Piden conocer las cuentas bancarias

Lo solicitó la Oficina Anticorrupción al juez Liporaci; Alvarez y De Santibañes declararon como testigos; no aportaron datos
Adrián Ventura
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26 de agosto de 2000  

La Oficina Anticorrupción le pidió al juez federal Carlos Liporaci que solicite al Banco Central las informaciones que posea sobre las cuentas bancarias de los senadores que aparecen en los anónimos por el escándalo del supuesto pago de sobornos.

Asimismo, invitó a los senadores Silvia Sapag (Movimiento Popular Neuquino), Pedro del Piero (Frepaso) y Horacio Usandizaga (UCR) para que relaten por escrito la conversación durante la que el senador Antonio Cafiero les comentó sobre el pago de coimas.

En tanto, el vicepresidente de la Nación, Carlos Alvarez, le aseguró ayer al magistrado que, si bien cree que Cafiero actuó de buena fe cuando hizo públicas sus sospechas, él está convencido de que no se pagaron sobornos, pero igualmente presentó la denuncia ante la Justicia para que el tema se esclarezca, porque la sociedad sí cree que se pagaron sobornos.

Horas después, también se presentó en forma espontánea el titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), Fernando de Santibañes, quien le entregó al magistrado los mismos papeles que le había dado a la OA, con los que intenta demostrar que el organismo a su cargo no tiene partidas suficientes para pagar el monto de las coimas de las que se habla.

Ayer, en la OA y en la Justicia, donde se llevan adelante dos investigaciones paralelas, fue un día de declaraciones y de medidas de prueba.

Manuel Garrido es el director de Investigaciones de la OA, organismo que está a cargo del ex juez José Massoni y que funciona en la órbita del Poder Ejecutivo.

Durante las últimas 48 horas, Massoni y Garrido, para ganar tiempo, visitaron en sus domicilios al ex presidente de la Nación Raúl Alfonsín, que se refirió a los hechos como rumores, y al ex gobernador bonaerense Eduardo Duhalde, quien dijo que fue el ex mandatario tucumano Ramón Ortega quien le habló de esas versiones.

Por su parte, el dirigente de la CGT rebelde Hugo Moyano, cuando declaró como testigo, insistió en que hace meses lo escuchó hablar de la Banelco al ex ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, pero no pudo aportar ninguna pista sobre los incidentes que se viven estos días en el Senado.

Declararon los choferes

Tampoco los choferes de cuatro de los senadores mencionados por los anónimos aceptaron dar pista alguna, aún cuando se les habría ofrecido declarar bajo identidad reservada, una oferta que la OA también le hizo a otros testigos.

Pero la apuesta de la OA parece encaminada a las cuentas bancarias.A primera hora de ayer, Garrido presentó un escrito en el juzgado a cargo de Liporaci, para pedirle que investigue las cuentas de los senadores aludidos por los anónimos, entre quienes figuran el radical José Genoud y los justicialistas Augusto Alasino y Remo Costanzo, entre otros.

La OA puede tomar testimonios de personas que integran el Poder Ejecutivo o de quienes, siendo ajenos a ese órgano, aceptan declarar.Pero no pueden obligar a los senadores a declarar ni pueden investigar sus bienes, porque los legisladores son miembros de otro poder del Estado.

Por eso Garrido dirigió un escrito a Liporaci para que sea éste quien decida si busca esa información en el Banco Central. Si bien los legisladores pueden ampararse en sus fueros, a comienzos de la semana expresaron que no lo harían.Ahora, habrá que ver cuál, si el juez se anima a pedir la medida propuesta por la OA,y ver cuál es la reacción de los senadores.

"Es muy difícil que aparezca algo, pero hay que buscar y agotar todas las posibilidades. Quizás, alguien pudo haber cometido un error y se descubre algo", dijo una persona que está involucrada en esta pesquisa.

Lo que hizo la OA fue formularle una sugerencia al juez Liporaci, para que éste tome una medida que no tomó hasta ahora.

Así, la OAintenta mostrarse particularmente activa y muestra la intención del Gobierno de esclarecer estos hechos.

En tanto, Alvarez se convirtió ayer en el primer funcionario que comparece ante la Justicia, una lista que se engrosará la semana próxima cuando presten testimonio, a partir del lunes, los senadores Cafiero, José Villaverde (PJ) y Sapag.

"Servilleta"

Cuando Liporaci, no sin ironía, le preguntó si no tenía inconvenientes en presentarse ante un magistrado "de la servilleta, que más que una servilleta sería un mantel, de tan grande", en alusión a las acusaciones que se formularon contra los magistrados federales durante los años del gobierno de Carlos Menem, el vicepresidente dijo que no, y que ahora están dadas las garantías para la independencia de los jueces.

Alvarez no aportó ninguna pista que permita esclarecer si se pagaron sobornos y repitió que creía que no existieron. Y, a la vez que le restó toda trascendencia a los anónimos, aseguró que tres motivos fueron los que lo llevaron a presentar la denuncia: la seriedad de Joaquín Morales Solá, el periodista que denunció los hechos en La Nación , porque siempre chequea las informaciones; la conversación con la que Cafiero, apesadumbrado, le hizo saber de las versiones, y la cuestión de privilegio que presentó éste.

"Si bien yo no creo que se hayan pagado sobornos, el tema no puede quedar sin ser esclarecido", le habría explicado al magistrado. Liporaci aprovechó entonces para pedirle a Alvarez que garantice que el Senado va a colaborar. "La Justicia, sin colaboración no puede hacer milagros", dijo el juez.

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