Magistrados con amplia experiencia

Ingresaron hace más de 30 años
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27 de octubre de 2000  

Los camaristas Manuel Jarazo Veiras, Isabel Miguez de Cantore y Julio Peirano tienen más de 30 años de trabajo en Tribunales.

Jarazo Veiras renunció y se jubiló el 1º de agosto último, después de más de 20 años de ser camarista. Antes de llegar a la Sala A de la Cámara Comercial había sido titular del juzgado comercial Nº5.

El ex camarista tiene 79 años, está casado y vive desde siempre en una casa en el barrio de Villa Urquiza. Es padre de dos hijos, el juez de instrucción Nelson Jarazo y un médico.

Todos en el fuero conocen su amistad con el abogado José de San Martín, sospechado de haber cobrado dinero en una de las 69 causas en las que la familia Madanes disputa el reparto de las acciones de la empresa Aluar Aluminios Argentinos.

La Nación se comunicó ayer con su domicilio, donde atendió una mujer que recibió el mensaje, pero el letrado no devolvió el llamado.

A Miguez de Cantore tampoco le falta experiencia. Ingresó en el Poder Judicial como juez en 1974, sin haber hecho la carrera judicial. Está casada en segundas nupcias con el abogado Edgardo Cantore, tiene dos hijos y da clases en la Universidad Católica Argentina (UCA).

En el edificio de Roque Sáenz Peña 1211 recuerdan un episodio ocurrido en 1975, que la hizo ganarse el aprecio de sus colegas. Fue cuando un grupo de sindicalistas tomó por asalto y destruyeron su despacho para exigirle que firmara una sentencia, y ella se negó a hacerlo.

Fue titular del juzgado comercial Nº18 y el camarista al que ahora denunció, Julio Peirano, fue su secretario durante diez años. En 1984, fue ascendida a camarista. En Tribunales dicen que su relación con Jarazo no era buena, pero su trato con Peirano era muy cordial.

Ayer al mediodía, La Nación fue a su despacho y le dejó un mensaje a su relator. La camarista, que ante sus pares expresó que cometió decenas de irregularidades e involucró a Peirano y a Rodolfo Barra, no respondió.

En la Cámara Comercial aún no terminan de entender por qué se decidió a hablar. La camarista manifestó, presa de una crisis de angustia, que había sido presionada para designar en varias causas al abogado Pedro González Trabucco, que tenía una "sociedad" con Peirano; había reducido una indemnización en un expediente a pedido de Barra y que había intercedido para que Jarazo Veiras votara en un sumario como le había pedido a Peirano un abogado del estudio Barra, entre otras irregularidades.

Peirano ingresó en Tribunales en 1961 como pinche -el cargo más bajo- e hizo toda la carrera judicial. Fue nombrado secretario del juzgado comercial Nº 18 y estuvo en el cargo durante 16 años, diez con Miguez de Cantore y seis con el juez y actual consejero Javier Fernández Moores.

En 1990, Barra lo nombró secretario letrado de la Corte Suprema de Justicia y en 1994 volvió al fuero comercial como camarista.

Tiene 57 años, está casado y tiene dos hijas. No se explica qué llevó a Miguez de Cantore a romper el silencio y repite a quien quiera escucharlo que siempre tuvo una buena relación con ella, tanto que cuando regresó de Europa en agosto último le trajo un perfume de regalo y ella ya lo había denunciado.

"Me comprometo a hablar y a dar todas las explicaciones del caso cuando esto esté aclarado y el Consejo haya decidido si debemos o no ser investigados", dijo ayer a La Nación .

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