Peleas por el mandato del Presidente

Menem dijo que Rodríguez Saá debe quedarse hasta 2003, pero De la Sota opinó que hay que llamar a elecciones en marzo
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28 de diciembre de 2001  

Llegaron a la Casa Rosada por separado, y sin intención de verse. Pero terminaron enfrentados en una guerra de declaraciones.

El ex presidente y titular del consejo nacional del PJ, Carlos Menem, y el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, no ocultaron ayer la puja interna que carcome al peronismo mientras que las elecciones de marzo les pisan los talones.

Tras entrevistarse con el presidente Rodríguez Saá, Menem se pronunció en público en favor de que el mandatario continúe hasta diciembre del 2003. Y dejó fuera de la cancha a los tres gobernadores peronistas: al bonaerense Carlos Ruckauf, al santafecino Carlos Reutemann y a De la Sota.

El gobernador de Córdoba, que se retiró de la Casa de Gobierno poco después que Menem, intentó mantener la calma pero no pudo evitar contestarle. Dijo que "no debe desconocerse" el llamado a elecciones del 3 de marzo realizado por la Asamblea Legislativa, y que pone un tope al mandato de Rodríguez Saá.

La declaración de apoyo de Menem fue sólo uno de los gestos que le regaló al flamante mandatario peronista. En una rueda de prensa en la Casa de Gobierno, recordó que existen "varios recursos de amparo" en la Justicia que objetan la convocatoria a elecciones para el 3 de marzo, y consideró que los legisladores deberán ratificar el llamado a esos comicios.

Pero negó haber suscripto un acuerdo con Rodríguez Saá, como ayer lo afirmó el gobernador santacruceño, Néstor Kirchner, que había acusado a sectores del menemismo y del radicalismo "de querer evitar que la gente se pronuncie en las urnas".

Cuando se le preguntó si estaba de acuerdo con que Rodríguez Saá siguiera en su cargo hasta 2003, dijo que "en principio sí", pero agregó: "No hay ningún acuerdo. Antes de que se publicara el tema de la fecha electoral, me había pronunciado yo para que el nuevo presidente que asumiera mediante la Asamblea Legislativa continuara hasta 2003".

Allegados a Rodríguez Saá confiaron ayer a LA NACION que existe un acuerdo según el cual Menem comprometerá "todo su aparato partidario, sin aparecer él al frente" para que el Presidente termine su mandato en 2003. "Sólo así podría pensar en llegar él al Gobierno de nuevo", dijeron, al explicar el aval de Menem.

A diferencia de su anterior visita el 13 del actual, cuando Fernando de la Rúa era presidente, ayer Menem se mostró menos exultante. Y hasta hubo algunas preguntas urticantes por parte de los periodistas, que quisieron saber si luego de la profunda crisis social y económica del país aún definía a la Argentina como parte del Primer Mundo. "¿Pero de eso qué culpa tengo yo?", respondió enojado.

A las 9.30 llegó con su secretario privado, Ramón Hernández; su médico, Alejandro Tfeli; el vicepresidente del PJ y gobernador de La Pampa, Rubén Marín; el senador Eduardo Menem, el secretario general del PJ, Eduardo Bauzá, y el asesor Jorge Castro.

En el encuentro, Menem insistió en la necesidad de evitar una devaluación, aunque se emita la tercera moneda. Para no quebrar el buen clima, no habló de dolarización (que Rodríguez Saá ya calificó como "una traición a la patria") y se ganó la aprobación del Presidente y de su hermano Alberto al decir que "no quedaba otra salida que dejar de pagar la deuda".

Menem dijo ayer que está "totalmente descartada" la posibilidad de presentarse como candidato a presidente para las elecciones de marzo, porque "constitucionalmente" no le corresponde "en este turno" y porque no está "dispuesto a intervenir en una campaña electoral que fuera por menos de dos años de gobierno. Diría, sin que me corresponda decirlo, que mi compañero de fórmula en 1995, que fue Ruckauf, tampoco podría participar, a no ser que a través de alguna decisión judicial se lo habilitara".

En rigor, Ruckauf sólo ejerció el cargo de vicepresidente de la Nación una vez, y todavía podría postularse en marzo para la presidencia. Pero si lo hiciera, perdería su oportunidad de candidatearse para el 2003.

Contraataque de De la Sota

En tanto, De la Sota (firmó un acuerdo con el ministro del Interior, Rodolfo Gabrielli, para recibir 10.000 planes de empleo) contraatacó al afirmar que "no debe desconocerse" el mandato de la Asamblea Legislativa, que puso "un tope" para el mandato del actual presidente.

De la Sota dijo estar confiado en que Rodríguez Saá "va a cumplir con lo establecido por la Asamblea que le ha puesto fin a su mandato de manera improrrogable y como tope el 5 de abril si hay una segunda vuelta".

Reveló que hubo "un acuerdo entre los gobernadores para designar a Rodríguez Saá como Presidente hasta que se produjeran las elecciones, dejó claro que quien asumiera el gobierno provisional no era candidato".

"No debe conocer la resolución de la Asamblea, que dispusso un tope para el mandato de Rodríguez Saá", replicó.

Calumnias e injurias

El presidente Rodríguez Saá firmó ayer un proyecto de ley que contempla la despenalización de las figuras de calumnias e injurias cuando los afectados fueran funcionarios públicos y personas que voluntariamente hayan adquirido notoriedad.

Este proyecto, que será enviado en estas horas al Congreso, responde a un acuerdo firmado entre el Estado y la asociación Periodistas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El secretario de Justicia, Alberto Zuppi, dijo que el proyecto elimina del Código Penal las figuras mencionadas, pero mantiene responsabilidad civil. La iniciativa establece, además, la doctrina de la real malicia (surgida en el caso Sullivan-The New York Times) “como estándar de prueba para determinar si un artículo periodístico fue calumnioso o injurioso”.

Esta doctrina establece como culpable al periodista que claramente ha faltado a la verdad con conocimiento o que haya evitado voluntariamente no buscar la información correcta.

El rompecabezas del poder

Luis Lusquiños

  • El secretario general de la Presidencia es la mano derecha de Rodríguez Saá y sostiene que el presidente interino debe continuar hasta diciembre de 2003, sin que haya elecciones anticipadas.
  • José Manuel de la Sota

  • El gobernador de Córdoba es uno de los más fervientes impulsores de los comicios de marzo. “Espero que el Presidente cumpla con lo que resolvió la Asamblea”, advirtió ayer. De la Sota será candidato y ya hizo anuncios proselitistas, como su intención de reducir los impuestos nacionales.
  • Carlos Ruckauf

  • Anoche, en una reunión con sus colaboradores, definió que será candidato. Dicen que está dispuesto a intentar limitar las decisiones políticas y económicas del presidente Rodríguez Saá.
  • Néstor Kirchner

  • El gobernador de Santa Cruz fue quien más fuerte criticó a Rodríguez Saá por su intención de permanecer en el poder. “El se comprometió a no competir en las elecciones. No importa si no cumple eso, pero sí o sí debe dejar que la gente decida”, indicó ayer.
  • Luis Barrionuevo

    El dirigente gastronómico (CGT oficial) y senador de la Nación por Catamarca anunció ayer que “los sindicalistas bancarán a muerte” a Rodríguez Saá para que siga como Presidente.

    Humberto Roggero

  • El diputado cordobés (jefe del bloque) analizó con sus pares la nueva situación del PJ. Consideran que si Rodríguez Saá no llama a elecciones se entraría otra vez en acefalía y debería reunirse la Asamblea Legislativa.
  • Clase media

    El ministro de Trabajo, Oraldo Britos, justificó protestas como las del cacerolazo y las atribuyó a que “la clase media no sabe ser pobre”. En declaraciones a Radio Continental, dijo que hasta ahora este sector “no había sido tocado pero las últimas medidas de Cavallo lo hicieron y allí se prendió” en la protesta, mientras que “los más humildes se fueron acostumbrando a ir perdiendo cosas”.

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