Nuevos escándalos en la Cancillería

La herencia que recibirá el próximo canciller, Rafael Bielsa, incluye llamativas "cuestiones domésticas"
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23 de mayo de 2003  

Podría ser el capítulo de una novela, pero se trata de una historia real con el Palacio San Martín como escenografía principal: a fines de noviembre último la embajada argentina en Filipinas quedó virtualmente vacía.

Durante dos semanas la representación diplomática estuvo sin conducción. El secretario Alberto Kan -encargado de negocios y máxima autoridad de la embajada- decidió mudarse a Australia; Ernesto Tufró -el empleado administrativo que completaba la magra dotación- estaba suspendido luego de haber ido a trabajar "totalmente alcoholizado" y de haber acosado a personal local, según los cables oficiales del ministerio.

El hecho forma parte de las "anécdotas" que trascienden en estos días cuando se consulta a diferentes diplomáticos respecto de la herencia que recibirá el próximo canciller. Las fuentes coinciden en que la lista de episodios que denominan "caseros" pueden aparecer como poco relevantes frente a los grandes temas de política exterior -como el reposicionamiento argentino en el mundo-, pero insisten en que son esos "pequeños casos" los que mejor pintan el estado de descomposición en el que Rafael Bielsa encontrará la "herramienta" con la que deberá trabajar.

Esa lista incluye, entre otros, los numerosos nombramientos de personal administrativo con elevados salarios -entre ellos los cinco choferes que Carlos Ruckauf destinó al exterior y que cobrarán alrededor de 5000 dólares mensuales, como informó ayer LA NACION-, la demora en traslados y ascensos de los diplomáticos y las deudas que el Estado mantiene con ellos en concepto de viáticos o asistencia médica.

Las críticas apuntan a que al tiempo que anunciaban que por la difícil situación del país se cerraban embajadas, suspendían ascensos y traslados y dejaban a jóvenes profesionales varados en el país sin la posibilidad de realizar las habituales prácticas en el exterior, se creó una gran cantidad de cargos administrativos.

Viejos diplomáticos atribuyen esos manejos a una supuesta "connivencia entre el sector político y el gremio (UPCN)" y aseguran que "el perverso sistema de evaluación" para los ascensos de los administrativos está basado en el "amiguismo". Argumentan que, por ello, sólo una parte ínfima de los casi 600 administrativos del ministerio "goza de esos beneficios".

"Es en defensa de los administrativos que deberían intervenir la dirección del Sistema Nacional de la Profesión Administrativa", dijo un integrante del Palacio San Martín. Otro de los hombres que caminan los pasillos de la moderna torre de Arenales y Esmeralda estimó que el sistema actual "perjudica a la gran mayoría de los administrativos que son capaces y trabajan de modo honesto".

Casi de ficción

El episodio en la embajada de Filipinas es uno de los casos que citan como ejemplo quienes critican el envío indiscriminado de personal administrativo al exterior.

La historia -reconstruida por LA NACION con los cables oficiales de la Cancillería- cuenta que el 18 de junio último Kan dijo desde Manila: "Me he visto forzado a prohibir el acceso a cualquier dependencia de esta embajada al agregado administrativo Ernesto Tufró (...) El viernes pasado concurrió totalmente alcoholizado a esta embajada y aprovechando la ausencia del suscripto (quien asistió a vino de honor y despedida del embajador de Rusia) acosó a personal local y consumió alcohol en las oficinas". El diplomático agregó: "Esta situación no es nueva y se llegó a un extremo que el suscripto no puede tolerar (...) Desconozco las razones que ameritaron el traslado al exterior de Tufró, pero creo que no es ético tener que compartir el puesto con una persona a la que no se le puede delegar absolutamente ninguna tarea de responsabilidad".

Ante la falta de respuesta, dos meses después, Kan pidió nuevamente instrucciones. En un cable del 12 de agosto dijo: "Considerando el tiempo transcurrido y la situación que vive el país, y que mantenerlo en su casa (a Tufró) recibiendo su sueldo íntegro tampoco resulta éticamente aceptable, el suscripto lo reintegrará a sus funciones a partir de mañana".

El 18 de noviembre, Raúl Martínez Camadro (director de Asuntos Consulares) pidió conocer la resolución adoptada respecto de la sección consular en Manila, ya que su titular -Kan- está en uso de licencia por enfermedad y "no hay en esa oficina otro funcionario para atender el otorgamiento de visas y trámites consulares".

Un día más tarde, llega la respuesta: Kan está con alta médica desde el 16 de noviembre y por lo tanto "debe retomar en forma regular los servicios y funciones a su cargo".

El 26 de noviembre, un cable de la Dirección de Asuntos Consulares pide la intervención en la embajada en Filipinas, "donde el encargado de negocios hizo abandono de sus funciones y el agregado administrativo que completa su dotación no está habilitado para hacer trámites consulares, sumado a que desde hace varios meses se encuentra privado de acceso a la embajada". Entonces se decide trasladar a un diplomático desde EE.UU. para que se haga cargo de la representación.

Desde Buenos Aires piden al enviado que "verifique el actual domicilio del secretario Kan". La respuesta llega el 3 de diciembre: "Me desplacé hasta el domicilio particular de Kan verificando que el mismo se encuentra deshabitado. Personal de la inmobiliaria me informó que Kan entregó la propiedad hacia principios de noviembre. Conforme colegas de otros países, Kan se habría trasladado con su familia a Australia", dijo el diplomático Roberto Diez. Luego, agregó: "El 3 recibí el llamado telefónico de Kan, quien me confirmó que se encuentra con su familia en Australia y que regresará a esta sede el 12 de diciembre. En el curso de la conversación le reiteré su traslado a la República dispuesto por esa Cancillería".

Tufró volvió al país. Kan seguiría actualmente en Australia. Ninguno fue sancionado.

Explicación

  • Al ser consultado respecto de la decisión del canciller Carlos Ruckauf de mandar al exterior a cinco choferes que cobrarán 5000 dólares mensuales, el presidente Eduardo Duhalde dijo ayer: "Lo leí en los diarios, no sé qué hay de cierto. La verdad es que me sorprendió. No conozco el tema, quiero que me expliquen por qué pasa eso... no sé en qué país (los choferes cobran esa suma)".
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