Polémica por la fiesta de fin de año de Alak en la ESMA

Duras críticas por haberla hecho donde funcionó la mayor cárcel de la dictadura
Paz Rodríguez Niell
(0)
4 de enero de 2013  

El acto de fin de año del Ministerio de Justicia con sus empleados , celebrado en el edificio donde funcionó la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), desató una fuerte polémica. Militantes de derechos humanos acusaron al ministro Julio Alak de haber festejado con un asado en el centro de detención más emblemático de la última dictadura, donde se cremaron cuerpos de víctimas de la represión, y dirigentes de la oposición reclamaron la renuncia del ministro.

"Este despreciable asado constituye un ultraje a la memoria de los más de 5000 compañeros desaparecidos [en la ESMA]", afirmó ayer la organización Herman@s de Desaparecidos por Verdad y Justicia.

La oposición cuestionó ayer al ministro con dureza. "Qué esperan para echar de patadas a Alak??? Sinverguenza!!!", dijo, vía Twitter, la diputada Margarita Stolbizer (Frente Amplio Progresista). Su par Victoria Donda, que nació en la ESMA mientras su madre estaba cautiva, sostuvo: "No me extraña de Alak, y me da asco que se pueda hacer un asado ahí".

En cambio, la agrupación Hijos y la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, lo apoyaron. "Es absurdo pedirle la renuncia por un brindis de fin de año", dijo Carlotto. Alak no hizo declaraciones.

La reunión se hizo a las 12 del 27 de diciembre y fue el "cierre de año" para todos los trabajadores, según la invitación que se cursó a los empleados. En ella se anunció que el ministro presentaría "los lineamientos del Plan Estratégico 2012-2015" y que haría un "balance de lo logrado en 2012".

Según denunció la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la asistencia era obligatoria. En el Gobierno lo niegan. Sostienen además que no fue "un asado" y que se eligió especialmente el lugar para "profundizar las políticas públicas de memoria, verdad y justicia".

"La elección del lugar no fue una decisión fortuita o azarosa, sino que nació desde la convicción de fortalecer y profundizar las políticas públicas de memoria, verdad y justicia, y el avance de las políticas de derechos humanos con las que el gobierno nacional está plenamente comprometido", sostuvo la Secretaría de Derechos Humanos a través de un comunicado.

Este organismo, que encabeza Juan Martín Fresneda, uno de los fundadores de la agrupación Hijos y también presente en el acto, fue el responsable de la respuesta oficial.

En su documento afirmó, además, que los "medios hegemónicos" habían distorsionado la realidad "banalizando el terrorismo de Estado al realizar absurdas analogías entre el funcionamiento de lo que fue un centro clandestino de detención y las actividades que se realizan actualmente". Sostuvo también que hay grupos que buscan "desgastar la imagen" de Alak por sus "presentaciones judiciales" en defensa de la ley de medios.

Según relató a LA NACION Carlos Lordkipanidse, sobreviviente de la ESMA, los primeros en cuestionar el acto fueron algunos asistentes que se retiraron del lugar en señal de repudio. Después –explicó–, a través de Internet se fueron sumando otras voces y eso coincidió con la queja de los trabajadores de ATE. Ellos afirmaron que los empleados habían recibido la orden de asistir y dijeron que el festejo se hizo el 27 para que se superpusiera con un acto que esa asociación había anunciado para el mismo día en el ministerio. Para garantizarse la asistencia a la ex ESMA –alegaron– pusieron vehículos que llevaran a la gente.

Lordkipanidse fue uno de los primeros en hacer público el malestar cuando fue entrevistado, ayer por la mañana, en un programa radial. "Es absolutamente de mal gusto y una desubicación –dijo–. Una innumerable cantidad de sobrevivientes han dado detalles acerca de esto que se llamaba «los asaditos»."

Según relató, "en la jerga interna de los marinos" eso consistía "en que aquellos prisioneros que llegaban muertos o morían en la tortura en la ESMA, en lugar de ser trasladados en los vuelos de la muerte, eran cremados en una parrilla en la que se eliminaban los cuerpos".

Por eso, consideró "horripilante" que hubieran realizado un festejo semejante "con asado, 2000 personas, gazebos y bebidas".

En el Ministerio de Justicia insistían ayer en que era malintencionado presentar como un "asado" lo que, según sostuvieron, fue "un acto donde se expuso sobre el avance en materia de derechos humanos".

Dijeron que, como el acto fue al mediodía, se ofreció a los trabajadores choripanes y hamburguesas. "No pueden pretender que la gente permanezca sin comer ni tomar nada", se quejó un alto funcionario.

"Los que piden la renuncia de Alak por un brindis durante un acto de fin de año en la ex ESMA son los que no se enteraron de que este lugar se llena de vida día a día", dijo, en defensa del ministro, el diputado nacional Horacio Pietragalla, referente de La Cámpora en materia de Derechos Humanos e hijo de desaparecidos. "La mejor forma de recordar a nuestros viejos es invadiendo los ex centros clandestinos y llenarlos de vida", afirmó.

La oposición, en cambio, condenó con dureza el acto y a Alak como su responsable. El diputado Manuel Garrido (UCR) calificó el acontecimiento como "una inaceptable falta de respeto que no puede quedar impune", y expresó su solidaridad "con los sobrevivientes y los familiares de los desaparecidos ante semejante falta de respeto proveniente de un gobierno que dice hacer de la defensa de los derechos humanos uno de sus pilares básicos de acción".

La diputada Patricia Bullrich (Unión por Todos) informó que ayer presentó un proyecto de resolución para citar a Alak al Congreso a que dé explicaciones sobre el festejo. Su par radical Mario Negri, en cambio, afirmó: "Alak debe renunciar en forma inmediata. Comiendo un asado en la ESMA muestra en toda su dimensión su indolencia".

En el mismo sentido, el senador Ernesto Sanz (UCR) dijo que "el asado de Alak no es más que una confirmación: para el kirchnerismo los derechos humanos son una excusa, no una convicción".

Alak, el destinatario de todas las críticas y los apoyos, mantuvo ayer el más estricto silencio.

La invitación al acto

El Ministerio de Justicia distribuyó una tarjeta, en la cual ofrecía traslado hasta el predio de la antigua ESMA para aquellos con dificultad para llegar

Del editor: qué significa.

La relevancia que tiene la política de derechos humanos para el kirchnerismo reclamaba mayor cuidado en la organización del evento.

Con la colaboración de Marion Reimers

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.