Optar por el sueldo o la jubilación

Los funcionarios porteños no recibirán ambos beneficios
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28 de agosto de 2001  

Por decisión del jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra, los funcionarios porteños ya no podrán cobrar simultáneamente su sueldo y una jubilación.

La decisión afecta a secretarios y subsecretarios de gobierno, a directores, gerentes y subgerentes.

La medida también alcanza a los representantes del gobierno porteño que cumplan funciones en órganos interjurisdiccionales, unidades ejecutoras de convenios y sociedades de Estado. Esta es la gran diferencia con el régimen anterior, que no aplicaba la necesidad de optar entre los dos beneficios a los titulares de estos organismos.

Desde el Ejecutivo porteño aseguraron que esta determinación busca optimizar los recursos financieros de Buenos Aires para "traducir en obras y servicios de calidad el dinero que los ciudadanos aportan con sus impuestos".

Esta decisión se inscribe en una reforma administrativa y de control de gastos que Ibarra impulsa en su territorio. "Ya bajamos los sueldos de los funcionarios de mayor nivel, eliminamos y fusionamos organismos y creamos la figura de la Jefatura de Gabinete para coordinar políticas y evitar superposiciones entre las diferentes áreas", detalló el jefe de gobierno porteño.

Sólo una vez que la totalidad de los funcionarios involucrados opte por uno de los dos haberes podrá saberse el monto de dinero que este decreto permitirá ahorrar a las arcas porteñas.

El jueves último, Ibarra firmó el decreto 1123/2001, que establecía que los funcionarios porteños no podían gozar a la vez de la remuneración correspondiente a su cargo y un haber previsional. Acompañaban su firma las del jefe de gabinete, Raúl Fernández, y la del secretario de Hacienda y Finanzas, Miguel Angel Pesce.

Este decreto salió publicado en el Boletín Oficial el miércoles último y entró en vigor al día siguiente.

Según establece la norma en el artículo 7°, los funcionarios tienen 30 días, a partir de la publicación del decreto, para presentar una declaración jurada en la que explicitan que no perciben jubilación.

De lo contrario, disponen del mismo plazo para optar por la suspensión del haber jubilatorio o la renuncia a la remuneración del cargo que ocupen.

La opción elegida no podrá ser modificada durante los seis meses siguientes al día de su ejercicio y el derecho a cambio de beneficio sólo se podrá ejercer en dos oportunidades: entre los días 1° y 10 de enero y el 1° y el 10 de julio de cada año.

Hasta la puesta en práctica de este decreto, los funcionarios podían elegir la donación del haber previsional y sólo contemplaba la superposición de beneficios en el caso de los haberes jubilatorios denominados "regímenes especiales". Esta nueva norma se aplica a todos los haberes jubilatorios.

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