Los holdouts pidieron embargar los fondos

El juez Griesa convocó esta mañana a una audiencia entre las partes para analizar el caso, luego de que el Gobierno anunció el depósito del dinero; los buitres calificaron la medida como un desacato y reiteraron su disposición a negociar
Martín Kanenguiser
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27 de junio de 2014  

NUEVA YORK.- El juez Thomas Griesa le negó a la Argentina el efecto suspensivo sobre el fallo que obliga al Gobierno a pagarles a los holdouts y convocó a una audiencia entre las partes hoy, a las 11.30 (hora argentina). A pedido de los fondos NML-Elliot y Aurelius, el juez quiere analizar la situación generada por el anuncio del Gobierno de que había depositado unos US$ 1000 millones en cuentas del Bank of New York para pagarles a los bonistas en situación regular.

Además, los demandantes le solicitaron al juez que considere que la Argentina está en desacato con la Justicia al haber anunciado que transferiría dinero a los bonistas que entraron a los canjes, pero sin pagarles a ellos.

Tal como informó ayer LA NACION, el juez consideró que aún es prematuro otorgar una nueva medida cautelar, lo que pudo haber llevado al Gobierno a realizar el anuncio que formuló ayer por la mañana. "El pedido de stay es denegado", afirmó el magistrado en un breve escrito. "Ese pedido no es apropiado. La orden no se pone en marcha hasta que la Argentina no haga el pago a los bonistas que entraron a los canjes, y esta corte no tiene control sobre lo que puede hacer la Argentina con esos pagos", sostuvo el juez.

En la carta a Griesa, el abogado Robert Cohen, representante de NML, afirmó que el Gobierno tendría que ser considerado en desacato por su decisión unilateral. Cohen dijo que el anuncio del ministro es un "descarado paso hacia la violación de la orden" emitida por el tribunal hace unas semanas.

Por otra parte, negó, como afirmara Kicillof ayer, que "los buitres no estén dispuestos a negociar", porque informalmente han dicho que aceptarían bonos para cobrar la sentencia confirmada por la Corte Suprema de Estados Unidos.

Todos los abogados consultados por LA NACION consideraron previsible la decisión de Griesa en esta instancia tan preliminar de la negociación.

Sin embargo, otro abogado ligado a los demandantes sostuvo que "tal vez la Argentina esté tratando de llamar la atención". Este letrado admitió que en estas horas la negociación a través del mediador Daniel Pollack estaba "parcialmente en suspenso", a la espera de alguna señal de Griesa. Mientras tanto, los abogados de los demandantes le pedirán al juez que asegure que si el Bank of New York les paga a los bonistas que entraron a los canjes también lo haga en forma prorrateada a los holdouts que ganaron el caso del pari passu (por igualdad de condiciones entre acreedores).

Antonia Stolper, del estudio Sherman & Sterling, dijo que "es difícil saber qué quiso hacer la Argentina" con el anuncio del pago de ayer, y consideró que el BoNY, "le pedirá instrucciones al juez, que se supone que, a su vez, le dirá que pague prorrata". En tanto, opinió que "los holdouts van a pedirle a Griesa que ejecute la medida cautelar".

El abogado Bruce Wolfson, de la firma Bingham, dijo que "aún no está claro qué es lo que quiso hacer la Argentina. La orden de Griesa habla por sí misma: la Argentina no puede pagarles a los bonistas reestructurados sin un pago prorrata a NML y a los otros demandantes; si lo hace, violaría la orden". El abogado también consideró que la denegación del stay por parte de Griesa era "esperable; a esta altura de los procedimientos una cautelar sería inusual, especialmente cuando las negociaciones recién comienzan".

En cambio, el abogado Marcelo Etchebarne, del estudio Cabanellas, sostuvo que "la presidenta Cristina Kirchner consideró que la sentencia de Estados Unidos era injusta e hizo lo que tenía que hacer. Y le harán un juicio a Griesa en la Argentina si reclama algo que no le corresponde".Etchebarne opinó que "el 1° de julio la Argentina ya va a recibir una baja de la calificación si no paga, así que ese período de gracia es relativo; sí puede pedir luego una reconsideración si pagara, pero el daño ya está hecho".

Eugenio Bruno, del estudio Garrido, dijo que "hay tener cautela en estos momentos y ver cómo se van dando las cosas. Hay varios aspectos a analizar en detalle con repercusiones importantes, particularmente cómo será la acción futura del Bank of New York".

Otro abogado, que prefirió hablar en forma anónima, señaló que "si Griesa dijo que no daba el stay porque la Argentina no pagó, ahora que sí pagó, el país puede pedirlo nuevamente". En este sentido, apuntó que "puede ser que la Argentina pague de a poco, cada vez que el BoNY le pida más dinero para pagarles a los holdouts y a los reestructurados, de modo de poder llegar al cumplimiento de la sentencia sin haber violado ninguna ley argentina".

La presión, según varios abogados, ahora está sobre el BoNY, que debe decidir qué hace con el dinero recibido por la Argentina, porque el Gobierno podría argumentar que nadie lo puede acusar de default si ya los fondos están en manos del agente de pagos. Pero, a la vez, si transfiriera ese dinero, el banco estaría incumpliendo la orden de la justicia, por lo que se encuentra literalmente en un callejón sin salida, a menos que Griesa le habilite una salida de emergencia.

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