Los senadores del PJ redoblan la defensa de los sospechados

Es por la causa de los supuestos sobornos
Gustavo Ybarra
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26 de octubre de 2000  

El bloque de senadores justicialistas analiza la posibilidad de impulsar una resolución de la Cámara alta para declarar que nunca existieron los supuestos sobornos para conseguir la aprobación de la reforma laboral.

De esta manera, el PJ se dispone a endurecer su discurso en defensa de la inocencia de sus miembros y a sumar un nuevo remezón al terremoto político que originó en el Senado la denuncia sobre el presunto pago de dinero por la sanción de una ley.

Como primera medida concreta, los legisladores peronistas decidieron postergar hasta nuevo aviso la aceptación de las renuncias de los senadores Jorge Massat (PJ-Santa Fe) y Juan Melgarejo (UCR-Santa Cruz), salpicados por denuncias de corrupción, hasta que se aclare su situación ante la Justicia.

Pero la crisis promete agudizarse con la apertura de un nuevo frente de batalla: ayer ingresó un oficio del fiscal Paulo Starc en el que reclama al secretario administrativo del cuerpo, el radical José Canata, que le envíe las declaraciones juradas y los movimientos bancarios de todos los senadores.

Este requerimiento amplía las anteriores solicitudes dirigidas a conocer las declaraciones de los senadores peronistas Massat, Augusto Alasino (Entre Ríos) y Emilio Cantarero (Salta) -este último en uso de licencia- en el marco de la causa que lleva adelante el juez federal Adolfo Bagnasco para determinar si existen senadores que hayan incrementado ilícitamente su situación patrimonial.

La decisión de reivindicar la inocencia del Senado se comenzó a estudiar en la reunión que el bloque peronista mantuvo anteanoche en el consejo nacional justicialista.

"Si el presidente Fernando de la Rúa no fue y si tampoco fue el bloque radical, ¿por qué tenemos que pagar nosotros solos el costo de los sobornos en el Senado?", se preguntó uno de los miembros de la mesa de conducción de la mayoría opositora, que encabeza José Luis Gioja (San Juan).

Si bien nadie filtró detalles de la iniciativa que el PJ pretendería impulsar en el recinto, se supo que existiría un primer borrador de unas diez líneas para negar la existencia de sobornos en el tratamiento de la ley laboral.

El cónclave del PJ sirvió para que los senadores intercambiaran viejos reproches por cuestiones pendientes e intentaran trazar lineamientos políticos por seguir frente al Gobierno.

De hecho, el anuncio del análisis de un proyecto reivindicador de la inocencia del Senado se inscribe en la puja que Alasino mantiene con Gioja desde que debió dejar la titularidad de la bancada para descomprimir el agravamiento que se perfilaba en la crisis por los supuestos sobornos.

Según se resolvió ayer en una nueva reunión de bloque, una vez acordado el texto de la iniciativa, se la trasladará al bloque radical para lograr el apoyo de la bancada oficialista. En la UCR negaron tener conocimiento de las intenciones peronistas, tal como dijo a La Nación el jefe de ese bloque, Jorge Agúndez (San Luis).

Estrategia discursiva

En el encuentro, el PJ decidió, además, endurecer su discurso frente a la gestión de De la Rúa. A la conocida amenaza de rechazar el presupuesto de 2001, los senadores del PJ sumaron una advertencia dirigida al presidente provisional del Senado, Mario Losada (UCR-Misiones).

Voceros de la bancada mayoritaria dijeron que se le pediría al senador, a cargo de la presidencia hasta el fin de semana, que defendiera con mayor énfasis al cuerpo de las acusaciones de corrupción. Caso contrario, agregaron las fuentes, correrá el riesgo de no ser ratificado en el cargo, lo que pondría en peligro la continuidad de Losada como primer hombre en la línea de sucesión presidencial.

En el capítulo interno, el bloque peronista resolvió desplazar a Antonio Cafiero (Buenos Aires) de la vicepresidencia primera de la Cámara alta. Así le harán pagar el costo de sus denuncias sobre supuestos sobornos.

En tanto, se postergó la ratificación de la conducción de Gioja. Por lo pronto, según indicaron fuentes parlamentarias, la secretaría administrativa delSenado comenzó a enviar telegramas a los senadores para comunicarles el pedido del fiscal Starc, y está preparando la apertura de la información ante escribano público para la semana próxima.

La estrategia peronista

  • Impulsar una resolución en la Cámara de Senadores para negar la existencia de los presuntos sobornos.
  • Solicitar al presidente provisional, Mario Losada, que defienda con énfasis a la Cámara alta y a sus integrantes.
  • Endurecer el discurso en torno del presidente De la Rúa y de su gestión.
  • Postergar sin aviso la aceptación de las renuncias de los senadores Jorge Massat (PJ) y Juan Melgarejo (UCR).
  • Pedido de Liporaci

  • El juez federal Carlos Liporaci le pidió al Banco Central que le remita toda la información que posea sobre las transferencias de dinero al exterior que pudieran haber efectuado los senadores imputados en la causa de los supuestos sobornos. Esta causa, además, tiene esta semana poca actividad: el magistrado postergó para el mes próximo las indagatorias de los senadores peronistas Augusto Alasino y Remo Costanzo.
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