Los exportadores uruguayos tienen su propio corralito

Según las estimaciones de la Unión de Exportadores del Uruguay, el 25% de las 400 principales empresas exportadoras del país vecino aún no cobraron 14 millones de dólares por concepto de ventas tras la instalación de las restricciones financieras por el gobierno argentino
(0)
26 de enero de 2002  • 11:19

MONTEVIDEO .- Los exportadores uruguayos comenzaron a padecer su propio "corralito" al no poder cobrar sus ventas a la Argentina, según estimaciones de la Unión de Exportadores del Uruguay divulgadas hoy.

El comercio con el vecino país platense está en estos momentos virtualmente paralizado debido a la crítica situación económico-financiera que padece la Argentina y forzó a Uruguay a devaluar el peso, entre otras medidas.

Entre enero y octubre del año último, las exportaciones uruguayas a la Argentina fueron por 274,9 millones de dólares, una reducción del 22,6% respecto a igual período del 2000.

Fuentes de la UEU dijeron que el 25% de las 400 principales empresas exportadoras uruguayas aún no cobraron 14 millones de dólares por concepto de ventas tras la instalación del "corralito" financiero por el gobierno argentino, que restringe pagos y ahorros del vecino país.

La UEU estimó que desde diciembre último hasta ahora, la deuda argentina por sus importaciones de Uruguay oscila entre los 40 y 50 millones de dólares.

Medios empresariales sostuvieron que en la actualidad el comercio está virtualmente paralizado entre ambas naciones y que cuando se produzca su aún incierta normalización, afrontará un sistema de cambios diferencial y plazos mas dilatados, una disposición tomada por el gobierno del presidente argentino Eduardo Duhalde.

Los expertos consideraron que esa medida es un esfuerzo del gobierno argentino por extender en lo posible la permanencia de dólares en su sistema financiero.

En ese marco, se sostuvo que los exportadores uruguayos deberán afrontar esperas largas para poder cobrar. Pero, además, se sumará que los importadores argentinos deberán pagar más caro lo que compren ya que el gobierno les fijó un tipo de cambio de 1.4 pesos por dólar para materias primas, bienes de capital y artículos de consumo, entre otros.

La ruptura de la convertibilidad del peso argentino, que se mantuvo por 10 años anclando la paridad un dólar-un peso, tuvo fuertes repercusiones en el Uruguay, que debió devaluar el peso ampliando del 6 al 12% la banda de flotación y acelerando del 1,2% al 2,4% el ritmo de depreciación, a los efectos de no quedar rezagado en la competitividad.

Uruguay exportaba en tiempos normales unos 300 millones de dólares anuales a la Argentina pero estas cifras ahora cayeron abruptamente, al igual que con Brasil, el otro principal socio comercial. Entre los dos países vecinos adquirían un 45% de los 2300 millones de dólares de las exportaciones totales uruguayas.

Los tres países, más Paraguay, forman el Mercado Común del Sur (Mercosur) que, en los hechos, se encuentra virtualmente paralizado por la crisis regional y se anunciaron reuniones de alto nivel el mes próximo para intentar reactivarlo.

De todas formas, sin dejar de respaldarlo e integrarlo, el gobierno uruguayo anunció que busca su propio camino bilateral -incluyendo un posible acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos- como forma de ir saliendo de las consecuencias que atraviesa por las crisis vecinales.

Fuente: AP

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?