Prevén recortes por $ 9200 millones

La reducción alcanzará al 18,8% respecto de 2001; de ese total, $ 5000 millones corresponden al ahorro en el pago de intereses
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18 de diciembre de 2001  

El Gobierno giró ayer al Congreso el presupuesto para 2002 que establece un nivel de gastos y recursos de 39.597,9 millones de pesos, lo que significa una reducción del 18,8% con respecto al presupuesto ejecutado este año, cuando los gastos terminarán en 48.791,5 millones.

La aprobación de los números que el Ejecutivo entregó en el Parlamento, mediante el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, es el tema que desvela al Gobierno: del visto bueno de los legisladores depende la puesta en marcha del tramo externo del canje de deuda pública y el desembolso de los US$ 1264 millones que el Fondo Monetario Internacional tiene pendientes de giro al país.

Anoche, Domingo Cavallo dio una conferencia de prensa para entregar una breve síntesis de los números del proyecto y advertir que de la aprobación del presupuesto ahora depende casi todo: la reactivación de la economía, la baja de los intereses de la deuda y una mejora en la política social.

Los números que presentó Economía, entonces, plantean una reducción del gasto de $ 9193,6 millones, de los cuales $ 5000 millones corresponden al ahorro en el pago de los intereses de la deuda tras su reestructuración.

Mientras tanto, el nivel de recursos para 2002 es idéntico a las erogaciones, de manera que el proyecto de presupuesto mantiene firme la regla de oro dictada por Cavallo, conocida como déficit cero y que en este año que ya termina no pudo cumplirse, tal como había sido acordado con el FMI. "El presupuesto 2002 está totalmente balanceado, estamos aplicando la ley de déficit cero", dijo el ministro.

Si su objetivo fue dejar en evidencia el interés del Ejecutivo por conseguir un rápido tratamiento, lo consiguió con creces pues repitió una y otra vez que esperan una pronta respuesta por parte del Congreso, donde el Partido Justicialista tiene el control de ambas cámaras.

"Necesitamos un tratamiento lo más rápido posible para poder completar el canje de deuda, porque los organismos multilaterales de crédito requieren de un presupuesto aprobado, en línea con los compromisos que estamos asumiendo", subrayó Cavallo.

Con eso en mente, el ministro dijo ayer que estará en permanente comunicación con los diputados y senadores que componen las comisiones de Hacienda de ambas cámaras, pues el interés del Gobierno es que los números fiscales de 2002 se aprueben antes de fin de año, es decir, en los próximos 13 días. Poco tiempo para un tema tan espinoso, y de allí que lograr un consenso en un lapso tan corto resulta para muchos legisladores algo improbable.

De todos modos, el deseo del ministro choca de manera frontal con la actitud que los legisladores del PJ pusieron de manifiesto. "Los tiempos que quiere Cavallo de votar un presupuesto antes de fin de año son imposibles. De pronto les agarró el apuro", opinó el jefe del bloque de diputados justicialistas, Humberto Roggero.

Ayer, el Congreso recibió las 191 páginas que componen el proyecto del Ejecutivo, un detalle exacto de los números previstos para el año próximo. Esto nada tiene que ver con el documento que el Gobierno había girado al Parlamento el 15 de septiembre último y que fue calificado por el grueso de los legisladores como "un mamarracho".

El titular de Economía, acompañado por la casi totalidad de su equipo, bajó el tono de sus discursos y apeló a la unión de la clase política. "Este es un momento en que toda la dirigencia se tiene que unir para, por lo menos, sancionar el presupuesto nacional y los provinciales, y brindar a los poderes ejecutivos las herramientas para llevar a la práctica políticas que van a tener que ser muy austeras", anticipó.

Después negó que en algún momento se haya planteado la posibilidad de eliminar el pago del aguinaldo para el año próximo, y consideró que la gruesa disminución en el monto de los intereses que la Argentina debe enfrentar por su deuda pública, que supera los $ 132.000 millones, es un elemento que hará viable la pronta sanción del presupuesto.

"Creemos que habrá predisposición favorable al tratamiento y a la aprobación porque el cambio más notable que hay en este presupuesto es una reducción de los intereses de la deuda, que pasan de los $ 10.500 millones que se pagaron este año a $ 5500 millones que se presupuestan para el próximo, y los legisladores saben que el presupuesto es la clave para reasegurar esa reducción", insistió.

Según las planillas distribuidas anoche, el gasto primario (el gasto total menos los intereses de la deuda pública) pasa de los $ 38.119 millones de 2001 a $ 34.109 millones en 2002.

Sobre la proyección de recaudación, se prevé una caída el año próximo con respecto a este año del orden del 8% (entre ingresos tributarios y las contribuciones a la seguridad social), reconociendo el "gravísimo" problema que la Argentina tuvo en el segundo semestre.

"La recuperación durante 2002 primero tendrá que restablecer los niveles de 2000; aun cuando la reactivación sea rápida no puede esperarse una diferencia significativa en los ingresos", reconoció Cavallo

Los principales conceptos de Cavallo

  • "Necesitamos un tratamiento lo más rápido posible para poder completar el canje; así lo requieren los organismos multilaterales."
  • "Aun cuando la reactivación sea rápida, no puede esperarse una diferencia significativa en los ingresos" el año próximo.
  • "El cambio más notable es una reducción de los intereses de la deuda, que pasan de los 10.500 millones de este año a 5500 millones. "
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