Para fin de año se espera el canje voluntario de la deuda

Cavallo anticipó que, en 2002, no habría recortes salariales ni de jubilaciones
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23 de agosto de 2001  

El nuevo canje voluntario de la deuda argentina no dará a luz antes de fin de año, aseguraron fuentes del Palacio de Hacienda inquietas por la celeridad que el ministro Domingo Cavallo quiere imprimirle al tema.

En una conferencia de prensa desarrollada anoche, Cavallo aseguró en reiteradas oportunidades que el canje, impulsado por el Tesoro de los Estados Unidos, será "voluntario y amistoso", al descartar cualquier propuesta de intercambio compulsiva.

El canje buscará abaratar el peso de la deuda por medio de garantías proporcionadas por agencias internacionales de crédito. En este sentido, el ministro no quiso dar detalles porque -al parecer- quiere que toda la información surja de boca del viceministro Daniel Marx, que hoy llega de Washington, donde encabezó la misión que acordó el giro de 8000 millones de dólares a la Argentina. La primera actividad formal de Marx en Buenos Aires será un almuerzo de trabajo en el Palacio de Hacienda.

Sin embargo, antes de aterrizar en esta ciudad, Marx ya tiene una tarea: acordar con los organismos internacionales las garantías para que el canje con garantía descomprima las necesidades financieras de la Argentina en los próximos meses. Fuentes del Palacio de Hacienda aclararon que las negociaciones para obtener el aval del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) tardarán entre "tres o cuatro meses".

De todos modos, tal como ocurrió con el megacanje, los técnicos de Economía saben que cuando el ministro quiere celeridad en un proyecto, es difícil contradecirlo. Más allá de los tiempos, en Economía descartan que la cifra pueda impresionar demasiado a los mercados. "Será difícil conseguir garantías por una suma abultada", admitió la fuente.

Sin brindar mayores precisiones, se admitió que el dinero para "apalancar" la operación superará los 3000 millones de dólares que el FMI otorgará con este fin en 2002. Con esos 3000 millones podría llegarse a 10.000 millones, una cifra poco significativa de acuerdo con las expectativas del Tesoro y del gobierno argentino.

Otro de los hombres clave en esta negociación, el asesor ministerial Horacio Liendo, aseguró a LA NACION que el plan incluirá un "mix" de mecanismos que garanticen los nuevos bonos y aclaró que "no hay plazos" prefijados para concretarlo. "Una parte de las garantías puede generarse a partir del dinero que otorgará el Fondo", recordó el abogado.

Liendo, que formó parte de la gestación de este plan en Washington el pasado fin de semana, remarcó que no habrá "quitas" en la deuda a partir de esta operación.

Además, Liendo fue uno de los que se sentaron junto a Cavallo ayer en la conferencia de prensa del día pos-acuerdo. En el microcine de Economía también estaban el secretario de Hacienda, Jorge Baldrich, el titular del Banco Central, Roque Maccarone; el vicepresidente de la entidad, Mario Blejer, y el subsecretario de Financiamiento, Julio Dreizzen.

Después de un mes de alta tensión, Cavallo pudo aflojarse ayer la corbata por la buena reacción que logró en los mercados el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

"Este anuncio del Fondo Monetario debe darnos fuerza porque da seguridad en el sistema financiero y debe traducirse después en posibilidades de crecimiento", expresó Cavallo.

En su mensaje, el ministro aseguró que la Argentina obtuvo todo lo que le pidió a los organismos internacionales y ratificó que ahora la tarea para crecer queda en manos de los argentinos.

En este sentido adelantó que el presupuesto de 2002 incluirá una "reforma estructural del Estado" destinada a cumplir con el déficit cero, sin los recortes de haberes registrados este año.

"El presupuesto de 2002 va a incorporar una reforma del Estado pensada en sus detalles, pensada en eliminar ineficiencia, burocracia, despilfarro, ñoquis y el costo excesivo de la política. En ese contexto no se habla de recortes", dijo el ministro.

En la misma sintonía, Cavallo descartó que se vayan a afectar los fondos destinados a las provincias.

Pero el funcionario eludió responder específicamente si los giros mensuales seguirán siendo de 1364 millones de pesos, tal como hasta ahora. En este contexto de austeridad, Cavallo descartó nuevas medidas para impulsar la demanda. Las que se tomaron, admitió, no surtieron efecto.

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