Moyano y Palacios, molestos con gestos del ex gobernador

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3 de mayo de 2003  

Los líderes de la CGT disidente quedaron indignados con su candidato presidencial, Adolfo Rodríguez Saá, después de que éste recibiera a Carlos Menem el miércoles último en San Luis. Según supo LA NACION, ellos consideran "inadmisible" que ello hubiera ocurrido sin debatir con los sindicalistas la presentación de tal encuentro, a la luz de que no aceptan quedar envueltos en algo que los pueda mezclar como una negociación con el menemismo.

"Si hay algo en que nosotros fuimos coherentes es en nuestro repudio contra el responsable (Menem) de este modelo económico de hambre", dijo uno de los más encumbrados dirigentes del sector.

Al mismo tiempo, no verán con buenos ojos que Rodríguez Saá dé la libertad de acción a sus seguidores. "Tiene que remarcar lo que dijimos durante toda la campaña presidencial: que nuestro proyecto político no tiene nada que ver con el de Menem, aunque tengamos diferencias con Kirchner (Néstor)", también aguijonean al puntano.

Como sea, el malestar es evidente y no es casual que Hugo Moyano (el titular de la CGT combativa) y Juan Manuel Palacios (el conductor de la Mesa Sindical que apoyó a Rodríguez Saá en la campaña) no viajarán hoy a San Luis para asistir a la cumbre donde el "adolfismo" definirá los pasos por seguir en el Movimiento Nacional y Popular (MNP). De todas maneras, recurrirán a excusas para decir que tenían otros compromisos.

Sin embargo, enviarán a uno de sus delfines, el secretario general del gremio de los judiciales, Julio Piumato, para que escuche atentamente las definiciones en San Luis, pero ratifique lo acordado en el plenario sindical del miércoles último: que el sindicalismo combativo no votará a Menem bajo ningún punto de vista ni apoyará ninguna acción que se considere ambigua.

Llamado de Duhalde

Consultado por LA NACION, Moyano expresó ayer que "no necesito decirle a nadie a quién no voy a votar y por supuesto que en el ballottage lo haré en positivo". Es su manera de decir que jamás votaría a Menem y que el 18 del mes próximo lo hará por Kirchner.

También, desmintió que se hubiese "borrado" desde que el domingo perdiera Rodríguez Saá. "Respetamos el voto de la gente y si a ellos no lo convenció el candidato, está todo bien. Para nosotros ese proyecto sigue siendo el que representa un peronismo nacional", reivindica.

Pero Moyano no da puntada sin hilo: "Si Rodríguez Saá llegase a apoyar a Menem, nos pondremos inmediatamente en contra", enfatizó.

Con cierto recato, admitió que el lunes último lo llamó el presidente Eduardo Duhalde, pero desmintió que ello hubiese incidido en favor de Kirchner. "Siempre hablé con Duhalde, nos conocemos desde años y no necesita llamarme para convencerme de que vote en contra de Menem", destacó.

La semana próxima, el consejo directivo de la CGT disidente se reunirá en el sindicato de camioneros para analizar los resultados de los comicios y pronunciarse respecto del ballottage. "Quizá saquemos un voto de respaldo a Kirchner -admitió-. Todo está por discutirse. Pero somos consecuentes con nuestra acción antimenemista y no oportunistas como los `gordos´ (principales gremios ) de la CGT oficial, que antes estaban con Menem y ahora se dieron vuelta."

En tanto, Piumato, antes de viajar a San Luis, fue categórico: "Lo único seguro es que nosotros no vamos a apoyar a Menem porque lo hemos combatido desde el principio. Creemos que Menem instauró en la Argentina las bases de este modelo", criticó. Y fue terminante: "Rodríguez Saá puede hacer lo que quiera, pero el MNyP está en las antípodas del proyecto de Menem".

Concluyó que si el ex candidato presidencial apoyara a Menem "sería su suicidio político".

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