"Ni por un familiar sentís esto"

Unos 500 militantes estallaron de alegría al escuchar el informe oficial
Mauricio Caminos
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5 de enero de 2012  

"La cirugía de la señora Presidenta se realizó sin ningún inconveniente ni complicaciones", dijo el vocero de la Casa Rosada, Alfredo Scoccimarro, y los cientos de militantes que hacían la vigilia por la internación de Cristina Kirchner estallaron de alegría frente a la entrada del Hospital Austral , en Pilar.

Al instante comenzaron a cantar lo que ya se convirtió en un hit kirchnerista: "Cristina, Cristina corazón, acá tenés los pibes para la liberación". Todo el calor del día soportado bajo el sol y las horas sin dormir desde la noche anterior se convirtieron, de repente, en euforia, alegría y tranquilidad al conocerse la primera información sobre la operación.

El silencio volvió cuando Scoccimarro continuó con la lectura del parte médico. Pero al finalizar, la temperatura en la entrada principal del sanatorio subió de golpe: más cánticos, agitación de banderas, corridas de un lado a otro. Mucha euforia y sonrisas en los militantes.

"Nos sacamos todos los nervios. Estamos más que felices. Es una sensación rara", intentó explicar a LA NACION Cristian Espínola, un operario de 34 años. Estaba desde las 8 haciendo "el aguante" a la Presidenta, junto con su novia, Norma Morán, de 33. Ambos se secaban las lágrimas mientras sonreían.

"Capaz que ni por un familiar sentís esto. Es increíble. Sabemos que Néstor [Kirchner] no se la va a llevar [a Cristina] con él... No todavía", expresó Norma.

A pocos metros de ellos, René Rodríguez, de 50 años, se paseaba con una imagen de la Virgen de Lourdes en sus manos, que otros militantes aprovechaban para tocar antes de persignarse. "Estaba nervioso, pero ahora estoy tranquilo, aliviado", contó René, empleado, que pasó la noche en vela en el campamento improvisado sobre la avenida Perón al 1500, en Pilar, junto con dos amigos.

"Estoy muy aliviada y confiada porque sé que va a estar todo bien. dijo Adriana Costa, de 50 años, que viajó sola desde la Capital. Cantante popular, ayer se la vio caminar entre los militantes rasgando su guitarra, acompañando con música los cánticos que entonaban el resto de las personas.

"Me voy a quedar hasta que le den el alta. Vine impulsada por la guitarra", afirmó la cantante.

Si bien la vigilia por la cirugía de la Presidenta comenzó el lunes pasado, ayer fue cuando más gente se reunió en los alrededores del ingreso principal del nosocomio, donde sólo se dejó pasar a los autos con pacientes o familiares de internados. Por lo menos unos 500 militantes se acercaron a la zona, celosamente custodiada por la policía bonaerense.

Cuadros con la foto de Cristina Kirchner, vinchas, sombreros, banderas, carteles, pancartas, afiches, pasacalles, remeras, calcomanías, flores, velas… cualquier objeto sirvió para expresarle apoyo a la Presidenta.

La presencia de La Cámpora

"Sabemos que va a seguir adelante", dijo Florencia Esteche, militante de La Cámpora, de Quilmes, 23 años, mientras agitaba una bandera cerca de un local que la agrupación consiguió prestado por unos días frente al ingreso del sanatorio.

Hasta allí llegaron cerca de las 9 referentes de la organización como el presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, y los diputados nacionales Andrés "Cuervo" Larroque, Eduardo "Wado" de Pedro y Mayra Soledad Mendoza.

Larroque ingresó pasadas las 19 en el hospital para conocer personalmente el estado de la Presidenta, pero se negó a dialogar con la prensa.

De La Cámpora y la Juventud Peronista hubo ayer fuerte presencia, a diferencia del martes, cuando las inmediaciones del hospital fueron copadas por militantes que llevaron intendentes del conurbano, como Carlos Urquiaga (José C. Paz), Humberto Zúccaro (Pilar), Francisco Gutiérrez (Quilmes) y Fernando Espinoza (La Matanza).

Ayer, entre ellos también caminaban decenas de periodistas de medios nacionales e internacionales, como Al Jazeera (de Qatar), CNN (Estados Unidos) y Rede Globo (Brasil).

"El martes al mediodía vinimos. Trajimos un grupo electrógeno, música, cartas, gaseosas, parrilla...", enumeró Nicolás Vargas, de 18 años, que, junto con dos compañeros, llegó desde de José C. Paz. Pasaron la noche en vela bajo una carpa. Esperaban quedarse hasta el sábado, cuando probablemente Cristina Kirchner reciba el alta.

"Nuestro referente en la cooperativa donde trabajamos nos trajo todas las cosas, venimos por la Presi y por él [haciendo referencia al intendente Urquiaga]", agregó Pablo Díaz, de 24 años.

Al caer la tarde, decenas de militantes comenzaron a dejar la zona, mientras otros encendían alguno que otro fuego para cocinar. Para ayudar a pasar la noche, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales proyectó desde las 20 documentales sobre San Martín y Manuel Belgrano en una pantalla gigante instalada en el camión del Movimiento Evita, estacionado en uno de los costados de la entrada del hospital.

Hoy será otro día de "aguante kirchnerista", cuando el vocero presidencial lea al mediodía un nuevo parte médico sobre la evolución de Cristina Kirchner.

Con la colaboración de Agustina Rico

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