"Los cipayos están contra Machinea"

Alfonsín defendió al ministro de Economía y dijo que "a nadie se le ocurre" la incorporación de Cavallo
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27 de octubre de 2000  

En el día después de la sorpresiva reunión de Raúl Alfonsín y Domingo Cavallo, el oficialismo se esforzó ayer para negar la eventual incorporación del economista al Gobierno.

La principal desmentida llegó desde España y corrió por cuenta del presidente De la Rúa (sobre lo que se informa por separado), pero también se refirió al tema el ex presidente radical.

Alfonsín consideró que "a nadie se le ocurre que Cavallo pueda ingresar al Gobierno", pero destacó el respaldo que éste le brindó al ministro de Economía, José Luis Machinea. En el programa "Desayuno", de Canal 7, dijo que, en la reunión de anteayer, Cavallo le explicó que no se puede salir de la convertibilidad ahora.

"La diferencia -dijo- es que yo pienso que no deberíamos haber entrado y él está convencido de que sí."

Consultado acerca de si esa reunión ayudará a calmar los ánimos de los inversores extranjeros, el líder del radicalismo intentó bajar los decibeles de su charla con Cavallo.

"Yo no creo que el encuentro en sí tenga tanta significación, pero sí hay una disposición de distintos sectores políticos a colaborar en aspectos básicos con el Gobierno", consideró.

En ese sentido, añadió: "Yo más bien lo veo así: hay gente que viene, a lo mejor, con decisiones de inversión o bancos que quieren prestar y desgraciadamente -voy a decir una palabra fea y antigua- hay demasiados cipayos en la Argentina que son los de acá, los que dan la mala imagen. Son los de acá los que quieren luchar para que salga Machinea", denunció.

Por su parte, el ministro del Interior, Federico Storani, advirtió anoche que si Cavallo es nombrado ministro renunciaría a su cargo.

En el programa de TV "Día D", que se emite por América, el funcionario opinó que aquella posibilidad "pondría en crisis terminal a la alianza que sostiene a este gobierno".

El presidente provisional del Senado a cargo del Poder Ejecutivo, Mario Losada, calificó hoy de "muy positivo" y "una muestra de sensatez" la reunión de anteanoche.

"Tenemos que aprender que no debe haber prejuicios en el diálogo entre los argentinos -añadió- porque se puede pensar igual o distinto, pero lo que no se debe hacer es dejar de dialogar, analizar, discutir sin prevenciones porque acá se está siendo solidario con un país y con su gente."

El gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, también se refirió al tema. Consideró importante que Cavallo, "calme" a Alfonsín.

"Es un tema que tiene que decidir el Presidente. Dudo mucho que Alvarez y Alfonsín estén de acuerdo", dijo a La Nación en una visita realizada a la Universidad de La Matanza.

Ruckauf calificó como positivo el diálogo "entre personas que tiene ideas contrapuestas". El mandatario provincial calificó como positivo que Alfonsín hubiese comenzado a "morigerar el lenguaje" y evaluó como bueno que "ahora escuche" al ex ministro de Economía.

En tono más crítico que el usado por Ruckauf, el vicegobernador bonaerense, Felipe Solá, dijo que a "Alfonsín y Cavallo no los une el amor, sino el espanto".

Ruckauf también cargó contra el ex vicepresidente a quien tildó de "cobarde" y lo acusó de "huir y abandonar" a Fernando de la Rúa".

Ante un auditorio colmado por más de 500 personas, la mayoría docentes y alumnos, convocado en La Matanza para participar de la firma de un convenio para equipamiento informático, Ruckauf embistió contra el ex compañero de fórmula de Fernando De la Rúa.

"Es suficiente que haya un cobarde que abandone al Presidente, porque no es capaz de conocer la realidad", disparó el gobernador.

"Nosotros vinimos a decirles que sí asuminos la responsabilidad. Y que las ratas se vayan con aquél que huyó del Gobierno", acusó.

Antes, frente a la prensa, había elegido la ironía para referirse a la presentación del Movimiento de participación ciudadana: "Espero que (Alvarez) cuando termine de organizarlo, no renuncie".

"Muerta de sorpresa"

Graciela Fernández Meijide, por su parte, reconoció que la reunión entre Alfonsín y Cavallo casi la "mata" de la sorpresa, aunque consideró que era algo "bueno".

La ministra de Desarrollo Social visitó ayer a San Juan y explicó que si el ex presidente y el economista logran sentarse en una misma mesa "es una señal de que dejamos de lado nuestras diferencias para hablar de lo que nos pasa a los argentinos".

Fernández Meijide aclaró eso "no quiere decir que Cavallo vaya a ser ministro ni nada". La frepasista dijo que "esto (reunirse a discutir) es lo que tenemos que aprender porque estamos hartos de federales y unitarios, peronistas y antiperonistas, radicales y antirradicales. Tenemos demasiada confrontación y debemos superarla".

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