Por pedido de los fondos buitre embargan cuentas de la embajada en Bélgica

Lo dispuso un fiscal por el fallo de Griesa; alcanza a sueldos y activos; pidieron que intervenga el gobierno belga
Martín Dinatale
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7 de mayo de 2015  

Los fondos buitre le jugaron una nueva mala pasada al Gobierno. Por pedido de un fiscal de Bélgica que actuó en función de un reclamo del fondo NML y del fallo del juez norteamericano Thomas Griesa, la justicia belga embargó las cuentas bancarias de la embajada argentina en Bruselas.

La medida se dispuso anteayer y la Argentina reclamó la intervención del gobierno de Bélgica para frenar la embestida judicial. Según confiaron a LA NACION fuentes calificadas de la Cancillería, el embargo de cuentas alcanzaría sólo a la embajada argentina en Bélgica. Esto es a activos propios de la sede diplomática y a las cuentas de los funcionarios. No alcanzó la medida a la sede diplomática ante la Unión Europea y Luxemburgo. Ocurre que la embajada argentina ante Bélgica también funciona como embajada ante Luxemburgo y la UE. Todo está concentrado en el embajador y ex ministro de Economía, Hernán Lorenzino. Por esto se especuló en un primer momento con que el embargo era más amplio.

Hasta anoche, fuentes de la diplomacia belga apostadas en Bruselas expresaron que el embargo de cuentas a la embajada argentina se mantenía en pie. También ratificaron que Bruselas intervino para frenar el embargo invocando el Tratado de Viena, que impide que haya una confiscación de los fondos diplomáticos porque éstos tienen inmunidad internacional.

"Se trata de un pedido común que hacen los fondos buitre y que en Bélgica ya lo habían hecho en 2009 y 2011. No va a pasar nada y no nos va a cambiar la vida", dijo a LA NACION un funcionario de la Cancillería. De esta manera, advirtió que en otras oportunidades la justicia de otros países europeos ya había dado lugar al fallo del juez Griesa.

En este caso, la novedad es que ahora intervino el gobierno de Bélgica para invocar el Tratado de Viena y frenar la embestida judicial de los fondos buitre. Durante los embargos que hubo en 2009 y 2011 a la embajada argentina en Bruselas, no irrumpieron las autoridades belgas.

Anoche, tanto el embajador Lorenzino como la diplomacia de Bélgica trabajaban contra reloj para destrabar el embargo. Se desconoce el monto por el cual quedaron congeladas las cuentas y activos de la embajada, pero lo cierto es que se trataría de un fallo similar al que hubo en Francia, en 2009.

En aquel momento, la justicia francesa dio curso a un exhorto de la justicia norteamericana y dispuso embargar todas las cuentas bancarias de la embajada argentina en París. La medida hizo lugar a una presentación de los holdouts que, en conjunto, reclamaban al país el pago de compromisos pendientes por un total de 29.000 millones de dólares. En ese caso que llegó a la Corte francesa tuvo que intervenir también el gobierno de Francia. Es el modelo de intervención que ahora copiarán las autoridades belgas para este caso.

En la Cancillería, ayer había opiniones divididas respecto del nuevo embate de los fondos buitre en Bélgica. Por un lado, algunos funcionarios trataron de minimizar el tema y lo calificaron de "un problema administrativo más". Alegaban que los embargos anteriores finalmente fueron rechazados. Por otra parte, en la Secretaría de Coordinación y Cooperación Internacional que conduce Paula Verónica Ferraris y que maneja toda la administración del Palacio San Martín había un estado de alerta y preocupación. Es entendible: razonaban que el embargo de Bélgica podría extenderse a otros países de Europa y paralizar así el funcionamiento de la diplomacia argentina en el Viejo Continente. Aquellos diplomáticos que evaluaban esta hipótesis sostienen que buena parte de los reclamos de los fondos buitre responde a deuda que está en manos de tenedores europeos.

Hasta ahora, la Argentina no apeló formalmente la resolución del fiscal de la justicia belga, que tiene la jerarquía de un juez federal. Es que antes de ello se deberán cumplir otros pasos procesales tanto de la diplomacia argentina como de las autoridades belgas a fin de poder frenar de inmediato el embargo de las cuentas.

Los diplomáticos belgas apostados en Bruselas insistieron en destacar a LA NACION que esta nueva embestida de los fondos buitre no se dio en jurisdicción belga, sino que responde a un pedido de la justicia norteamericana.

La situación del caso de la embajada que conduce Lorenzino era analizada al detalle por la presidenta Cristina Kirchner, que instruyó al canciller Héctor Timerman a actuar de inmediato y a pedir la colaboración del gobierno belga.

En 2012, cuando el fondo NML trabó el embargo de la Fragata Libertad por medio de la justicia de Ghana, Timerman reveló que hasta ese entonces habían existido otros 28 embargos de fondos buitre a bienes argentinos que antes se desconocían. Así, el canciller reveló que además de la Fragata Libertad fueron embargados desde residencias de embajadores, el avión Tango 01, satélites y hasta activos del Banco Nación en los Estados Unidos. También afirmó que en todos esos casos se recuperaron todos los bienes y cuentas embargadas.

Dependencia paralizada

Hernán Lorenzino

Embajador en Bélgica

Un fiscal federal de Bélgica hizo lugar al fallo del juez norteamericano Thomas Griesa y al pedido de los fondos buitre de embargar las cuentas de la embajada argentina en Bélgica

La medida

La resolución alcanza a cuentas de funcionarios y activos de la embajada. No están comprometidas las cuentas de la embajada argentina ante la Unión Europea y Luxemburgo, que también conduce el ex ministro de Economía Hernán Lorenzino

Intervención

El Gobierno pidió a las autoridades de Bélgica que intervengan en el asunto para alegar el Tratado de Viena, que contempla la inmunidad internacional de activos diplomáticos

Antecedentes

En 2009 y 2011 hubo otros pedidos de embargo a la embajada de la Argentina en Bélgica, pero en esos casos no intervino el gobierno de Bruselas. En 2009 también hubo un pedido de embargo a la embajada en Francia

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