"No nos tocan un botón para decirnos qué hacer"

Lo dijo el líder de la CTA
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26 de abril de 2004  

El titular de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Víctor De Gennaro, convocó a una movilización nacional para el 12 del mes próximo con el fin dejar en claro que "el principal problema de la Argentina es la pobreza y la inmoralidad del hambre". Y por eso pidió al presidente Kirchner que convoque a una consulta popular para que la gente decida "si se le paga a los acreedores internacionales o se destina una asignación universal de 40 pesos para todos los menores de 18 años y se generaliza una ayuda escolar obligatoria de 130 pesos".

El dirigente advirtió que el Presidente asumió "con una estructura comprometida con lo anterior" y le pronosticó que "construir lo nuevo significa un desafío".

- Después del protagonismo durante las presidencias de Menem y de Duhalde, en la gestión de Kirchner la CTA pareció haber desaparecido de la calle. ¿Por qué ahora convocó a esta movilización?

-Que algunos medios de comunicación no reflejen nuestra acción no significa que no exista. Por el contrario, nos movilizamos todo el tiempo. Desde las marchas por los derechos humanos, por el desprocesamiento de presos políticos en todas las provincias, la marcha del año pasado hacia el Congreso a favor de una mejor distribución del presupuesto nacional y las que hacemos al Ministerio de Trabajo. Por mencionar sólo algunas...

- ¿Pero en este caso habla de una movilización nacional?

-Es que aunque con la asunción del presidente Kirchner notamos una apertura a discutir la remoción de la Corte y la política de anulación de las leyes de obediencia debida y punto final, cuestionamos y también nos movilizamos en su momento contra la continuidad de un proyecto económico que beneficia a los grandes grupos que se quedaron con la mayoría de las empresas privatizadas, el mantenimiento de la fuga de capitales y la inmoralidad del hambre y la desocupación en la Argentina.

-¿Y qué es lo que para usted el Gobierno no logró revertir?

-Es una inmoralidad escuchar todo un discurso hegemónico que habla de que sobra plata, de que hay 4000 millones de pesos de superávit fiscal en el primer trimestre del año, pero que se destinen a comprar dólares. Esto sería como si en mi casa mis hijos se murieran de hambre mientras yo pienso cómo invertir en la Bolsa. Esa plata debe ir ya mismo a resolver el hambre de los chicos. Y el Presidente puede convocar a una consulta popular: o la plata se destina a los bonistas y acreedores internacionales o al salario universal para los menores que nosotros proponemos. La próxima protesta tendrá que ver con eso: instalar la idea de que los problemas principales de la Argentina son la pobreza, la inmoralidad del hambre, la falta de salud, la crisis educativa y la realidad de los ancianos que cada vez cobran menos o no cobran.

-La CTA también criticó el acuerdo del Gobierno con el FMI. A juzgar por la postura que tuvo Kirchner en la campaña electoral, ¿le parece que ahora tiene un doble discurso?

-El Presidente tuvo un deseo y una actitud para transitar el cambio. Pero, como le dijimos a él mismo, esas transformaciones no se pueden hacer con muchos de los que fueron cómplices de la década del noventa, nefasta para la Argentina. Los que sostuvieron toda la estructura política, económica y cultural de la dependencia no son los hacedores de lo nuevo. Y ése es el problema. El Presidente llegó al gobierno con una estructura comprometida con lo anterior. Construir lo nuevo significa un desafío.

-¿ Se refiere al Partido Justicialista?

-Claro. A la historia que trae detrás, los cambios que no existen. ¿O acaso me van a decir que hay diferencias entre Puerta (Ramón) y Rovira (Carlos) en Misiones, donde hay una gran miseria? Ese será el desafío presidencial y tendrá que ver cómo hace.

Construir algo nuevo es un reto para todos y por eso la CTA avanza en sus reclamos. Para nosotros es fundamental resolver los problemas de los trabajadores, y no pasa por confiar o no en el Gobierno. Porque no aceptamos el chantaje de que haya que ser oposición u oficialismo, como proponen aquellos que tratan de que todo el mundo se encuadre para que no se construya la posibilidad de representar genuinamente a quienes lo eligen a uno. Yo defiendo a los trabajadores ante cualquier gobierno.

-Pero dentro de la CTA también hay dirigentes que apoyan a Kirchner...

-Y claro... Pero no somos un partido político sino una central de trabajadores y nuestra unidad está por encima de las diferencias partidarias. Para nosotros lo diferente enriquece y por eso pudimos consensuar, por unanimidad, un documento que determinó un plan de acción. Nosotros hacemos asambleas y no nos tocan un botón de arriba para decirnos qué hacer.

-¿Kirchner puede prosperar en un proyecto de transversalidad o chocará con Duhalde y su defensa del PJ tradicional?

-Si Kirchner prospera, chocará indefectiblemente. Decía Perón que no se puede hacer una tortilla sin romper algunos huevos. Y no tengo dudas de que no se puede tener un pie en cada canoa. Tarde o temprano, o se decide estar en una o se cae al agua. El Presidente tiene una responsabilidad y una potencialidad única. Es un momento especial y de definiciones. Ha dado señales importantísimas y es el que más capacidad tiene hoy de convocar, por ejemplo, a un plebiscito para que el pueblo vote.

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