
Morales culpó al kirchnerismo por la agresión que sufrió
El presidente de la UCR ligó a la Casa Rosada con los piqueteros que lo atacaron anteayer
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Custodia policial en la casa del presidente de la UCR, Gerardo Morales, la calle cortada frente a la comisaría 1° de San Salvador de Jujuy, donde permanecen detenidas dos personas, señaladas como participantes de las agresiones contra el senador nacional y la confirmación de una protesta de piqueteros kirchneristas ante la sede radical para mañana.
Ese era el panorama de la capital jujeña ayer, después de la gresca que un grupo de piqueteros kirchneristas, liderados por la dirigente Milagro Sala, protagonizó en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, en el que Morales, los auditores Leandro Despouy y Alejandro Nieva y el diputado nacional Miguel Giubergia iban a disertar sobre el control de gestión del Estado.
En diálogo con La Nacion, Morales confirmó que permanecerá en su provincia mañana para ratificar la denuncia ante la Justicia y estará en el comité radical local, a pesar de que la agrupación Tupac Amaru anunció que hará una manifestación delante de ese local partidario para volver a protestar contra Morales.
Ayer, Morales dio una conferencia de prensa, se reunió con dirigentes radicales de la provincia y asistió a la inauguración de pavimento en el barrio Alto Comedero, de la capital jujeña, cuyo intendente es su correligionario Raúl "Chuli" Jorge.
"En Jujuy, la organización Tupac Amaru recibe del Gobierno diez millones de pesos por mes sin ningún tipo de control. El mayor responsable de todo esto es el kirchnerismo. Esto no puede continuar. Son los recursos de todos, deben controlarse su reparto y aplicación", denunció el presidente del radicalismo.
Morales confirmó que había dos personas detenidas en la comisaría segunda. "Una mujer, de apellido López, que hace tres semanas junto con Milagro Sala tomó el Concejo Deliberante de Palpalá", indicó. El otro detenido habría sido identificado como Gustavo Salvatierra, también integrante de la agrupación piquetera kirchnerista.
Dirigentes que acompañan a Morales en Jujuy comentaron ayer a La Nacion que están persuadidos de que la agresión al senador era "la devolución del escrache al diputado kirchnerista Agustín Rossi durante el conflicto con el campo".
"A Rossi lo escracharon los productores, le tiraron huevos y lo insultaron en su provincia, Santa Fe. Ahora a Morales lo escrachan los piqueteros kirchneristas, le tiran huevos y lo insultan en su provincia", resumió Morales, a modo de paralelismo.
En el radicalismo jujeño, están convencidos de que hubo "zona liberada" para que el grupo Tupac Amaru pudiera destrozar el ámbito donde, a pesar del escándalo, Morales dio la conferencia sobre el control de gestión del Estado.
Más allá de haber recibido una llamada telefónica del gobernador de Jujuy, Walter Barrionuevo, pocas horas después del escándalo, Morales pidió una audiencia formal con el mandatario y con las autoridades de la Legislatura jujeña.
En el radicalismo jujeño, se maneja información vinculada con una eventual anuencia del presidente del bloque de legisladores provinciales del Frente para la Victoria, Rubén Rivarola, en el escándalo protagonizado por unos 30 piqueteros que arrojaron desde huevos hasta abrochadoras y sillones dentro del Consejo Profesional de Ciencias Económicas para impedir la disertación del senador nacional.
Ayer el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, el jujeño Eduardo Fellner, se solidarizó con Morales. Lo llamó por teléfono y difundió un comunicado. "No es nunca el camino de la agresión el que marca el rumbo hacia lograr el objetivo de imponer las ideas en democracia", señaló. También lo llamó el jefe del bloque de senadores nacionales del kirchnerismo, Miguel Pichetto.
Buena parte de la dirigencia política rechazó las agresiones (ver aparte). La única voz disonante fue la del líder piquetero ultrakirchnerista Luis D’Elía. "Minimizan los ataques a Agustín Rossi y tratan de transformar en un mártir a Gerardo Morales", dijo en un comunicado.
D’Elía reafirmó su postura de que "algunos grupos hegemónicos de la comunicación son una verdadera raza de víboras". Y amplió: "Es llamativo los títulos catástrofes y la reiteración de notas intentando transformar a Gerardo Morales en una víctima de la política en la Argentina. Si bien no estamos de acuerdo con este tipo de acciones, porque victimiza a los golpistas, queremos denunciar el carácter manipulador y maniqueo del armado de la información que suministran a nuestro pueblo, que intenta envenenar el sentido común de los argentinos".





