Los pasos de un hombre de carácter imprevisible

No se sabe qué hará el ex mandatario
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3 de mayo de 2003  

-¿Me van a respetar?

-... Bueno, doctor, respetémonos mutuamente..., esto es una iglesia...

-¿No me van cuestionar?

-... Pero doctor..., no es mi intención.

-Si no me cuestionan, me quedo. Sino, me voy. Me voy.

***

Adolfo Rodríguez Saá dejó a su interlocutor, el padre Luis Paredes, hablando solo. Subió las escaleras, besó al Cristo de la Quebrada y salió de la parroquia junto con una turba de manifestantes que lo acompañaba.

Los hechos, presenciados por LA NACION, transcurrieron el martes último en Villa de la Quebrada, a 38 kilómetros de la capital puntana, en medio del revuelo provocado cuando Rodríguez Saá cumplió con su ritual poselectoral de agradecer a ese popular santo por lo obrado.

Al mismo tiempo, este episodio pinta en gruesos trazos el carácter imprevisible del ex gobernador, que hoy con la decisión que tome el Movimiento Nacional y Popular (MNyP) que él lidera puede inclinar la balanza en favor de uno de los dos candidatos que competirán en el ballottage.

Rodríguez Saá ya recibió un pedido y una oferta de Carlos Menem, y espera lo mismo de parte de Néstor Kirchner.

Si bien la postura definitiva se adoptará luego del plenario partidario, en su entorno la opinión mayoritaria se fue dando a conocer durante la semana. Y, en rasgos generales, es contraria a la posibilidad de apoyar a Menem en esta instancia, tal como el ex presidente se lo pidió a "el Adolfo" días atrás, cuando lo visitó en su tierra natal.

Idas y venidas de Posse

El último en declarar esto públicamente fue el ex candidato a vicepresidente por el MNyP Melchor Posse, que ayer aseguró a LA NACION que impugnará su voto y que "ni el uno por ciento" del adolfismo simpatiza con Menem. Por la mañana había dicho en declaraciones radiales que votaría a Néstor Kirchner en esa instancia. Pero luego se desdijo.

"Menem, no. Pero Kirchner tampoco, porque es Duhalde y es Moreau. No podrá gobernar sin ellos. Y yo no voy a ser cómplice", explicó. Si bien puso énfasis en que sus palabras eran a título personal, Posse terminó por aseverar que, de todos modos, "expresan el sentir del grueso del movimiento".

"Igual, aunque la mayor parte del MNyP no quiere a Menem, eso no es suficiente para apoyar a Kirchner. Todavía dudan mucho de él", afirmó. Y concluyó: "De todos modos, es preferible él que Menem".

No es el único que expresó esa dualidad. También lo hicieron desde el martes en adelante los sindicalistas de la rama oficial y de la disidente. Los de esta última, comandada por Hugo Moyano -referente del MNyP en el gremialismo- descartaron cualquier posibilidad de acompañar al ex presidente en una segunda ronda.

El dirigente judicial Julio Piumato reforzó la postura de Moyano y aseguró que "de ningún modo" votarían a Menem. Lo mismo expresó el candidato a jefe de gobierno porteño por la fuerza, Enrique Rodríguez. "Jamás votaría a Menem..., incluso si aceptara los 125 puntos de nuestro programa", dijo.

En el adolfismo mendocino, el pensamiento es similar. En el MNyP cuyano no ven con buenos ojos una alianza con Menem en segunda vuelta. Y ese sector es de verdadera importancia para Rodríguez Saá, ya que allí se concentra su principal caudal de votos, por lo que prestará especial atención a lo que hoy vayan a decirle sus referentes.

En cualquier caso, lo que se resuelva hoy es todavía un misterio. Hombres cercanos a Rodríguez Saá adjudican esta falta de certezas a la necesidad del ex candidato presidencial de escuchar todas las voces para recién decidir. "Le gusta estar en control de la situación. Y para eso necesita saber qué piensan los demás", explicó uno de sus principales armadores.

Sus hombres de confianza sostienen que aunque su vínculo con Kirchner es mejor, dado a las similitudes ideológicas que mantiene con el dirigentes santacruceño, no se sabe a ciencia cierta la postura que adoptará, ya que "con el Adolfo, no terminás de saber hasta que decide".

El párroco de Villa de la Quebrada pude dar fe de eso.

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