Negocian que el real y el peso valgan igual

La intención de ambos gobiernos es que las monedas fluctúen dentro de una misma banda de flotación frente al dólar
Hugo Alconada Mon
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4 de mayo de 2003  

SAN PABLO.- Los gobiernos de la Argentina y Brasil iniciarán mañana, en Brasilia, las discusiones para consensuar una banda de flotación conjunta entre el peso y el real con respecto al dólar. El encuentro podría sentar el primer paso formal para aspirar a la creación de una moneda común del Mercosur.

"Con las monedas valiendo prácticamente lo mismo, llegó el momento", dijo ayer a LA NACION el vicecanciller argentino, Martín Redrado. "La coordinación cambiaria será el tema central del encuentro. Es el momento de plantearse seriamente la creación de una banda para que floten dentro el real y el peso, y que eso les dé una certidumbre a los que comercian con nosotros o invierten en nuestros países", agregó.

Ambos gobiernos buscarán la previsibilidad que existe, por ejemplo, entre Australia y Nueva Zelanda. Marco Aurelio García, asesor del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, confirmó a LA NACION la importancia del tema: "Sería un paso fundamental para el Mercosur", dijo.

Fuentes oficiales consultadas en Buenos Aires aportaron más datos. El primero, que la negociación comenzó durante la gestión del presidente Fernando Henrique Cardoso en Brasil. El segundo, que están involucrados los ministros de Economía y los presidentes de los bancos centrales de ambos países.

"Hasta que asuma el próximo presidente aquí (por la Argentina), sólo se negocia la coordinación de las políticas cambiarias. Pero esto es una política de Estado y como tal apunta a algo más amplio. Apunta a reducir la fluctuación de las monedas en la región, a la creación de bandas de flotación conjuntas y, por último, a la unidad monetaria", indicó una fuente del gobierno de Duhalde.

Desde el Palacio de Hacienda trataron de precisar los tiempos de la negociación, frente al encuentro que mantendrán esta semana el ministro Roberto Lavagna y el candidato presidencial Néstor Kirchner con Luiz Inacio Lula da Silva. "La unificación monetaria no es algo que se defina en un día. Lavagna promueve el instituto monetario conjunto, pero el jueves (cuando se hará el encuentro) no habrá definiciones", afirmó una alta fuente.

La coordinación monetaria puede ser posible, sin embargo, ya que hoy ambos gobiernos se manejan con "metas de inflación", otro parámetro que debería ser consensuado. La idea es programar el inicio de la flotación para los próximos meses, dándole tiempo a ambas monedas para que terminen de estabilizarse frente al dólar.

Esta coordinación es el objetivo del Instituto de Coordinación Monetaria del Mercosur -creado en enero-. Pero como entonces el real y el peso aún estaban distantes, se planeaba crear un cambio especial para turismo y comercio exterior. Hasta que el real comenzó a apreciarse gracias a la confianza del mercado financiero en el gobierno de Lula, y se creó una paridad de hecho con el peso. Hoy un dólar compra 2,81 pesos y 2,90 reales. "En las últimas tres semanas surgió la idea de hacer la paridad con las mismas monedas que ya usamos", dijo Redrado.

Tres pesos, tres reales

El vicecanciller viajará hoy por la noche a Brasilia. Cenará con su par brasileño, Samuel Pinheiro Guimar‹es, con quien tratará temas como la unificación de una posición frente a la Organización Mundial de Comercio, la seguridad en la Triple Frontera, la integración con la Unión Europea y la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Al día siguiente, por la mañana, Redrado se reunirá con el ministro de Hacienda de Brasil y mano derecha de Lula, Antonio Palocci, para discutir el marco de la futura coordinación cambiaria. Palocci es, después de Lula, el hombre más poderoso del gobierno brasileño.

Según fuentes del gobierno argentino, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, aprueba la idea de que el punto de equilibrio para flotar es 3 pesos o 3 reales por dólar. Se trata, por tanto, de una política de Estado que trasciende al gobierno actual.

Al igual que en la Argentina, en Brasil se discute la necesidad de una leve apreciación del dólar para evitar que las monedas vuelvan a quedar sobrevalorizadas y perjudiquen así la competitividad de las exportaciones. El fuerte impulso a éstas en ambos países se convirtió en una de las piezas fundamentales de la recuperación.

Durante la tarde, Redrado será recibido por Lula y su asesor para asuntos internacionales, Marco Aurélio García. Al presidente de Brasil, Redrado le entregará una carta del presidente Eduardo Duhalde. "Es una especie de despedida, una revisión sobre el momento de la relación entre ambos países. Son reflexiones que le deja un presidente que se va a otro, con ideas sobre la agenda hacia adelante y un elogio mutuo a todos los avances que se lograron en los últimos tiempos", explicó Redrado.

La sorpresiva exigencia brasileña de etiquetado para productos transgénicos también será discutida en este viaje. La medida regirá para productos importados de todo el mundo (incluyendo el Mercosur) a partir de la cosecha de soja de 2004, y el gobierno argentino manifestó su preocupación.

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