la intersección con el espigón de partida. Otros, se mantienen en grupos de no más de tres y se entremezclan con los improvisados promotores de las agencias de remises.

Complicaciones

"Pensé que iba a encontrar alguna casa de cambio abierta para poder sacarme de encima el resto de pesos que no había podido cambiar la semana pasada, pero no pude hacer nada. Otro pasajero me recomendó que fuera hasta el hall central del aeropuerto porque ahí estaban cambiando dólares. Fui y pude cambiar los últimos 500 pesos que tenía. Pero en el canje perdí bastante dinero. Cada dólar me costó $ 1,60", afirmó Marina Jolane.

Tuvo suerte. Fernando Sirón, que se disponía a viajar a Río, comentó que "es la primera vez que me cobran tanto por cambiar dólares. Me cobraron $ 1,80. Lo único que sé es que los tipos se hicieron un negoción. A mí no me quedaba otra, necesitaba esa plata sí o sí para mantenerme en Brasil".

El mínimo para hacer el canje son cien dólares. "No cambio menos de cien pesos porque, si no, no existe ningún beneficio para mí. A mí también me cuesta conseguir los dólares para cambiarle a la gente", explicó un arbolito .

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