Militantes y periodistas coparon la puerta del hotel Presidente

La calle Cerrito al 800 fue el escenario de una jornada caótica
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14 de mayo de 2003  

En la que fue su primera aparición pública en un día cargado de rumores en torno de su eventual renuncia al ballottage del 18, Carlos Menem se mostró ayer pasadas las 21 en la ventana del primer piso del hotel Presidente y generó aún más incertidumbre entre los cerca de 200 simpatizantes que se habían congregado en el lugar.

Desde temprano, un ejército de periodistas y militantes menemistas se acercó a los alrededores del hotel ubicado en Cerrito 850. La cantidad de gente y la ansiedad reinante aumentaba a medida que avanzaba el día y se hacían más fuertes las versiones acerca de la renuncia de Menem a competir en segunda vuelta.

Algunos, sin embargo, consideraban la dimisión como un hecho.

"Yo le toqué el último bombo a Menem y hoy vengo a despedirlo", dijo a LA NACION Carlos Tula, el tradicional bombista del peronismo.

Felisa Toledo, de La Rioja, permaneció en las puertas del hotel desde las 9 de la mañana hasta bien entrada la noche. "Que Menem no se presente no quiere decir que baje los brazos", dijo. "Si se baja no es porque es un cobarde. Se baja siendo un ganador", lo defendió María Teresa Quintana, de José C. Paz.

Otros ponían en duda las versiones sobre la renuncia, pero no dejaban de defender al ex presidente. "Si renuncia, voy a aceptar sus órdenes, porque alguna estrategia debe tener. Pero creo que no va a renunciar", dijo Cristina Ruiz, que vino desde Bariloche a apoyar a Menem.

"Para mí, es una estrategia. Dentro de unos meses, Kirchner va a caer y el reemplazante automático va a ser Menem", opinó Roberto García, un militante de Monte Grande.

Al caer la tarde, los menemistas parecían no resignarse a la eventual deserción de su líder. Comenzaron a entonar la marcha peronista y a repartir panfletos en favor del candidato. Mientras cantaban "Menem no se va", el ex presidente se asomó desde una ventana para saludarlos. Ese gesto confundió aún más a sus seguidores, que esperaban una definición.

Poco después de las 23, el candidato apareció nuevamente por la ventana. "Les agradezco esta muestra de afecto y de militancia. Tengan la seguridad de que no los voy a defraudar. Vayan tranquilos a descansar y esperen las novedades de mañana", dijo.

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