Luis Majul: "Espionaje ilegal y el operativo Cristina Kirchner"

Luis Majul
Luis Majul LA NACION

Luis Majul: Espionaje ilegal y el "operativo Cristina Kirchner de impunidad" y venganza

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1 de junio de 2020  • 20:43

A continuación, sus principales conceptos:

  • Esta es una información de último momento. A vos te va a interesar, porque a todos nos gustan las historias de espías. A vos porque venís siguiendo, paso a paso, el plan de impunidad y venganza que viene desplegando la vicepresidenta, incluso, desde antes de asumir.
  • Y a vos también, porque te sorprendiste cuando leíste, la semana pasada, que la nueva interventora de la AFI, Cristina Caamaño, había denunciado a sus antecesores Gustavo Arribas y Silvia Majdalani y también al expresidente Macri por violación de la Ley de Inteligencia, al pinchar, presuntamente, mails de decenas de personas, entre las que me encuentro.
  • Ayer, en La Cornisa, te comenté que estoy de acuerdo con que esta denuncia penal se investigue a fondo. Y también te expliqué por qué la denuncia me parecía tan rara.
  • Enseguida te voy a contar en detalle sobre la presentación que hice tanto ante el fiscal como ante el juez hoy. La hice a través de mis abogados, con un pedido muy claro. Por qué la denuncia me sonó tan rara:

-Me llamó la atención la mezcla de nombres y apellidos. La biblia y el calefón. Típica maniobra de confusión y distracción de los servicios de inteligencia berreta.

-Me llamó la atención que hayan encontrado la supuesta lista de espiados seis meses después de haberse instalado en la AFI.

-Me llamó la atención que se haya extraído de la AFI un disco rígido que, según la propia denuncia, había sido parcialmente borrado.

-Me llamó la atención que Cristina Caamaño, con su experiencia previa como fiscal, haya autorizado a personal de inteligencia a manipular un disco rígido, extraer la denuncia penal.

-Me llamó la atención porque se supone que Caamaño tendría que saber de antemano que un material así no sirve para probar ningún delito.

-Es decir: debería antes haber aprobado su trazabilidad: de otra manera puede resultar falso, o apócrifo.

-Es más: si la prueba estuviera contaminada al problema lo podría tener ella.

  • Ya nos presentamos como querellantes en la causa. Ya advertimos que la prueba podría estar contaminada. Y ahora, hoy mismo, presentamos, a través de mis abogados, un pedido muy claro, con el único objeto de anticipar y advertir la existencia de un operativo venganza, complementario del operativo impunidad que Cristina viene impulsando prácticamente desde que asumió.
  • Ayer lo expliqué en parte. El Operativo Venganza consistiría en obtener y publicar correos de dirigentes o personas a las que Cristina considera sus enemigas o que le hicieron daño.
  • En mi caso, vendría a ser una venganza personal por la publicación de sus estrambóticos diálogos con Oscar Parrilli. ¿Cómo lo haría? Con la complicidad de alguno de la decena de querellantes que responden ciegamente a ella y ya han protagonizado otras operaciones sucias, o denuncias inconsistentes, como Rodolfo Tailhade.
  • No sería muy complejo impulsar otra operación sucia. Con el estilo de siempre. Como querellantes, eventualmente, tendrían acceso a los correos. No solo de ellos mismos. Los correos de todos. Y eventualmente, los publicarían. Y el hecho de que seamos tantos los querellantes diluiría la responsabilidad del difusor que habría cometido el delito.
  • Antes de comentar muestra presentación, aclaro, por enésima vez, por si todavía queda un distraído o distraída, incluida la vicepresidenta, que las escuchas entre Parrilli y Cristina fueron ordenadas por un juez federal. Una vez más: no fueron producto de ninguna maniobra de espionaje ilegal. Fueron legales.
  • Sin embargo, si estos mails existen y se difunden, los responsables de hacerlo deberán enfrentarse a graves consecuencias. Mis abogados y yo mismo nos vamos a encargar de eso. Lo que hicimos hoy, con la nueva presentación que le enviamos al fiscal Jorge Di Dello y el juez Marcelo Martínez Di Giorgi es:

-Pedirles que resguarden nuestros mails para evitar su divulgación o entrega a toda persona ajena a mis abogados.

-Pedirles que autoricen solo a mis letrados a acceder a los correos privados que hayan sido acompañados como prueba.

-Advertir que en esos mails podrían haber, eventualmente, cuestiones privadas, o cuentas bancarias cuya divulgación o alteración podrían ocasionarme un perjuicio mayor.

-Advertir que, también, por mi profesión, podría haber conversaciones con fuentes periodísticas. Y esas conversaciones están protegidas por la garantía constitucional del secreto de la fuente. Es decir: su divulgación también afectaría mi trabajo profesional.

  • Es muy fácil de entender lo que acabamos de hacer. Le acabamos de pedir al fiscal Di Lello y al juez Martínez de Giorgi que disponga de manera urgente las medidas para proteger la prueba incorporada y para que ninguna persona ajena a mi equipo de abogados pueda acceder a esos correos electrónicos.
  • No voy a hacer hincapié en la información que publicaron todos los portales, incluidos LA NACION, hace más o menos 20 horas, y que afirman que el hijo de Cristina Caamaño trabaja con el fiscal Di Lello.
  • No voy a recusar a nadie porque siento que todavía me puedo defender, en caso de que el ataque sea, entre otros, contra mi persona.
  • Por otra parte, si el objetivo de pincharme los mails es enterarse, por ejemplo, confirmar si es verdad que tengo pensado escribir y, o editar un par de libros que les preocupa mucho a determinadas personas, no necesitan espiarme para eso.
  • En efecto: tengo pensado publicar como autor, cuando el tiempo me deje, dos libros que ya están bastante avanzados y que tengo en mi cabeza.
  • Y como editor, planeo otros dos libros que tarde o temprano se van a publicar, porque sus autores la pasaron muy mal, y, de alguna manera, servirán como una manera de reivindicarlos.

Por: Luis Majul
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