Procesan al ex carapintada por dejar el hotel sin pagar

Castillo está alojado en una prisión con policías; la investigación de documentos
Castillo está alojado en una prisión con policías; la investigación de documentos
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25 de marzo de 2000  

PARANA.- Carlos "El Indio" Castillo, el ex carapintada detenido aquí y con pedidos de captura por diversos delitos que se le imputan, quedó procesado ayer en una causa y pasó a la órbita de la justicia federal.

Su domicilio transitorio en esta capital, donde encontraron un documento referido al atentado contra la AMIA, permanecía clausurado y precintado con una faja de la Unidad de Investigaciones Antiterroristas de la Policía Federal. Está alojado en una prisión sólo con policías, por permiso especial del Superior Tribunal de Justicia.

Pese a las versiones en contrario, Castillo no pasó un minuto libre ayer porque es cierto que fue procesado y, al mismo tiempo, excarcelado por la justicia provincial, en la investigación que se le sigue por presunta estafa a un hotel (se marchó sin pagar), pero quedó a disposición del juez federal Aníbal Ríos, que resolverá su destino dentro de los próximos 6 días. No obstante, se lo vio con buen ánimo, usando las rejas para hacer gimnasia, en la alcaidía de los tribunales de la provincia.

Fuentes inobjetables aseguraron a La Nación que la única razón por la que Castillo sigue en la alcaidía preparada sólo para detenidos transitorios, radica en la seguridad extraordinaria que quieren brindarle los jueces, con autorización explícita del Superior Tribunal de Justicia. Allí está en compañía sólo de policías.

La jueza de instrucción Susana Medina de Risso lo procesó y le concedió la excarcelación en la causa por presunta estafa, radicada en su juzgado, según informó a La Nación la abogada de Castillo, Nora Lanfranqui.

Al mismo tiempo, el juez federal Aníbal Ríos ordenó que permaneciera en la alcaidía de los tribunales de la provincia, a falta de un centro de detención de las fuerzas nacionales, para continuar su investigación por el presunto delito de falsificación de documento o uso de documento falso y sobre la documentación de su pick up Toyota que conducía en Paraná.

"Estamos requiriendo peritajes sobre los documentos falsos que poseía y acreditando fehacientemente la identidad del detenido", dijo Ríos a La Nación , y recordó que le quedan 6 días dentro de los plazos procesales para expedirse sobre la situación de El Indio y brindarle o no la libertad. Luego admitió que, por intermedio de su juzgado, se hizo un allanamiento en la vivienda que ocupaba Castillo, medida solicitada por el juez Galeano, que investiga el ataque a la AMIA, pero no precisó los resultados de la requisa.

Investigación

Fuentes policiales aseguraron a La Nación que el único elemento vinculado con la AMIA hallado en la vivienda que ocupaba fue un artículo escrito referido a una hipótesis sobre el origen del ataque, pero la Unidad de Investigaciones Antiterroristas puso otros elementos a disposición de Galeano.

La casa que habitó por pocos días en Paraná, ubicada en Burmeister 426, en un barrio pobre del sudoeste de la ciudad, permanecía ayer bajo una estricta vigilancia y clausurada. Efectivos policiales impidieron el paso al cronista de La Nación con el argumento de que "todavía guarda elementos" que podrían ser útiles a las causas.

El juez federal investigaba ayer la procedencia de los documentos falsos de Castillo: un DNI a nombre de Oscar César Peverano, con el número 5.533.518, y una cédula de la Policía Federal con la misma identidad, además de la tarjeta verde del vehículo que conducía, también con irregularidades. Castillo reconoció ante la Justicia que compró los documentos, como una manera de resguardar su identidad. Para avanzar en la eventual extradición a Corrientes, Aníbal Ríos le pidió a la jueza civil y comercial de Monte Caseros, interinamente a cargo del juzgado de instrucción de esa jurisdicción, "que cumpla con los recaudos que establece la ley para extraditarlo; que certifique que la persona que busca es ésta", explicó la abogada de Castillo, Nora Lanfranqui.

La familia teme que lo maten

Hace cuatro meses que Carlos "El Indio" Castillo se fue de su casa, en la ciudad de La Plata, donde no supieron más de él hasta que su imagen apareció en televisión, pocos días atrás. Su familia (la esposa y un hijo, de 19 años) es su sostén. "Aldo Rico lo abandonó a su suerte, después de años de trabajar juntos. Hoy tenemos miedo de que lo maten por lo que pueda contar", había dicho anteayer la esposa a La Nación .

Castillo entró y salió de la cárcel hasta que encajó en el esquema de Rico. Trabajó para el partido del ex carapintada, el Modín, y en 1995 manejaba un automóvil con patente del Congreso, a nombre del entonces diputado riquista Emilio Morello.

Castillo cree "ingenuamente que el Ñato -como le dicen al ministro de Seguridad bonaerense- va a tirarle un cable, sin saber que su ex amigo le quitó todo su apoyo y lo mandó debajo del tren", dijo su familia, tal como publicó La Nación en su edición de ayer.

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