Pesifican por ley las deudas no bancarias

La norma, que incluye la suspensión por seis meses de las ejecuciones judiciales, podría ser vetada
La norma, que incluye la suspensión por seis meses de las ejecuciones judiciales, podría ser vetada
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31 de enero de 2002  

Con un cuestionado procedimiento de aprobación, la Cámara de Diputados convirtió ayer en ley la pesificación 1 a 1 de los créditos no bancarios inferiores a los 100.000 dólares y la suspensión por 180 días de los pedidos de quiebra y de las ejecuciones hipotecarias y prendarias.

Las presiones internaciones contra este proyecto (que en los Estados Unidos consideran perjudicial para los intereses de los bancos y de las grandes empresas extranjeras) llevaron a considerar en al Gobierno la posibilidad de vetar la ley o parte de ella, según informaron fuentes del Ministerio de Economía.

El texto sancionado dispone, además, que se eliminen las restricciones que impidan o encarezcan el acceso al crédito a sociedades concursadas y establece un mecanismo para reprogramar los créditos que es resistido por los bancos.

Se otorga a las entidades financieras un plazo de 90 días para reestructurar las acreencias vigentes al 30 de noviembre de 2001 con cada uno de sus deudores, que debe contemplar quitas, esperas y tasas acordes con las nuevas condiciones cambiarias. Si al terminar ese período no se llega a un acuerdo, el banco deberá previsionar el ciento por ciento del crédito. Es decir, no podrá computar como activos esos fondos, lo que complicará sus balances.

Después de un largo debate en el bloque oficialista, los diputados decidieron eliminar dos de los artículos más controvertidos de los que había aprobado el Senado hace una semana: la prohibición (con algunas excepciones) a girar divisas fuera del país y la excepción del pago de impuestos sobre la reprogramación de deudas privadas con entidades extranjeras.

Para esto, el PJ optó por un mecanismo pocas veces visto.

El proyecto original, aprobado en Diputados en noviembre, fue modificado por completo por el Senado. Ayer la Cámara debía aceptar las modificaciones o insistir en el texto original, como indica la Constitución. Sin embargo, se decidió aceptar todas las modificaciones con la excepción de los artículos 16 y 17 completos, lo que generó críticas del bloque de ARI y de algunos partidos provinciales.

En favor, pero en contra

La ley fue sancionada casi por unanimidad (votaron todos salvo algunos diputados de partidos provinciales), pero la mayor parte de los legisladores de la oposición mostró su descontento con "imprecisiones" del texto.

"Se trata de darles protección a quienes, en el marco de la situación económica, no pueden cumplir con sus obligaciones y para que puedan recuperar su capacidad de pago", afirmó el justicialista cordobés Eduardo Di Cola, al presentar el proyecto.

Pero desde ARI y los demás bloques minoritarios de centroizquierda se destacó que la norma -originariamente ideada por el actual secretario de Hacienda, Oscar Lamberto- "nació con un fin y terminó con otro".

"Nos obligan a considerar una ley que si la aprobamos beneficiamos intereses que no queríamos beneficiar y si la rechazamos perjudicamos a quienes intentamos ayudar", resumió Carlos Raimundi, del Frente Grande.

Cuando se aprobó por primera vez en Diputados, esta ley preveía ayudar principalmente a las víctimas de las inundaciones y a las pequeñas empresas quebradas por la crisis.

Pero al ampliarse las últimas semanas en el Senado se incluyeron cambios que todos los partidos de la oposición calificaron de "fruto del lobby empresarial".

"Se han eliminado limitaciones para beneficiar a grandes empresarios. El Senado contrabandea puro lobby en un paquete sobre las deudas de los pequeños y medianos productores", se quejó Elisa Carrió, líder de ARI.

En cambio, el jefe del bloque de la UCR, Horacio Pernasetti, y el frepasista Darío Alessandro coincidieron en que la eliminación de los artículos 16 y 17 "evitó el éxito de los lobbies".

El demócrata progresista Alberto Natale se opuso abiertamente a la norma, al decir: "La devaluación lleva a sancionar esta norma que va a cerrar la posibilidad de que vuelva a funcionar el crédito en el país".

La gran mayoría de los bloques destacó su apoyo a la pesificación de deudas no bancarias, que incluirá a las hipotecarias, prendarias y personales, al equipararlas a las acreencias bancarias reprogramadas mediante la ley de emergencia pública.

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