Los mejores y los peores para los políticos

Por segunda vez consecutiva, los políticos argentinos eligieron a Néstor Kirchner como el personaje del año; aventajó por poco al obispo Joaquín Piña; las elecciones de Misiones fueron el hecho más destacado; Mario das Neves, el mejor gobernador, y Filmus, el mejor ministro
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31 de diciembre de 2006  

Alguna autocrítica por sus problemas de representatividad deja entrever la dirigencia local. Así se advierte, al menos, en la II Encuesta Anual de LA NACION, según la cual quienes discuten el poder nacional entendieron que uno de los mayores constructores de la realidad política en este 2006, casi a la par de Néstor Kirchner, fue un obispo. El Presidente, por segunda vez consecutiva, resultó elegido como el personaje del año, pero muy cerca quedó el obispo emérito de Puerto Iguazú, monseñor Joaquín Piña (ver Enfoques), líder de la oposición que en Misiones abofeteó al kirchnerismo.

Con el compromiso de que la encuesta sería anónima, gobernadores, ministros, diputados, senadores, sindicalistas y dirigentes de todas las ideologías fueron convocados por LA NACION para elegir a los mejores, los peores y los hechos salientes del año político. Aceptaron 84, mientras que la mitad de los ministros consultados -a no todos les llegó la encuesta, vale aclarar-, el vicepresidente Daniel Scioli y la mayoría de los gobernadores rechazaron el formulario por temor a la reacción del presidente Néstor Kirchner.

El primer mandatario, justamente, resultó uno de los grandes ganadores de la encuesta: como en 2005, triunfó en las compulsas del personaje del año y del dirigente argentino más admirado por sus pares.

Mario das Neves (Chubut) fue seleccionado como el mejor gobernador, Daniel Filmus resultó elegido como el mejor ministro, Cristina Kirchner volvió a imponerse como la mejor legisladora y el español José Luis Rodríguez Zapatero aventajó por casi nada al cubano Fidel Castro como dirigente más admirado del mundo.

En el otro extremo, Carlos Rovira fue el peor gobernador; Aníbal Fernández, el peor ministro; Mauricio Macri, el peor legislador; Luis D Elía, el dirigente argentino que más rechazo genera, y George W. Bush, el extranjero menos querido.

Finalmente, el triunfo opositor en los comicios en Misiones resultó el hecho más destacado del año y el agravamiento del conflicto por las pasteras con Uruguay fue seleccionado como el mayor papelón. Todo, eso sí, tiene su explicación.

De las respuestas de los votantes se desprende que Kirchner superó a Piña "porque marcó la agenda pública todo el año, mientras que el obispo sólo intervino en un caso puntual", como señaló un dirigente porteño. "Además, supo reaccionar muy bien después de la derrota en Misiones", explicó un diputado. El margen entre el Presidente y Piña, de cualquier manera, resultó muy bajo.

Los vaivenes político-económicos también se reflejaron en la votación. Así, en 2005, la economía marcó el ritmo de la encuesta: los hechos más destacados fueron el crecimiento económico sostenido y el pago al FMI. En 2006, la bonanza económica parecería haberse asimilado como algo natural. La política, con las elecciones a convencionales constituyentes de Misiones como estandarte, recuperó el protagonismo en la dirigencia local.

Cristina Kirchner, como en 2005, fue elegida la mejor legisladora. El año pasado, la eligieron por su papel político. Esta vez hubo otro motivo: le adjudicaron la reducción de la Corte Suprema. Cerca de ella quedó Claudio Lozano, votado "por sus muy buenas ideas e intervenciones", como manifestó una diputada.

Daniel Filmus (Educación) y Ginés González García (Salud) se disputaron hasta último momento la elección del mejor ministro. La sanción de la ley de educación, finalmente, se impuso por sobre "la permanente agenda de salud, con temas como el rechazo al consumo de tabaco", trazada por el ministro González García.

Aníbal Fernández padeció la ola de inseguridad. O "la sensación" de inseguridad, como él prefiere decir. En este caso, resultó igual. Lo votaron como el peor ministro porque, dijeron, no supo controlar el tema. Y Alberto Fernández quedó cerca, pero por su papel político.

En las provincias, al gobernador Mario das Neves le adjudicaron "celeridad, capacidad de resolución" y, sobre todo, "que supo controlar los mismo conflictos que explotaron en Santa Cruz, la provincia del Presidente". Por eso fue el mejor, aunque con muy poco margen sobre Juan Carlos Romero (Salta) y Felipe Solá (Buenos Aires). Carlos Rovira (Misiones) quedó como el peor, mas no por su administración, sino por haber pretendido forzar los límites republicanos con las controvertidas elecciones de octubre último.

Así, en definitiva, votaron los dirigentes políticos argentinos.

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