Por tercera vez en la historia argentina se frustró un ballottage

En 1973 se debía realizar una segunda vuelta entre Ricardo Balbín y Héctor Cámpora, pero el radical desistió; Cavallo abandonó la contienda electoral para jefe de gobierno porteño en 2000
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14 de mayo de 2003  • 20:22

La deserciones están presentes en la historia argentina de las últimas décadas, a las que hoy se suma la de Carlos Menem, quien desistió de competir en el ballottage previsto para el domingo.

Con la decisión de Menem de no competir en la segunda vuelta, los argentinos vieron hoy nuevamente frustrada la posibilidad de votar en una segunda vuelta electoral ya que los únicos tres dirigentes habilitados para esa compulsa declinaron la pelea.

Se trata de Ricardo Balbín en 1973, Domingo Cavallo en el 2000 y ahora Menem.

En forma paralela, desde el retorno a la democracia en 1983, tres presidentes y un vice desertaron desde el mismo poder: Raúl Alfonsín en 1989, Fernando De la Rúa y Adolfo Rodriguez Saá en el 2001 y Carlos "Chacho" Alvarez en el 2000. En 1973, la dictadura militar impulsó por primera vez en la Argentina el sistema electoral de ballottage para las elecciones a presidente a vice que en marzo de ese año el justicialista Héctor Cámpora ganó al radical Ricardo Balbín.

Atento al porcentaje alcanzado por su adversario y al elevado apoyo que podía sumar en el segundo turno, Balbín declina participar en el ballottage y Cámpora queda consagrado así presidente sin que los argentinos tengan la posibilidad de votar en una segunda vuelta.

Años después, vigente la Constitución de la ciudad de Buenos Aires que preveía el ballottage, y cuando en mayo de 2000 se votó para jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra ganó el primer turno comicial a Domingo Cavallo por una pequeña diferencia. A pesar que en los primeros días el ex ministro de Economía se negó a bajar su candidatura, finalmente fue convencido y terminó también por renunciar a la segunda vuelta.

Con su decisión de declinar a competir con Néstor Kirchner en el ballottage, Carlos Menem se transformó entonces en el tercer dirigente que abandona la pelea dentro de este sistema y la ciudadanía vuelve a perder la oportunidad de votar en un segundo turno electoral.

Aunque estas renuncias no cambiaron la historia, hubo otras que sí modificaron la situación. Fueron las dimisiones de Alfonsín, "Chacho" Alvarez, De la Rúa y Rodríguez Saá.

En mayo de 1989, en medio de una aguda crisis económica, política y social, Menem le gana al radical Eduardo Angeloz las elecciones para presidente y debía asumir en diciembre.

Sin embargo, ante el agravamiento de la convulsión interna Alfonsín renuncia seis meses antes de terminar su mandato y Menem asume el 8 de julio de ese año.

En octubre del 2000, como corolario de un enfrentamiento en el seno del gobierno, el vicepresidente "Chacho" Alvarez resigna el cargo y deja a De la Rúa en una delicada situación que derivó, meses más tarde en su propio alejamiento del poder.

En efecto, en diciembre del 2001 un "cacerolazo" popular como cúspide de una serie de protestas por medidas impulsadas desde la Casa Rosada apresuran la salida de De la Rúa que termina por renunciar el 20 de diciembre.

La delicada situación institucional que se genera ante la ausencia del vice que había renunciado 14 meses antes, determina que la Asamblea Legislativa elija un jefe de Estado interino, decisión que recae en el gobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá. Sin embargo, el puntano sólo permanece siete días en el poder porque sus propios pares le quitan respaldo y abandona el gobierno el 30 de diciembre.

Fuente: DyN

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