Pichetto pone en juego la conducción del bloque en medio de la interna peronista

El año pasado superó una fuerte crisis de la bancada; quiere seguir al frente a pesar de las diferencias
El año pasado superó una fuerte crisis de la bancada; quiere seguir al frente a pesar de las diferencias Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Marelli
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5 de febrero de 2019  

"A la edad que tengo vivo día a día, no planifico tanto mi futuro". La frase corresponde a Miguel Pichetto (Río Negro), jefe del Bloque Justicialista del Senado, quien en los próximos días tendrá que poner a prueba su filosofía de vida cuando, en la previa del inicio de un nuevo período legislativo, la bancada peronista elegirá su nueva conducción.

Si bien no hay a la vista un competidor para el cargo, el hecho de que se trate de un año electoral y de que la interna peronista está en pleno desarrollo podría sumar tensión en la bancada.

Más aún si se toma en cuenta que todavía está fresco el recuerdo de la crisis que el jefe de la principal bancada de oposición de la Cámara alta vivió en noviembre último, cuando un grupo de senadores intentó desplazarlo del cargo.

Aquella rebelión fue encabezada por el vicepresidente del bloque, el formoseño Miguel Mayans, como brazo ejecutor de su gobernador, Gildo Insfrán, y terminó frustrada luego de que el rionegrino anudara acuerdos con varios caciques provinciales y senadores.

Los cuestionamientos a su conducción estuvieron centrados en el reclamo de varias provincias para que el Senado rechazara el decreto de necesidad y urgencia del Gobierno que eliminó el denominado fondo sojero. Pichetto rechazó esa pretensión con el argumento de que los mismos dirigentes que pedían la derogación habían decidido levantar una jugada similar en la Cámara de Diputados unos días antes. El telón de fondo de ese escenario era el debate del presupuesto 2019 y del paquete fiscal con el que el Poder Ejecutivo compensaría a las provincias por el ajuste fiscal.

El rionegrino nunca dejó de ver la mano de Cristina Kirchner detrás de aquella crisis, a quien acusa de haber soliviantado a la dupla formoseña para cuestionar su política de garantizarle estabilidad a un gobierno sin mayorías legislativas.

Desde aquel noviembre hasta este febrero ha pasado mucha agua bajo el puente y, si bien la interna peronista todavía no se ha resuelto, el panorama para el sector que rechaza el liderazgo de la expresidenta no parece alentador.

Panorama complejo

Los acuerdos que el kirchnerismo viene cerrando con el PJ para ir juntos a las elecciones en varias provincias parecen mermar las posibilidades de que el grupo integrado por Pichetto, Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey pueda hacerle frente con fuerza a una eventual candidatura presidencial de Cristina Kirchner.

Este panorama podría trasladarse al Bloque Justicialista de cara a la elección de sus nuevas autoridades. Mucho más si se toma en cuenta que este será un año en el que se pondrá en juego la presidencia, lo cual anticipa un año legislativo que, como mínimo, será complicado para las aspiraciones de la Casa Rosada.

Pichetto ya tomó nota de esa situación y puso reparos a las pretensiones del Gobierno de avanzar en una agenda legislativa agresiva. Así lo dejó claro en un reportaje con la nacion, en el que rechazó de plano discutir cambios en las leyes laborales y en las jubilaciones.

A la reforma previsional la calificó de "improbable". "Plantear una reforma laboral en un contexto de ajuste es totalmente nefasto", agregó en respuesta al Ministro de Trabajo, Dante Sica, que quiere reflotar el proyecto que permanece estancado en el Senado desde noviembre de 2017.

Tras la crisis del año pasado, el sector rebelde ha bajado el perfil. Y si bien muchos marcaron diferencias votando en contra el presupuesto, pocos días después terminaron integrados con el resto de sus compañeros de bloque en la puja que le permitió al PJ retener dos de los tres sitiales que en representación del Senado se sientan en el Consejo de la Magistratura.

Sin una figura destacada que permita sumar voluntades para cambiar el statu quo y teniendo en cuenta que este podría ser el último mandato del rionegrino, que concluye en diciembre próximo, todo indica que Pichetto seguirá al frente de la principal bancada de oposición de la Cámara alta este año. De lograrlo, sería su decimosexta temporada como presidente del PJ del Senado, todo un record.

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