Los economistas prevén un default

Roque Fernández propuso ir a un cambio flexible e instaurar un seguro de cambio; creen que se puede evitar la hiperinflación
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7 de diciembre de 2001  

¿Cómo será la vida después de la cesación de pagos? ¿Será el infierno tan temido, la antesala del paraíso del crecimiento o nada cambiará respecto de la situación que la Argentina vive y sufre en los últimos meses y años?

Cinco economistas accedieron a debatir con LA NACION las consecuencias de una posibilidad que, según admitió ayer el ministro Domingo Cavallo, es bastante probable. La mayoría consideró que el escenario no será muy diferente al actual. Nouriel Roubini (ex asesor del secretario del Tesoro de EE.UU.); Steve Hanke (ex asesor de Cavallo y de gobiernos centroeuropeos); el ex ministro Roque Fernández; el ex secretario de Política Económica Miguel Bein, y el analista Fernando Losada del banco de inversión ABN Amro fueron los encargados de trazar este panorama.

Hanke dijo que "es muy claro que habrá default", Roubini sostuvo que aún existen chances de que esa medida sea parcial y ordenada ("Pakistán pudo hacerlo en forma ordenada pagando sólo el capital", recordó) y Losada advirtió que, tras dar ese paso, el país deberá olvidarse por un "tiempo largo" de recibir inversiones. "No hay default bueno", aclaró.

El único que se animó a pronosticar que el Gobierno puede mantener el régimen de convertibilidad con un default fue Bein. "El peso ahora no se va a devaluar, en todo caso bajará el valor de las Lecop", afirmó Bein.

Aclaró que, si el Gobierno lograra un acuerdo con el FMI para pagarles a los organismos multilaterales y defaultear ante los tenedores privados extranjeros, "en marzo o en abril se podría pensar en devaluar con una situación más controlada".

Sistema de flotación

Desde Nueva York, Roubini consideró que "no se puede pensar en una cesación de pagos sin un cambio monetario". Hanke dijo que hay que dolarizar y Fernández propuso ir "hacia un tipo de cambio flexible".

Según Roubini, la mejor perspectiva para la crisis argentina es dejar flotar el peso. Para el académico de la Universidad de Columbia, a pesar de la alta dolarización de la economía local, "no hay un alto riesgo de hiperinflación". "Las últimas crisis demostraron que cuando se pasa a un sistema con flotación, si existe un programa creíble y un banco central con autoridad, se puede fijar un ancla de precios", indicó Roubini.

-¿Cavallo puede lograr ayuda externa antes de cambiar de régimen monetario?

-No podrá lograrlo-, sentenció Roubini, que asistió al ex secretario del Tesoro, Larry Summers, en la administración Clinton.

En cambio, Hanke ratificó sus ideas en favor de la dolarización completa. "Primero el Gobierno debe eliminar el peso, luego los bancos deben emitir moneda en dólares y así se podrá contar con la confianza de la gente", dijo el profesor de Economía de la Universidad John Hopkins.

-¿No se perderá más competitividad con la dolarización?

-Eso es mentira. Las exportaciones argentinas crecieron todos estos años con convertibilidad y, con el mismo sistema, Hong Kong es la economía más competitiva del mundo. Sólo se trata de ser flexibles-, remató Hanke.

Roque Fernández dijo que, ante las medidas de restricción de la libertad financiera, "la convertibilidad no es el sistema adecuado, así que hay que pensar en un tipo de cambio flexible". Para evitar un desborde de precios, Fernández opinó que antes de tocar el tipo de cambio, se debe aprobar un presupuesto que ordene las cuentas fiscales y evite la emisión de dinero.

-¿Qué pasaría con los deudores en dólares?

-Bueno, se puede pensar en una alternativa como el seguro de cambio-, dijo Fernández al recordar el mecanismo usado a principios de los 80 para licuar deudas privadas.

Ese instrumento, admitió el ex ministro del gobierno menemista, "tiene un costo fiscal, aunque es una respuesta a este problema" de los fuertes pasivos en dólares.

Más pragmático, Fernando Losada de ABN Amro dijo desde Wall Street que, si se llegara al default, el Gobierno debería mirar el nivel de reservas. "Si son pocas, deberá cambiar la paridad antes de dolarizar", concluyó.

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