Para EE. UU., el Gobierno tuvo un "buen comienzo"

Confía en tener una fluida relación; reformas pendientes
Jorge Rosales
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30 de mayo de 2003  

WASHINGTON.- Estados Unidos expresó ayer que la administración de Néstor Kirchner ha tenido "un buen comienzo" y que desea mantener con ella "una relación cooperativa y bilateral", a la vez que insistió en que es clave para la Argentina la futura negociación con el FMI y la ejecución de las reformas estructurales pendientes en el sector bancario y para fortalecer la seguridad jurídica.

La señal positiva sobre los primeros pasos de Kirchner en la Casa Rosada fue expresada por el director para Brasil y el Cono Sur del Departamento de Estado, James Carragher, y constituye un nuevo gesto de acercamiento del gobierno de George W. Bush con la flamante administración peronista, después del enfriamiento de las relaciones en el tramo final de la gestión de Eduardo Duhalde.

"Queremos una Argentina dinámica y fuerte", enfatizó el funcionario de la administración republicana.

Ese mensaje cierra una semana de gestos norteamericanos del más alto nivel para tender un puente al gobierno de Kirchner, que incluyeron llamadas de Bush al nuevo mandatario, y del secretario de Estado, Colin Powell, al canciller Rafael Bielsa.

Pero también el gobierno de Bush recordó ayer, por medio de la directora del Tesoro para América latina, Heidi Cruz, que la Argentina tiene que ejecutar reformas estructurales "absolutamente imperativas" después de haber logrado la estabilidad, comenzado a crecer y haber pasado con éxito el test de la transición política. La funcionaria del Tesoro dijo que desean ver de la administración de Kirchner "decisivas acciones económicas iniciales que apunten en la dirección correcta", en términos de crecimiento económico liderado por el sector privado, apertura de mercados y restauración de la confianza en el imperio de la ley".

Destacó que a pesar de que el acuerdo con el FMI terminará en agosto próximo y la presión del vencimiento por US$ 3000 millones en ese organismo en septiembre, "será importante que la futura negociación se concentre en las cuestiones de política y no en el tiempo" que demande.

Estas definiciones fueron expuestas en una conferencia sobre los desafíos que enfrenta la Argentina tras la asunción de Kirchner, organizada por el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS, en sus siglas en inglés). Asistieron además el ex subsecretario para América latina Bernard Aronson y el economista del banco ABN Amro Fernando Losada.

Carragher destacó que el gobierno de Bush "tomó nota" de las últimas acciones de la gestión de Duhalde, contrarias a su postura. "Específicamente el voto argentino sobre Cuba -en la comisión de derechos humanos de la ONU- y algunos comentarios de Duhalde sobre la coalición militar" que enfrentó al régimen de Saddam Hussein.

Sin embargo, deslizó, se pretende dejar de lado el pasado porque el gobierno de Bush "está preparado e interesado en buscar acciones detrás de la retórica. Quiero ser muy claro: frente a cualquier cosa que ustedes hayan leído en la prensa por contrario, Estados Unidos está buscando una relación cooperativa y bilateral con el gobierno de Kirchner y deseamos seguir manteniendo la misma relación que hemos construido en los últimos años", dijo el funcionario.

Primeras señales

Carragher destacó que tras "las primeras señales a cuatro días de la asunción, y a pesar de que es muy pronto para sacar conclusiones, se puede decir que es un buen comienzo el de la administración Kirchner". Dijo que el viaje del presidente argentino a los Estados Unidos para reunirse con Bush aún no tiene fecha, pero podría hacerse en los próximos 90 días. "Los positivos contactos al más alto nivel" con el gobierno argentino -Bush, su enviado a los actos de asunción, Mel Martínez, secretario de Vivienda, y Powell- "nos dicen que será posible continuar teniendo una relación con la Argentina como ocurrió en los últimos años".

"Lo que es bueno para Estados Unidos es bueno para la Argentina y viceversa. Esto es, una sostenible, próspera, pacífica y democrática Argentina y una sostenible, próspera, pacífica y democrática región del Cono Sur. No tenemos miedo de que la Argentina trabaje más estrechamente con Brasil para alcanzar su crecimiento económico porque el crecimiento económico es bueno y ayuda a estabilizar las democracias", dijo Carragher.

"Esperamos que el acercamiento positivo del gobierno de la Argentina hacia nosotros y hacia esas cuestiones sea un indicio de lo que se puede esperar" en el futuro.

La clave, dijo, es la discusión con el FMI ya que en agosto concluye el acuerdo "y nosotros alentamos las discusiones con el Fondo" y aconsejó que lo mejor para esas discusiones "es que se mantengan alejadas de la arena política como (ocurrió) en el pasado, ya que dificultaron el comienzo de las negociaciones del acuerdo de transición", indicó Carragher.

Heidi Cruz, asesora del subsecretario John Taylor y directora para América latina y el Caribe del Tesoro, hizo hincapié de las reformas pendientes, pero destacó que la administración de Duhalde "merece el crédito" por haber alcanzado el objetivo trazado cuando se firmó el acuerdo de transición con el Fondo.

El Tesoro alienta un acuerdo con el FMI y un entendimiento de largo plazo, señaló. Entre los desafíos que deberá afrontar la nueva gestión, dijo Cruz, están: la renegociación de la deuda, la reestructuración del sistema bancario, la reforma impositiva, un acuerdo fiscal con las provincias, la prevención para evitar el uso de las cuasi monedas en el futuro, la restauración de los derechos de los acreedores y un régimen de quiebras que funcione.

Servicio público

También anotó la reforma en el sector de las empresas de servicios públicos y cambios estructurales para liberalizar el comercio. "Es una larga lista y un desafío, pero anticipamos y deseamos que la comunidad internacional será paciente en darle a la administración de Kirchner el tiempo para enfrentar esos desafíos, que creemos que a largo plazo deben ser abordados", dijo la funcionaria del Tesoro.

Aronson sumó su optimismo a pesar de señalar que aún es muy pronto para responder a los interrogantes que plantea el gobierno de Kirchner: "Soy optimista sobre el futuro de la Argentina tanto como fui respecto de Brasil, que está trazando un camino extraordinario, sorprendió a los mercados con su responsabilidad fiscal, y se ha enfocado en asuntos críticos como la reforma de pensiones".

La mirada de los Estados Unidos

  • Mel Martínez

    El secretario de Vivienda de los Estados Unidos fue el enviado del gobierno de George W. Bush para la asunción de Néstor Kirchner, que se realizó el domingo último.
  • El funcionario norteamericano acordó con Kirchner y con el canciller Rafael Bielsa una entrevista oficial con Bush que se realizará en la ciudad de Washington en los próximos 90 días.

    Luego de la entrevista que mantuvo con Kirchner, Martínez comentó a los funcionarios de su gobierno que EE.UU. podrá continuar teniendo una relación con la Argentina como ocurrió en los últimos años.

  • James Carragher

    El director para Brasil y el Cono Sur del gobierno de EE.UU. dijo que el gobierno de Bush "tomó nota" de las últimas acciones de la gestión de Duhalde. "Específicamente el voto argentino sobre Cuba -en la comisión de derechos humanos de la ONU- y algunos comentarios de Duhalde sobre la coalición" que enfrentó a Saddam Hussein.
  • Sin embargo, deslizó, que se pretende dejar de lado el pasado porque Bush "está preparado e interesado en buscar acciones detrás de la retórica. Quiero ser muy claro: frente a cualquier cosa que ustedes hayan leído en la prensa por contrario, EE.UU. está buscando una relación cooperativa con el gobierno de Kirchner".

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