Menem acusó a Duhalde de haber derrocado a De la Rúa

En el programa de Mirtha Legrand, el candidato habló de "un golpe institucional"
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8 de mayo de 2003  

Presionado por el poco tiempo que le queda para revertir el alto rechazo que, según las encuestas, su figura despierta en la ciudadanía, Carlos Menem quiere ahora hacer todo lo que no hizo en la primera parte de su campaña. Por ejemplo, almorzar con Mirtha Legrand.

El ex presidente fue ayer al programa de almuerzos más famoso de la televisión y criticó duramente al actual mandatario, Eduardo Duhalde, a quien involucró en los hechos que culminaron con la caída del gobierno de Fernando de la Rúa, a fines de 2001.

"¿Usted no vino porque estaba enojado conmigo por mi voto a López Murphy?", le preguntó la diva en el comienzo del programa, que se emite por América. "No me habían invitado; ahora vine porque me invitaron", respondió Menem. Lo cierto es que en los días previos a la primera vuelta, la producción había insistido en la invitación en varias ocasiones y la propia conductora hizo público al aire su deseo de recibir al ex presidente.

Fue uno de los pocos roces entre ambos comensales. El resto de la hora y media de programa encontró a Menem distendido, con Mirtha agradeciéndole -en dos ocasiones- haber sido quien permitió su regreso a la televisión a comienzos de los 90.

Ante cada comentario crítico sobre su gestión o su entorno, el candidato lo atribuyó a una "campaña de difamación motorizada por sectores de la izquierda y la ultraizquierda".

"Se ha demonizado la figura de mi persona", sostuvo Menem cuando la diva le preguntó por los altos índices de corrupción de su gobierno. "Es producto de la prédica constante de esos sectores, que le envenenan la mente a la gente para sacarme del camino", afirmó.

"Le han lavado el cerebro a mucha gente", insistió el ex presidente al ser consultado sobre el destino del dinero obtenido por las privatizaciones.

Entre plato y plato (el menú incluía crpes de atún, lomo al champignon con peritas de papa noissettes y ensalada de fruta), Menem aprovechó también para atacar a Duhalde y al candidato oficialista, Néstor Kirchner.

"Estamos luchando contra un aparato espectacular. Nunca pensé que a partir del odio que siente Duhalde por mí se iba a poner al frente de la campaña. El Presidente debería mantener el equilibrio", dijo Menem.

"Llegó al gobierno, no sé si tiene poder, mediante el hecho de haber golpeado a De la Rúa, de acuerdo con la investigación que se está haciendo; fue un golpe institucional", afirmó.

Menem acusó al duhaldismo de haber lanzado los rumores sobre una eventual renuncia suya al ballottage y reiteró que no bajará su candidatura. Además, dijo que, de ganar, Kirchner asumiría con "poder prestado".

"Si no se gobierna, no se termina con esta situación de violencia", afirmó, para luego insistir con su propuesta de poner a los militares a custodiar las fronteras para que la Prefectura y la Gendarmería colaboren en la lucha contra el delito en las ciudades.

"Hola, Cecilia..."

De traje gris oscuro, camisa celeste y corbata a rayas, Menem llegó solo, aunque previamente había sido anunciada la participación de su esposa, Cecilia Bolocco.

La ex Miss Universo chilena estuvo sin embargo presente por medio de una llamada telefónica. "Habría que mirar el futuro con más optimismo. No se juega el destino de un hombre sino el de una nación", dijo Bolocco, que -según ratificó la pareja- espera un hijo de Menem y atribuyó su ausencia a que el médico le recomendó que mantuviera estricto reposo.

"Este bebe que llevo en mi vientre quiere igualar al padre, haciéndose notar y buscando protagonismo", explicó la mujer, y reveló que "ya se le empieza a notar la panza".

Menem minimizó las encuestas que lo dan abajo de Kirchner ("en todas las elecciones me daban perdedor y al final siempre gané") y llamó a los antimenemistas a terminar con las antinomias que históricamente han dividido el país.

"Hay que ser pro argentino -dijo Menem, y luego cometió un furcio-. Hay que optar por un hombre con experiencia que sacó al país de una crisis terminal en 1989, y el país se levantó, caminó, voló, andó (sic)."

A diferencia de la campaña previa a la primera vuelta, Mirtha no anunció todavía a quién votará esta vez, aunque le confió a LA NACION que ya había tomado la decisión. Por las dudas, Menem se encargó de saludar a todos los colaboradores de la diva, y hasta se sacó una foto con el perro Maranga, la mascota de otro de los programas de América.

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