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Luz roja para el presidente De la Rúa

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29 de marzo de 2000  

La escena se produjo ayer, por la tarde, en Perón y Alem, a dos cuadras de la Casa Rosada. Un Peugeot 605 azul oscuro, con vidrios tonalizados, se detuvo ante el semáforo en rojo. De no haber sido por los dos autos idénticos que lo escoltaban a ambos lados, la situación hubiera pasado inadvertida, pues no había sirenas ni motociclistas que despertaran la atención de los transeúntes. El taxi en el que viajaba un cronista de La Nación se ubicó, por casualidad, justo detrás de la comitiva.

Tras doblar a la izquierda por Alem, otra vez la luz se puso roja. Los vehículos aguardaron. En el primero viajaba el presidente Fernando de la Rúa, que en un momento abrió la ventanilla y respiró aire fresco. "Siempre frena en las luces rojas y, cuando nos lleva, a veces no puede con su espíritu de alcalde y nos dice: "Che, mirá ese pozo"", comentó anoche un ministro.

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