Otro día de problemas y quejas en los bancos

Acusan al BCRA de no liberar billetes
Javier Blanco
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29 de diciembre de 2001  

La segunda jornada de normalización parcial de la actividad bancaria mostró que poco ha cambiado: la confusión generada en algunas entidades sobre normas que han sido dictadas en los últimos días por el Banco Central (BCRA) y la falta de efectivo obligaron a los clientes a convivir con más inconvenientes que soluciones.

Y lo peor es que muchas de las dificultades están causadas por la poco saludable combinación de crisis financiera y bancarización forzada, lo que está colmando la paciencia de clientes bancarios y ahorristas.

En gran medida, el desconcierto se debió tanto a la desinformación como a la eclosión de los sistemas informáticos. Pero pesó también la escasa disponibilidad de efectivo, que hizo que algunos clientes no pudieran siquiera concretar los retiros que permite el régimen de restricciones vigente.

La situación tiene particularmente preocupados a los banqueros, que se quejan de que la entidad monetaria no libera billetes y los obliga a lidiar con los clientes. "Esta situación es intolerable. A veces creo que lo que quieren es que la gente venga a rompernos los cajeros y las sucursales, porque creen que la culpa es nuestra", se quejó ante LA NACION un directivo de un banco privado líder.

Ante este panorama, el Central aclaró algunos puntos. Recordó que están permitidas las transferencias de plazos fijos entre distintas entidades, y que la única restricción nueva que se ha aplicado es que no se puede realizar esa operatoria vía electrónica, lo que obliga al interesado a realizar personalmente el trámite. Pero algunos que intentaron hacerlo tropezaron con la negativa en algunas sucursales en las que aducían que no estaban en condiciones de realizar las transferencias.

Existieron, además, dudas sobre las transferencias en pesos y en dólares. Está permitida esta operatoria entre las cuentas de sus depositantes (de pesos a dólares y viceversa) para atender órdenes de débito y crédito.

Y quedó en claro que muchas transferencias entre bancos realizadas antes de la renuncia del ex presidente De la Rúa aún no llegaron a destino.

Otro tanto sucedió con quienes debieron cobrar sueldos. A la hora de retirar dinero, muchos descubrieron que aún no los habían acreditado. Por si fuera poco, los servicios de atención telefónica de algunos bancos tampoco dieron abasto ante la abultada cantidad de llamados de clientes.

Nuevamente se vio a numeroso público colmar las instalaciones y a los jubilados pugnar por acceder a sus haberes. Las protestas de los clientes y el desborde del personal quedaron en evidencia, por ejemplo, en la sede comercial y judicial del Banco Ciudad, ubicada en Corrientes y Uruguay, donde llegaron a agolparse más de 500 personas. Para descomprimir la situación, las autoridades de la sucursal atendieron finalmente hasta las 19, y cerca del mediodía comenzaron a derivar los clientes hacia otras sedes.

Esa sucursal es la única en la cual se pueden tramitar los cobros de oficios, indemnizaciones y honorarios judiciales, además de las habituales transacciones.

Pero las imágenes de agolpamiento y quejas no sólo se verificaron en esa casa. También se vieron en sucursales de bancos privados de primera línea.

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