Preparan el nuevo plan económico

Además de las Lecop, estudian emitir inicialmente unos 3600 millones en pesos y definir el llamado índice de actualización
Además de las Lecop, estudian emitir inicialmente unos 3600 millones en pesos y definir el llamado índice de actualización
Silvia Stang
(0)
27 de enero de 2002  

El Gobierno busca anunciar un plan que logre transmitir tranquilidad frente a los temores de una estampida en el nivel de precios.

Por eso, el equipo económico se reunió ayer en el Palacio de Hacienda, para avanzar en la definición de un esquema de emisión monetaria ajustada por inflación, similar al que funciona en Brasil.

De todas formas, ese régimen se pondría en marcha a partir del año próximo. Para este ejercicio, las autoridades del Banco Central deberán definir, sobre la base del presupuesto, cuál será la cantidad de moneda que pondrá en circulación. Si bien se estima que la expansión podría estar en el orden de los $ 3600 millones, una fuente del Gobierno consultada ayer por LA NACION sostuvo que se está pensando en una cifra más reducida, que podría ser de $ 2600 millones.

Los $ 3600 millones siginificarían pesificar la devaluación. Es decir, que la cantidad de pesos en circulación respecto de las reservas daría la relación US$ 1 = $ 1,40. El problema será lo que se haga de allí en adelante. Es decir, si el déficit será mayor o no.

Por otra parte, vale tener en cuenta que el Gobierno espera un superavit en la balanza comercial, lo que aportaría un mayor margen de emisión por aumento de reservas.

Mecanismo

El mecanismo de ajuste por inflación que estudia el equipo de Jorge Remes Lenicov para el próximo año implica que, si el indicador de precios, según controles periódicos, se ubica por arriba de la meta fijada, el Banco Central contraerá la masa monetaria, recuperando pesos y emitiendo bonos, a la manera que lo hace la Reserva Federal.

De esa forma, las tasas de interés subirían y la economía se enfriaría, actuando como un freno al avance de los precios.

Para este año, el presupuesto ubicaría la meta de inflación en un nivel de entre el 14 y el 15%, bastante por encima de las primeras previsiones que habían hecho los funcionarios.

Hasta el 22 del actual, el indicador registró una suba del 1,9 por ciento.

Otros dos pilares del programa que Eduardo Duhalde anunciará en unos días -podría ser el sábado próximo- serán la presentación del presupuesto 2002 y la definición pendiente sobre cómo compensar la pesificación de depósitos y deudas frente a las eventuales pérdidas de valor de la moneda local.

Economía prevé tener listo el proyecto de presupuesto hacia el fin de semana próximo o hacia principios de la otra semana.

Según indicó una fuente de Economía, una vez que se apruebe la ley de gastos podrá pensarse en gestionar el auxilio financiero del FMI, aunque el funcionario insistió en que las conversaciones con los técnicos del organismo multilateral "vienen bien" y en que no existe mucha diferencia "entre nuestros números y los de ellos". En rigor, según pudo saber LA NACION, el equipo económico se está acercando a las proyecciones del Fondo, más pesimistas que las que originalmente tenía el Gobierno.

La estimación que realiza el Gobierno respecto del nivel de gasto primario para el año es de $ 34.000 millones, con un déficit que rondaría los $ 2500 millones y una caída del PBI no menor al 5 por ciento, que arrastraría a una reducción importante de la recaudación que, según las fuentes, "es un tema que está en revisión".

Sin reformas

Pese a la fuerte caída de los recursos, el Gobierno no cree prudente proyectar en este momento cambios en el sistema impositivo, por lo que esa reforma quedará para otro momento. "Hablarle ahora a la gente de una nueva política impositiva es como tirar sal a la herida", apuntan desde el equipo económico.

El problema con el presupuesto 2002 es equilibrar los recortes, puesto que ya está previsto mantener la reducción del 13% en los haberes de los empleados públicos y de los jubilados del sistema de reparto.

Por otra parte y, pese a que en lo inmediato no habrá definiciones sobre la eventual ayuda externa, el embajador argentino en Estados Unidos, Guillermo Enrique González, confirmó ayer que el secretario del Tesoro, Paul O´Neill, pidió entrevistarse con el canciller Carlos Ruckauf, que estará en Washington mañana y pasado. El ministro tendrá entrevistas, además, con su colega estadounidense, Colin Powell; con la responsable del área de Seguridad, Condoleeza Rice, y con el representante comercial, Robert Zoelick.

En declaraciones radiales, el embajador González sostuvo que "evidentemente estas conversaciones tienen una gran significación política y demuestran el interés y la expectativa" que mantiene Estados Unidos en la Argentina.

Y agregó que lo que hará Ruckauf será "explicar y con crudeza la situación de la Argentina y la imposibilidad de desvincular la crisis económica de la crisis social".

"El gobierno de los Estados Unidos es consciente de esa situación y sabe que la Argentina requiere de un apoyo que vaya mas allá de las palabras", añadió. El diplomático sostuvo que el viaje de Ruckauf "es una gran oportunidad para mostrar la posición argentina y develar las dudas".

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.