Para el general Bendini, el Ejército está "cohesionado"

El sucesor de Brinzoni aún no pudo definir quiénes lo acompañarán en su gestión
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29 de mayo de 2003  

El general de brigada Roberto Bendini dispuso ayer de menos de una hora y media para preparar su discurso de aceptación de la jefatura del Ejército. Quizá por ese motivo, es que no sólo tuvo palabras de elogio para su antecesor, el teniente general Ricardo Brinzoni, sino que confirmó a grandes rasgos que se mantendrán las líneas de funcionamiento actuales de la fuerza.

Sin la confirmación de quienes lo acompañarán en la conducción del Ejército, el general de brigada Bendini prefirió obviar en su discurso las críticas que formuló Brinzoni, en la ceremonia de despedida que se efectuó ayer por la mañana en el Regimiento de Infantería I Patricios (de lo que se informa por separado).

En las imponentes escalinatas del Edificio Libertador -la sede del Ministerio de Defensa, del Estado Mayor Conjunto y del Ejército-, efectivos de las tres fuerzas, incluidos buena parte de los generales que pasarían a retiro en las próximas horas, Bendini dio su primer mensaje oficial.

"Recibo del teniente general Brinzoni un Ejército disciplinado, cohesionado, profesional, en pleno proceso de modernización y que ha alcanzado los objetivos propuestos a pesar de los escasos recursos disponibles", afirmó Bendini.

El mensaje fue breve. Se estima que hoy, a las 11, cuando presida la ceremonia del 198° aniversario del Ejército en el Colegio Militar de la Nación, en El Palomar, impondrá su criterio para conducir el Ejército.

Aunque hasta anoche Bendini aguardaba que el presidente Néstor Kirchner diera el visto bueno de los oficiales que eligió para integrar la cúpula militar. También es esperado con expectativa el primer discurso del Presidente, en su debut como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

LA NACION pudo saber que ayer, poco después de las 19.30, Bendini se reunió con el ministro de Defensa, José Pampuro, a quien le acercó los nombres que espera poder designar en los puestos de conducción del Ejército.

Según fuentes militares, el flamante jefe de la fuerza anhela presentar oficialmente a sus colaboradores en el acto en El Palomar.

Esa definición presidencial es concluyente para que Bendini pueda establecer cuántos generales pasarán a retiro. Cuando se supo que Kirchner había decidido ungir al titular de la Brigada XI Mecanizada con asiento en Río Gallegos, como jefe del Ejército, por su juventud como general de brigada y por los mecanismos internos de la fuerza se estimó que al menos 27 de los 35 generales tendrían que pasar a retiro.

Sin embargo, para tratar de minimizar el impacto de un descabezamiento que no reconoce antecedentes en los últimos 20 años, Bendini intentó que permanezcan en actividad algunos generales que, si bien ascendieron antes que él, egresaron uno o dos años antes del Colegio Militar, situación que no es extraña dentro del Ejército.

Despedida

Con la intención de despejar dudas sobre el eventual malestar interno que el profundo cambio de mandos produce en la institución, Bendini reconoció tanto a Brinzoni como a los generales que dejarán la actividad por "su experimentada, invalorable e incondicional labor al servicio del Ejército y de la Nación".

También asumió el compromiso de continuar "impulsando todo proyecto científico tecnológico que junto con otros organismos gubernamentales ayuden al progreso del país.

Del mismo modo, el brazo salidario del Ejército estará junto a nuestra sociedad en casos de crisis, catástrofes y emergencias". Y, concluyó su discurso sosteniendo que: "Nuestro país atraviesa una situación inédita, a la que los argentinos debemos enfrentar con coraje y decisión".

La ceremonia contó con la asistencia de los jefes militares que se retirarán en los próximos días y de dos de los tres que asumirán las máximas conducciones.

El contraalmirante Jorge Godoy (Armada) y el brigadier Carlos Rohde (Fuerza Aérea) quedaron ubicados justo detrás del pequeño estrado en el que Pampuro le tomó juramento a Bendini y en el que, a pesar de algunas dificultades para sacarse los guantes, el flamante jefe se abrazó fuertemente a Brinzoni.

La escena fue escasamente emotiva o quizá de cierta frialdad por el clima invernal que imperaba pasada las 18.30 en el patio de armas del Edificio Libertador. Como lo marcó el protocolo, todos los asistentes al acto aplaudieron el final de la ceremonia, que incluyó el desfile de representaciones de unidades y de la fanfarria del Regimiento Patricios.

Entre los invitados especiales que se acercaron a saludar al nuevo jefe del Ejército, se destacaron el ex presidente de facto teniente general Roberto Marcelo Levingston; el ex titular del Estado Mayor Conjunto teniente general (R) Carlos Zabala, los ex jefes militares tenientes generales retirados Dante Caridi y Héctor Ríos Ereñú e Isidro Cáceres; el general (R) Llamil Reston, ex ministro del Interior de la gestión del teniente general Reynaldo Bignone; el ex secretario general del Ejército general (R) Eduardo Alfonso), y el ex general Juan Mabragaña, entre otros.

Rechazo de los senadores del PJ

  • El bloque de senadores del PJ presentó ayer una declaración de rechazo al mensaje del teniente general Brinzoni, en su último acto como jefe del Ejército. En los argumentos del proyecto se reclama "el acompañamiento de todas y cada una de las instituciones que hacen a la vida republicana en este nuevo proyecto nacional que encaró la Argentina". También se refiere a que el Presidente, en su condición de comandante en jefe, tiene la facultad de elegir la conducción de las Fuerzas Armadas, por lo que un militar no debería oponerse.
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