"Productivo" diálogo entre Bush y Cristina Kirchner

El presidente de EE.UU. la llamó para felicitarla; en una corta conversación, hablaron de "trabajar juntos"; la presidenta electa dijo que Bush la invitó a encontrarse en Washington
Hugo Alconada Mon
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31 de octubre de 2007  

WASHINGTON.– Fue una conversación breve. No más de cinco minutos y con traducción de por medio. Pero alcanzó para que el presidente George W. Bush felicitara a Cristina Fernández de Kirchner por su triunfo electoral el domingo y para que la futura presidenta argentina le replicara que esperaba reunirse con él en el futuro.

Ese fue el núcleo de la conversación “formal” y “agradable” que mantuvieron ayer por la mañana y que también incluyó una nueva oferta del mandatario estadounidense para promover una relación bilateral “productiva”, según contaron a LA NACION dos fuentes del gobierno republicano.

En Buenos Aires, la presidenta electa dijo anoche en una entrevista con la cadena CNN que fue Bush quien la invitó a Washington.

La vocera de la Casa Blanca, Dana Perino, fue la encargada de dar la versión oficial norteamericana de la conversación telefónica, que siguió a la que mantuvo con el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para evaluar las crisis en Burma y Darfur.

“El presidente Bush también llamó a la presidenta electa Kirchner, de la Argentina, esta mañana”, informó a los periodistas que cubren la Casa Blanca. “Le ofreció sus felicitaciones por la victoria electoral y le dijo que espera trabajar con ella en el futuro”, precisó. Luego, dos fuentes norteamericanas dijeron a LA NACION que se trató de una “primera conversación, formal”, en la que Bush le expresó sus “mejores deseos, pero no hubo una discusión de ningún tema sustantivo".

"Ella le comentó que espera reunirse con él, pero quedó enmarcado como un comentario genérico dentro de una conversación agradable, por lo que no hubo una respuesta concreta", precisó una de las fuentes consultadas. "En estos momentos [una reunión entre ambos] no es algo que estemos coordinando", explicó.

Algo distinta pareció la versión relatada por Cristina Kirchner: "El presidente llamó esta mañana para felicitarme y me invitó a visitarlo después de que asuma, el 10 de diciembre". Además, dijo que en su gobierno alentará "una relación madura" con los Estados Unidos.

Durante su campaña electoral, Fernández de Kirchner promovió una imagen más inclinada a las relaciones internacionales que la que mantuvo el presidente Néstor Kirchner durante los últimos cuatro años y medio. Eso es uno de los puntos de su futura gestión que desean verificar en esta capital.

"Veremos cómo avanzar de aquí en más", comentó una de las fuentes de la administración Bush a LA NACION. Horas antes, una segunda voz del gobierno republicano había explicado que estarán "pendientes de sus declaraciones y acciones", aunque afirmó también que su gobierno tiene "interés en restablecer un diálogo fluido y amplio" con la Argentina.

La relación bilateral registró múltiples cortocircuitos desde el arribo de Néstor Kirchner a la Casa Rosada. El primero fue durante el encuentro que mantuvo con Bush en la Cumbre de Monterrey de enero de 2004, cuando le dijo en privado algo muy distinto de lo que luego expresó en público, según cuentan testigos estadounidenses.

El pico máximo de tensión ocurrió al año siguiente, durante la Cumbre de Mar del Plata, en noviembre de 2005. Kirchner exasperó a la delegación norteamericana y se cruzó con los presidentes de Canadá y México, con su oposición al Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Fue la última vez que Bush y Kirchner estuvieron juntos.

La relación comenzó a mejorar con Tom Shannon como subsecretario de Estado para América latina. Incluyó un encuentro en Nueva York en septiembre de 2006 y el viaje de éste y del número dos provisorio del Departamento de Estado, Nicholas Burns, en febrero de este año, a Buenos Aires. Pero un mes después, la Casa Rosada permitió un acto "antinorteamericano" de Hugo Chávez en el estadio de Ferro cuando Bush estaba en Uruguay.

"Lamento que ese acto se haya celebrado en Buenos Aires el mismo día en que nuestro presidente [por Bush] estuvo en Montevideo. No creo que haya sido lo correcto", le increpó Burns a José Bordón, en un planteo público que carece de antecedentes recientes en esta capital. Ocurrió dos semanas después de aquella manifestación chavista y tomó meses superarlo.

Puentes

Pero como ante el arribo de cada nuevo gobierno -incluso de líderes recelosos de Washington, como Evo Morales, en Bolivia, o de Rafael Correa, en Ecuador-, la política del Departamento de Estado es tender nuevos puentes.

Eso se repitió anteayer, con Fernández de Kirchner, con la que Estados Unidos espera trabajar "tanto en asuntos bilaterales como regionales", dijo el vocero jefe de la diplomacia norteamericana, Sean McCormack.

Según se cree en esta capital, Cristina Kirchner podría viajar a Washington durante el primer semestre de 2008 para reunirse con Bush, pero también con la demócrata Hillary Clinton, su preferida. Para entonces, y de no mediar sorpresas, la senadora norteamericana podría haberse alzado ya con la nominación de su partido para pelear por la Casa Blanca.

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