Los empresarios no avalan la elección

Consideran que un presidente por dos meses no podrá adoptar medidas fuertes
Alejandro Rebossio
(0)
23 de diciembre de 2001  

A los oídos de los dirigentes peronistas llegó durante todo el sábado la voz del empresariado argentino que criticaba la intención de nombrar un presidente por sólo dos meses. La mayoría de los hombres de negocios considera que la Asamblea Legislativa debió designar un presidente que pueda tomar lo antes posible medidas económicas fuertes, y no uno que sencillamente haga tiempo, mientras la crisis avanza, hasta que el pueblo elija un sucesor que sí decida.

El director de una empresa de energía, que prefirió guardar el anonimato, opinó que debe gobernar un presidente votado por la ciudadanía para que cuente con suficiente legitimidad. Por el contrario, son más quienes en visita a la Casa Rosada o por teléfono les expresaron a los numerosos líderes peronistas la misma posición que apoya el menemismo, el radicalismo y los partidos provinciales.

“Hay una falta de criterio de la clase política”, dijo un encumbrado representante de la industria agroalimentaria. “(Juan) Perón decía que primero estaba la Patria, después el movimiento y por último los hombres. Pero parece que ahora están primero los hombres, después el movimiento...”, agregó el empresario, que se quedó en la ciudad de Buenos Aires para seguir las negociaciones en el Congreso. Otros, en cambio, aprovecharon el sol y se informaban desde sus casas de fin de semana.

“Sin consenso político no habrá medidas que puedan aplicarse”, advirtió Gregorio Chodos, dirigente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC). “Debe recordarse el mensaje que dio la gente la noche del miércoles”, señaló Chodos, que conversó con sus conocidos en el nuevo oficialismo.

El gobierno interino se reunió con miembros del Consejo Empresario Argentino (CEA), que agrupa a compañías de servicios, bancos e industrias nacionales y extranjeros. Buscaban conocer opiniones sobre la situación política y económica. CEA encarna posturas más ortodoxas, al poner énfasis en el recorte del gasto público, frente a la heterodoxia de la Unión Industrial Argentina (UIA), la CAC y otras agrupaciones que ponen énfasis en la reactivación mediante una devaluación que mejore la competitividad de las exportaciones.

El presidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, llegó a la Casa Rosada a las 20.30, la hora señalada en un principio para la jura de Adolfo Rodríguez Saá como presidente de la Nación. El acto se postergó y De Mendiguren se retiró a su hogar.

“Lo ideal es que se legitime al presidente en las urnas, pero esperar dos meses para las elecciones trae problemas”, sopesó el líder industrial. Además sugirió que el nuevo equipo económico se mantenga si el justicialismo gana los comicios. “Será difícil que negocie en el exterior un ministro de Economía que dure dos meses, no podrá asumir compromisos”, razonó De Mendiguren.

Otros reclamos

Entre los empresarios continuaba el debate sobre las medidas económicas. El titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Enrique Crotto, apoyó la idea de mantener la convertibilidad, aunque pidió otras medidas para apuntalar la competitividad de la economía.

Insistió en reducir el gasto público y reclamó la atención del Fondo Monetario Internacional (FMI) y los Estados Unidos. “A Washington no le conviene tener desmanes en América latina”, dijo.

Los críticos de la devaluación advierten sobre el deterioro de los salarios por un aumento de la inflación. En cambio, un alto dirigente de la UIA argumentó que ese desagio se producirá con la opción elegida por el peronismo, la emisión de títulos para el pago de sueldos y jubilaciones.

“La inundación de bonos los depreciará y hará cada vez más difícil salir del corralito (congelación de depósitos). Además vamos a terminar devaluando con menos reservas que las actuales”, alegó el industrial, que recuerda el apoyo del FMI al tipo de cambio flotante.

Existe una postura intermedia. Un grupo importante de empresarios valora una salida de devaluación, pero ordenada, no en momentos de tanta inestabilidad como la actual.

A su vez, se considera que debe moderarse la emisión de bonos.

Reacción por la devaluación

Uno de los vicepresidentes de la UIA y titular de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Alberto Alvarez Gaiani, visitó por la mañana la Casa de Gobierno.

Lo recibieron el jefe de Gabinete, Humberto Schiavone; el ministro del Interior, Miguel Angel Toma; el diputado Jorge Remes Lenicov y, sorprendentemente, Daniel Marx, funcionario del gobierno de Fernando de la Rúa. Los anfitriones comentaron que habían recibido denuncias de que los proveedores de los supermercados estarían exigiendo facturar en dólares, ante el temor de la devaluación.

Alvarez Gaiani respondió que lo desconoce y pidió que los grandes comercios no corten la cadena de pagos, movidas por el riesgo de depreciación del peso. En el gobierno interino prevaleció la inquietud de que los rumores del fin de la convertibilidad disparen reacciones negativas.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.