Otras alertas que apuntan contra el empresario

Varios reportes llegaron a la UIF desde dentro y fuera del país desde 2005
Hugo Alconada Mon
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13 de mayo de 2013  

La petrolera Epsur y Austral Construcciones no son las únicas empresas de Lázaro Báez reportadas por operaciones sospechosas de lavado ante la UIF por alertas llegados desde dentro y fuera del país, incluso desde Liechtenstein. También las constructoras Kank y Costilla SA y Gotti Hermanos SA arrastraban varias alarmas desde 2005, según consta en la copia que obtuvo LA NACION.

El primer ROS llegó a la UIF en febrero de 2005, cuando el Banco Provincia de Tierra del Fuego informó de operaciones "inusuales" de tres personas en su sucursal de Río Gallegos, entre 2003 y 2005, por $ 10,8 millones. Ese reporte se registró en la UIF con el número 917/2005, centrado en los fondos que Emilio Heredia, Raúl Heredia y Fabián Figueroa depositaron en sus cuentas con cheques de Kank y Costilla y la UTE (unión transitoria de empresas) de esa firma y Gotti, para luego retirarlos en efectivo.

Ése no fue, sin embargo, el único ROS del Banco de Tierra del Fuego, por lo que la UIF inició una investigación que concluyó en 2008, durante la gestión de Rosa Falduto al frente de la unidad antilavado, con su remisión a la justicia penal.

Falduto lo envió, luego de que sus técnicos determinaron que "los sujetos reportados no pueden justificar la procedencia de los fondos que han operado y el destino final de los mismos", que se sospechó volvieron a las arcas de Báez, que a su vez le compró un inmueble a los Heredia.

Para entonces, la UIF ya sabía que la Justicia de Liechtenstein había congelado US$ 10 millones de Báez que habían llegado al Hypo Investment Bank AG de ese país, tras pasar por el Banco Macro, de Jorge Brito, y el Sud Bank & Trust de Bahamas.

Tras una negociación de dos años, Austral Construcciones logró que otra firma, Trade 24, asumiera toda culpa por eventuales irregularidades. Poco después, el juez Nicole Netzer de Liechtenstein ordenó liberar los fondos.

El avión oficial de Tucumán, eje de otra polémica

El gobernador de Tucumán, José Alperovich, contrató recientemente a una de las empresas que supuestamente es propiedad de Lázaro Báez para reparar el avión de uso oficial que cuenta la provincia. Según consta en el Boletín Oficial de Tucumán, el 18 de abril pasado, Alperovich contrató de manera directa a la firma Aviación Atlántico Sur SA para "los trabajos de rehabilitación anual de la aeronave Learjet 60XR, matrícula LV-CKA, perteneciente a la provincia, por la suma de US$ 57.858, equivalente a la suma de 306.648 pesos". Esta contratación generó revuelo en Tucumán y desde la oposición exigieron una explicación.

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