Los intendentes del PJ insisten en un candidato propio a la gobernación

El exjefe de Gabinete y el jefe de La Cámpora, almorzaron con intendentes del conurbano en Lomas de Zamora
El exjefe de Gabinete y el jefe de La Cámpora, almorzaron con intendentes del conurbano en Lomas de Zamora
Celebraron la elección de Alberto Fernández para disputar la presidencia
Lucrecia Bullrich
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19 de mayo de 2019  

Tan sorprendidos como el resto de los actores de la política nacional, los intendentes bonaerenses recibieron el anuncio de que Alberto Fernández será precandidato a presidente como una prueba, una más, de que Cristina "cambió", de que "está distinta", como un gesto de "centralidad". Pero para nada los llevará a modificar la estrategia con la que se movieron hasta ahora: van a insistir en que el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires tiene que ser uno de ellos.

Un puñado de intendentes del conurbano fueron de hecho los últimos en ver a Alberto antes de que Cristina hiciera pública su decisión. Fue anteayer en un asado en Lomas de Zamora del que también participó Máximo Kirchner. Estuvieron el dueño de casa, Martín Insaurralde; el presidente del PJ bonaerense e intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray; Gustavo Menéndez (Merlo); Mariano Cascallares (Almirante Brown); Alberto Descalzo (Ituzaingó); Gabriel Katopodis (San Martín); Juan Zabaleta (Hurlingham), y Jorge Ferraresi (Avellaneda).

Ayer, con "el diario del lunes", tres de ellos contaron a LA NACION que aunque Fernández no les dio ni el más mínimo indicio de lo que pasaría pocas horas después, lo vieron "seguro" y "bien plantado". "Nos bajó línea por primera vez, nos dijo que éramos importantes, y que el territorio era fundamental para ganar la elección. Nos agradeció el trabajo que hicimos en estos años de gobierno de Macri. Fue un mimo", detalló otro intendente.

El mismo jefe comunal interpretó como "todo un gesto" que Fernández haya elegido reunirse con ellos antes del anuncio. Nunca antes desde que se reconcilió con Cristina se había mostrado con intendentes. Máximo tuvo reuniones por separado, sobre todo con Insaurralde, que funcionó como puente con el resto, pero tampoco había compartido antes una foto como la del viernes.

El más rápido de reflejos fue Zabaleta, que ayer mismo mandó a pintar paredes de su distrito con la tira "Fernández presidente, Kirchner vice, Zabaleta intendente", y que ni bien vio el tuit de Cristina mandó a imprimir 3000 volantes con la fórmula presidencial y una foto combinada: Fernández de un lado, él del otro.

A los intendentes no les preocupa que Alberto Fernández no tenga trayectoria electoral ni votos propios. Están seguros de que con Cristina (y su foto) en la boleta, la transferencia de votos a su exjefe de Gabinete será total. Los más optimistas incluso pronostican que la figura de Alberto, su imagen de dirigente "dialoguista y abierto", podría sumarles votos por fuera del núcleo duro del cristinismo.

Tampoco creen que la elección de Fernández para disputarle la presidencia a Cambiemos suponga que la candidatura a gobernador quedará necesariamente en manos del kirchnerismo y de La Cámpora, es decir, de Axel Kicillof.

"Cristina no va a repetir el esquema de 2015", razonó uno de los comensales de Lomas. Traducido: no va a distribuir las candidaturas de modo de hacer equilibrio entre el establishment y su núcleo duro, como ocurrió hace cuatro años con el "reparto de roles" entre Daniel Scioli como candidato a presidente, Carlos Zannini como candidato a vice y Aníbal Fernández en la provincia.

Otro de los invitados al asado del viernes fue menos concesivo. Planteó que "es muy posible" que con Fernández como candidato a presidente, "los chicos de La Cámpora", como muchos todavía se refieren todavía a los integrantes de la agrupación que dirige Máximo, "van a querer refugiarse en la provincia". Enseguida, un poco en broma, otro poco en serio, advirtió: "Van a tener que vérselas con nosotros. Y nosotros no nos movimos: queremos que el candidato a gobernador sea un intendente".

El favorito es Insaurralde, aunque también está en carrera la jefa comunal de La Matanza, Verónica Magario.

La señal más clara de que los intendentes siguen firmes en el reclamo de quedarse con la candidatura a gobernador se verá en pocas horas más. Pasado mañana se reunirán todos en Cañuelas, los del conurbano y los del interior. La cumbre estaba prevista ya desde la semana pasada como una escenificación de poder un mes antes del cierre de listas. Eso seguirá siendo, aunque con el dilema de la fórmula presidencial ya resuelto.

Además de quedarse con la candidatura a gobernador, los intendentes pretenden tallar en el armado de listas seccionales y de candidatos a diputados provinciales y nacionales. También aspiran a recuperar distritos que hoy están en manos de Cambiemos. Las mejores chances se juegan por ahora en Quilmes y Mar del Plata.

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