Mucho ruido y pocas nueces

Por Graciela Mochkofsky De la Redacción de La Nación
Por Graciela Mochkofsky De la Redacción de La Nación
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21 de marzo de 2000  

Dos horas y media de reunión y otra hora de explicaciones a la prensa sobre su importancia quedaron reducidas al final de la jornada a cinco palabras en boca de uno de sus principales protagonistas por el lado de la Alianza:"Mucho ruido y pocas nueces".

El despliegue que acompañó el encuentro de los gobernadores peronistas con el presidente De la Rúa y la mitad de su gabinete no podría justificar su contenido si se buscara su explicación en las palabras que se dijeron.

No. El valor de la reunión residió en dos gestos sucesivos:

  • El de los gobernadores del PJ, que quisieron dejar en claro al Gobierno que de ahora en más funcionarán como un bloque de poder (fue su primera reunión como tal con el Presidente).
  • Esta idea trae implícita la insistencia en otra que ya han señalado: que Carlos Menem podrá ser el jefe nominal del partido, pero no el interlocutor del Gobierno. El peronismo son ellos.

    La reunión fue impulsada por el recientemente formado Frente Federal Solidario (que integran las 9 provincias más chicas gobernadas por el PJ), que se ha consolidado como un frente opositor duro al Gobierno. Las tres estrellas del PJ, Carlos Ruckauf, Carlos Reutemann y José Manuel de la Sota, debieron plegarse para no quedar atrás.

  • El segundo gesto fue el resultado del análisis que hicieron el Presidente y algunos de sus ministros ayer por la tarde, antes de la llegada de los gobernadores a la Casa Rosada. Decidieron que el objetivo de algunos de los peronistas era apropiarse del "liderazgo en la protesta" y que la respuesta del Gobierno debía ser doblar la apuesta.
  • Ese razonamiento desembocó en el Compromiso Federal para la Eficiencia en el Gasto Social, que la Alianza redactó en dos prolijas carillas antes de que la reunión comenzara, y que el propio De la Rúa anunció como resultado.

    Nadie sabe a esta altura si el compromiso será firmado alguna vez (un funcionario de la primera línea del Gobierno se permitió dudarlo); si lo fuera, las ventajas para la Alianza serían evidentes.

    Podrá exhibir como logro el haber hecho más transparente la utilización de fondos sociales (cuyo manejo reclaman los gobernadores del PJ, al igual que la CGT defendió la "caja sindical" a la hora de negociar la reforma laboral) y llevar el control del destino que se da a ese dinero, lo que significa que la oposición no podrá desviarlo para usos electorales o partidistas.

    La reunión sirvió a De la Rúa, además, para mostrar un impulso de su administración a la resolución de los problemas sociales. Hasta ayer, ese impulso no era visible, y se había convertido en un punto vulnerable del Gobierno.

    En las últimas semanas, De la Rúa había insistido a sus ministros encargados de las áreas sociales en que le dieran logros para exhibir que contrarrestaran las medidas de ajuste económico y el malestar social por el aumento de impuestos.

    El énfasis recayó especialmente en Graciela Fernández Meijide, de Desarrollo Social, y en HéctorLombardo, de Salud, con quienes cenó anteanoche en Olivos y a quienes ordenó que salieran a defender sus gestiones.

    El operativo se completará esta mañana cuando Fernández Meijide presente en la reunión de gabinete los avances de su Plan Integral contra la Pobreza.

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