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Más sospechas sobre el estallido en Río III

Prueba: la Fábrica Militar de Azul envió material adulterado para un peritaje clave en la investigación de la voladura ocurrida en 1995.
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25 de marzo de 2000  

CORDOBA.- Un nuevo hecho se sumó a la larga lista de episodios que sustentan las sospechas de que en la explosión en la Fábrica Militar de Río Tercero no intervino sólo la fatalidad: ahora hay certeza de que un organismo militar envió materiales adulterados para un peritaje considerado clave en la prolongada y todavía inconclusa investigación del siniestro, que, en 1995, produjo 7 muertes y daños multimillonarios.

En octubre de 1998, el juzgado federal de Río Cuarto debió suspender, a escasas horas de su realización en el desolado paraje de Salinas Grandes, una serie de pruebas en las que iba a utilizarse material explosivo similar al que estaba depositado en el establecimiento castrense cuando ocurrió el estallido.

La medida se impuso ante los planteos de los abogados de las partes querellantes que tenían la convicción de que la combinación de hexógeno y TNT remitida por la Fábrica Militar de Azul estaba adulterada en sus proporciones y contenía otros componentes que la tornaban fácilmente inflamable.

Tenían entonces que probarse las hipótesis de la explosión inicial -si se originó por una chispa, la brasa de un cigarrillo u otro factor desencadenante- de modo que si la combustibilidad de la materia por emplear estaba reforzada se demostraría fácilmente que el estallido pudo haberse originado accidentalmente.

El fundamental peritaje se suspendió y terminó efectuándose en abril de 1999, aunque sus resultados, que a primera vista parecieron apoyar las suposiciones de que tuvo que obrar intencionalidad para que se produjese la deflagración, no fueron concluyentes para el curso de la causa. Más aún, la conducta controvertida y dudosa del perito oficial acrecentó confusiones.

El material adulterado dio lugar a un expediente paralelo a la causa principal, cuyo trámite ha sido notoriamente lento. Después de un año y medio, sólo ayer se conoció el dictamen del organismo de la Policía Federal al que se encomendó el examen del explosivo, el cual determinó que poseía "proporciones porcentuales invertidas de hexógeno y TNT" respecto de las calidades requeridas por el juzgado.

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