Presión de la Casa Rosada para debilitar a Moyano

Evalúa anuncios y negocia con gremios para restar apoyo al paro
Evalúa anuncios y negocia con gremios para restar apoyo al paro
Mariano Obarrio
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23 de junio de 2012  

La presidenta Cristina Kirchner les ordenó ayer a sus funcionarios que tomaran contacto con todos los dirigentes sindicales enfrentados con el jefe de la CGT, Hugo Moyano, para unificar una estrategia que debilite el paro y la marcha a Plaza de Mayo convocados por el camionero para el miércoles próximo . Incluso, evalúa hacer algún anuncio antes de esa fecha para vaciar de contenido la protesta.

El Gobierno no dispondrá antes del miércoles la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, que reclama Moyano: no le cederá un triunfo político. Su decisión es "bancarse" la marcha de Moyano y medir fuerzas con él, dijo una alta fuente de la Casa Rosada.

Hugo Moyano, anteayer, cuando logró el aval formal de la CGT para marchar a la Plaza de Mayo
Hugo Moyano, anteayer, cuando logró el aval formal de la CGT para marchar a la Plaza de Mayo Fuente: Archivo

Por consejo de dirigentes gremiales antimoyanistas, que temen una concentración numerosa, Cristina Kirchner podría enviarles a ellos una señal -eso sí, antes del miércoles- para descomprimir la tensión y quitarle fuerza a la movilización. Podría consistir en la promesa de considerar una reforma en ganancias, pero que se haría efectiva sólo dentro de unos meses. La medida se anunciaría después de las negociaciones paritarias de todos los gremios. Eso coincidiría con la renovación o la división de la conducción de la CGT: en cualquier escenario Moyano quedaría sin la suma del poder sindical.

De todos modos, a cambio de su apoyo al Gobierno, los gremios antimoyanistas le exigen a la Casa Rosada que el Ministerio de Trabajo no convalide la convocatoria al congreso de la CGT del 12 de julio. La mayoría de esos sindicatos impugnaron el llamado de Moyano.

"Todos le pedimos al Gobierno la suba del mínimo de ganancias, de las asignaciones familiares y que destrabe los fondos de las obras sociales. Moyano es nuestro enemigo, pero aquellas banderas son nuestras", dijo a LA NACION un dirigente que visitó la Casa Rosada.

De todos modos, el Gobierno evalúa que el paro se debilitará por la cantidad de gremios que no adherirán: sanidad, metalúrgicos, Luz y Fuerza, alimentación, comercio, construcción, personal estatal, taxistas, colectiveros (UTA), porteros, mecánicos (Smata), docentes privados (Sadop), entre otros.

Muchos popes sindicales les recriminan a los ministros: "Ustedes nos piden que vayamos contra Moyano. Pero a este monstruo lo crearon ustedes". Se refieren así a la histórica alianza del fallecido Néstor Kirchner con el titular de la CGT, al que le concedió fondos, subsidios y lo ayudó a reclutar afiliados de otros gremios.

"El Gobierno quiere bancarse la marcha porque cree que no va a ser muy fuerte. Nosotros pensamos que será fuerte. Camioneros llena la Plaza. Y la clase media y la izquierda se suman a los reclamos por el impuesto a las ganancias y a las asignaciones familiares", señaló una fuente gremial, que dialoga con el Gobierno.

La propuesta gremial consiste en que Cristina Kirchner anuncie antes del miércoles que se estudiará la suba del mínimo no imponible de ganancias, pero que necesita tiempo por lo delicado del asunto: por un lado, las sucesivas subas salariales dejaron retrasado ese piso desde el cual los asalariados de la cuarta categoría pagan el impuesto ($ 5782 para solteros y $ 7998 para casados con dos hijos).

Por otro lado, explicaría que esa suba afectaría a los $ 6000 millones mensuales que se recaudan por esa vía (la cuarta categoría), que son coparticipables, y que por lo tanto se afectaría a las provincias hoy necesitadas de recursos. Eso sería "comprendido" por los antimoyanistas.

La Presidenta llegó ayer a la Casa Rosada a las 17.40 y mantuvo reuniones con algunos ministros. Mientras tanto, el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, recibió al secretario general del sindicato de comercio, Armando Cavalieri, y al intendente de José C. Paz, Mario Ishii.

En ambos casos, el tema Moyano y del control de la calle fue el asunto central que se trató, según pudo saber LA NACION de fuentes oficiales.

Estuvieron, además, en Balcarce 50 el secretario de prensa de la Asociación Bancaria, Eduardo Berrozpe, y el líder piquetero que conduce el partido Miles, Luis D'Elía, aliado del Gobierno. Estos negaron que hubieran hablado sobre Moyano.

Si bien trascendió que el titular de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra), Gerardo Martínez, había estado en la Casa Rosada, sus voceros negaron la versión. "Están convocando y hablan con todos para sacarle apoyos a Moyano", confiaron a LA NACION funcionarios cercanos a la Presidenta.

"Están pidiendo ideas para salir de la situación", señalaron. El día previo, Cristina Kirchner se había reunido con el titular de Unión Personal Civil de la Nacion (UPCN), Andrés Rodríguez, que luego criticó el paro de Moyano.

Rodríguez y el taxista Omar Viviani podrían entrevistarse con Cristina Kirchner previo al paro de Moyano para evaluar alternativas.

Los tres desafíos del líder camionero

1. Una multitud: anhela superar las 150.000 personas en la Plaza.

2. Variedad: espera la asistencia de otros sectores no gremiales.

3. CGT: piensa que será un impulso al 12 de julio, día de los comicios cegetistas.

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